“Nosotros no vamos a aceptar recortes en sanidad,

educación y servicios sociales”

Manuel DE LA ROCHA █ Secretario de Economía de la Comisión Ejecutiva Federal del Partido Socialista

De la Rocha también propone reformar el artículo 135 de la Constitución, “se tiene reequilibrar a la actualidad y que garantice la financiación de los servicios públicos fundamentales del Estado del Bienestar”

Por Marciano Martín Castellano
■ Sede del PSOE
MADRID

Manuel de la Rocha Vázquez, nació en Madrid el 8 de diciembre de 1972. En 1995 se licenció en ciencias empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid, y en 1996 completó un Magíster en Estudios Superiores Iberoamericanos por la Universidad Complutense de Madrid. Posteriormente, gracias a una beca de la Fundación la Caixa pudo estudiar y graduarse en 2000 en un Master en Política Económica por la Universidad de Columbia en Nueva York.
Actualmente es el responsable de Economía de la Comisión Ejecutiva Federal del Partido Socialista Obrero Español, que dirigue Pedro Sánchez.

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Marciano Martín Castellano, director de La Aldaba y Manuel de la Rocha, en su despaño de la sede del PSOE, en la calle Ferraza, de Madrid.

— ¿Porqué son tan críticos desde la Ejecutiva Federal con la opinión del presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara?
— Yo no creo que la Ejecutiva Federal sea crítica con Guillermo Fernández, al contrario. Yo no he oído a ningún dirigente, ni a nuestro Secretario General, ni a ningún otro criticar a Guillermo, por lo tanto niego que se esté criticando. Si hay personas individuales que desde sus tweets, que además siendo militantes y compañeros socialistas critican a Fernández Vara, es algo que yo no deseo, pero niego que desde la Ejecutiva Federal se le este criticando. Es un compañero de primera y excelente presidente con el que tengo una buenísima relación.

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Manuel de la Rocha Vázqiez, secretario de Economía, del PSOE

— Han sido muchos los líderes regionales que han apoyado la postura de Fernández Vara… ¿La propuesta oficial del partido va a ser el “NO” o puede ser que de aquí a que finalice el proceso electoral de Galicia y el País Vasco, pueda cambiar?
— El PSOE es un partido abierto, no es un partido totalitario y hegemónico que tiene sus cauces reglamentarios para tomar sus decisiones. La decisión actual del Partido Socialista fue debatida ampliamente hace ya tiempo tras las primeras elecciones de 20 de diciembre 2015 en un amplio debate donde se hizo una resolución en la cual se decidió por amplísimo consenso que el PSOE no podía facilitar un Gobierno de Mariano Rajoy. Tras la elecciones de junio hubo otro Comité Federal donde se volvió a debatir la situación y por amplísimo consenso siguió habiendo la mayoría amplia de compañeros y dirigentes en el Comité Federal que pensaba que el PSOE no debía facilitar un Gobierno de Mariano. Posteriormente hemos mantenido por coherencia el no a Rajoy. Rajoy sufrió una severa derrota donde se expuso las carencias de este candidato que no es el que España necesita pensando en un futuro de cohesión y de regeneración, y la posición del Partido Socialista por coherencia es no vamos a facilitar un Gobierno de Rajoy con todo lo que estamos viendo. De aquí a las elecciones no quiero anticipar que va a pasar, entiendo que es presumible que habrá un Comité Federal, donde se pueda debatir, y los dirigentes que consideren que se debe cambiar la posición deben hablar claro. En estos momentos la posición del partido es una posición muy firme y clara, y es no podemos facilitar un Gobierno presidido por Mariano, que ha convivido con la corrupción, con sus políticas regresivas, que han generado tanta desigualdad, con su inmovilismo político en Cataluña, a partir de ahí ya veremos.

–¿De donde estamos más cerca, de unas nuevas elecciones o de un nuevo Gobierno?
— Es complicado. En mi opinión, el señor Rajoy debería hacer una reflexión personal profunda para darse cuenta que en la situación actual de su partido con tantos casos de corrupción, la dificultad que tiene para lograr ningún tipo de acuerdo con distintos grupos parlamentarios, y los que logra le duran apenas una semana, tendría que darse cuenta si él es más el problema que la solución. Está en sus manos el plantear apoyos allí donde tiene aliados naturales de la derecha, lo ha hecho con ciudadanos, que busque con PNV o con otros, y sino que reflexione sobre su propio papel, que él es el que tiene que tomar la iniciativa, ya que él es el líder del partido más votado. Pero al final, yo creo que el Partido Socialista por coherencia no debe perder su credibilidad apoyando un Gobierno de Rajoy.

— ¿Qué sería más probable, una abstención con Rajoy o sin él, es decir cambiar el candidato al Gobierno por el Partido Popular?
— Me cuesta mucho ver que el partido socialista pueda en ningún caso facilitar un Gobierno liderado por Mariano Rajoy.

— Entremos en materia económica y mucho se está hablando sobre los nuevos presupuestos para 2017, ¿Por qué son tan transcendentes tener pronto unas nuevas cuentas?
— Hay que partir de la base que es muy probable que no haya Presupuestos y esto es un hecho, porque si no hay un Gobierno en plena capacidad antes del 30 de septiembre, ya los Presupuestos tendrán que ser prorrogables. El problema que tiene España es que tiene que cumplir unos objetivos de déficit para el año que viene muy exigentes que debido a la irresponsabilidad y electoralismo del PP nos ha dejado unas cuentas públicas totalmente descontroladas. Este año probablemente el déficit se va a ir entorno del 4,6% del PIB, es decir, casi 20.000 millones por encima de lo que el señor Rajoy presupuestó, por lo tanto tenemos una situación de cuentas públicas desbocadas debido a la pésima gestión y la irresponsabilidad del señor Rajoy. La Unión Europea no nos ha abierto un proceso sancionador, nos hemos salvado por los pelos de la sanción, pero nos exigen un ajuste fiscal muy estricto, y por tanto el señor Rajoy y Montoro tienen que tomar decisiones para sanear las cuentas públicas. Nosotros ya hemos dicho que no vamos a aceptar en ningún caso más recortes en Sanidad, Educación y Servicios Sociales en las partidas que son fundamentales para el estado del bienestar y por tanto el señor Rajoy, que es responsable del agujero que ha dejado tendrá que explicar cómo va a sanear las cuentas públicas, y como piensa hacer más recortes o por el contrario elevar los ingresos públicos dándole mayor progresividad a los ingresos del Estado para que haya más ingresos que permitan reducir ese déficit.

“Hay que hace un gran esfuerzo para mejorar las políticas activas de empleo”

— ¿El gobierno está obligado a facilitar los datos macroeconómicos para que las comunidades puedan manejar también sus propios presupuestos?
— En mi opinión el Gobierno de acuerdo con la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA) debe facilitar a la mayor celeridad posible, los datos de los ingresos previsibles tributarios del año 2017 y debe informar como se ha hecho siempre a las comunidades autónomas cuales son los ingresos estimados por la parte que les corresponde de sus impuestos cedidos y de la aportación del Estado al sistema de financiación autonómica para permitir de esta forma a las comunidades autónomas elaborar sus presupuestos. El hecho de que no lo esté haciendo demuestra una enorme deslealtad del PP y del Gobierno con el resto de las instituciones del Estado como son las Comunidades Autónomas.

— ¿Cómo deberían de ser los nuevos presupuestos para continuar con la recuperación económica y de empleo?
— La herencia que nos deja el PP de cuentas públicas para el final de este año es una herencia muy complicada con un déficit muy desbocado. Por tanto, ¿qué haríamos nosotros si estuviéramos en el Gobierno con margen de maniobra? Evidentemente serían unos Presupuestos difíciles, pero la clave para cumplir con Bruselas o acercarse a lo que Bruselas ha dicho es jugar con ingresos y gastos, es decir, la reducción del déficit no puede recaer únicamente en el recorte del gasto. El PP sigue hablando de otra nueva bajada de impuestos que ya sabemos lo que significa, migajas para los de abajo y grandes regalos para los de arriba. Nosotros pensamos que hay que introducir una fiscalidad progresiva sobre las grandes fortunas, una fiscalidad sobre el medio ambiente, y por supuesto recuperar la fiscalidad a las grandes empresas que apenas pagan, para de esta forma recuperar ingresos, y el año que viene nosotros también decimos que hay que hacer una auditoria integral del gasto público para ver en qué medida se puede eliminar gasto superfluo, en ningún caso aceptaremos recortes sobre el gasto social y de los servicios públicos fundamentales del Estado del Bienestar.

“El PP sigue hablando de otra bajada de impuestos, migajas

para los de abajo y grandes regalos para los de arriba”

— ¿A esto también sería viable hacer una gran reforma fiscal?
— Por supuesto, en gran medida es lo que llevamos en nuestro programa electoral, una reforma fiscal que dote de suficiencia a los ingresos públicos, que eleve ese nivel de ingresos, y no hay que olvidar que España tiene uno de los niveles de ingresos públicos sobre PIB más bajo de toda la zona euro, estamos a 8 puntos de diferencia de la media de la zona euro, por tanto no podemos pretender tener un Estado del Bienestar como tienen los países nórdicos con unos ingresos públicos equivalentes o similares a los de Rumania o Estonia o Lituania como es la actualidad, necesitamos una gran reforma fiscal que mejore la progresividad para que los que más tienen aporten en relación a su capacidad económica como dice la Constitución que dote de estabilidad y suficiencia los ingresos públicos, y sobre todo que traslade el grueso de la recaudación que ahora recae sobre las espaldas de la clase media trabajadora, en fundamentalmente la gran riqueza que apenas paga y en aquellos que contaminan y deterioran el medio ambiente.

— Se habla mucho del Sistema de Bienestar y del equilibrio económico, ¿cómo se puede compaginar estas dos partes para que saliera todo redondo?
— Hay que cambiar la concepción que tenemos del Estado del Bienestar, que tal como lo define la derecha es una carga para el crecimiento y la actividad económica, muy al contrario. Tenemos que cambiar el enfoque de un estado dinamizador, donde tener una población sana y una población bien educada son factores decisivos para la actividad económica. Se trata, no solamente de corregir y de paliar los problemas de pobreza y de falta de salud, sino de preparar a los ciudadanos para los nuevos desafíos económicos. ¿Cómo?, por ejemplo con una mayor énfasis en la educación de adultos, fortalecimiento de los sistemas de asistencia social para hacerse cargo de los mayores, promoviendo políticas de igualdad que incentiven el trabajo de las mujeres, todo esto puede crear círculos virtuosos, donde la inversión del Estado en educación, en formación profesional, en formación para adultos, en igualdad, servicios sociales y una sanidad más preventiva, permitirá generar empleos, innovación, tecnología, riqueza, es decir, el estado del bienestar es parte integral y puede contribuir decisivamente al crecimiento de la actividad económica como ocurre en otros países, hay que rechazar de plano el marco conceptual de la derecha de que el estado del bienestar es una carga.

“Lo primero que hay que hacer es una profunda reforma

del mercado laboral para garantizar empleo y salarios dignos”

— Como economista y responsable de la economía del partido, ¿en qué situación está ahora el sistema de pensiones actual?
— Está en una situación muy complicada, por dos razones fundamentales, en primer lugar las reformas del PP fundamentalmente en el mercado laboral con una devaluación salarial, con medidas que han precarizado el empleo, están generando empleos de muy baja cotización. Si a eso le añadimos la política de bonificaciones y deducciones a la Seguridad Social con el objetivo de crear empleo pero que es inútil e ineficaz, lo que está provocando es una merma de ingresos en la Seguridad Social.

Esta política laboral del PP en corto plazo, unida al envejecimiento, está provocando que pese a que se genera empleo es de tan baja calidad que no reduce el déficit de la Seguridad Social. Por tanto en el corto plazo tenemos un problema del déficit de aproximadamente de un punto porcentual en estos años, pero este problema de corto plazo se le une el envejecimiento de la población en medio y largo plazo que va a aumentar el número de pensionistas, por lo tanto necesitamos reformas que eleven los ingresos del sistemas de Seguridad Social para garantizar su sostenibilidad, sostenibilidad que debe ser hecha no ajustando las pensiones hacia abajo como plantea el PP, cuya reforma acerca la sostenibilidad del sistema ajustando o reduciendo las pensiones medias, de forma que en 20 o 30 años el pensionista medio tendrá una pensión que será un 30% más baja. Nosotros rechazamos que esa sea la forma de garantizar la sostenibilidad, y lo que planteamos es que hay que introducir más ingresos en el sistema de la Seguridad Social para garantizar pensiones dignas, no marginales ni residuales, y por eso hemos planteado un impuesto a las pensiones que grave la gran riqueza y que sea un recargo de solidaridad para entre todos mantener el sistema garantizando pensiones dignas.

Por tanto en el corto plazo tenemos un problema del déficit de aproximadamente de un punto porcentual en estos años, pero este problema de corto plazo se le une el envejecimiento de la población en medio y largo plazo que va a aumentar el número de pensionistas, por lo tanto necesitamos reformas que eleven los ingresos del sistema de Seguridad Social para garantizar su sostenibilidad, sostenibilidad que debe ser hecha no ajustando las pensiones hacia abajo como plantea el PP, cuya reforma acerca la sostenibilidad del sistema ajustando o reduciendo las pensiones medias, de forma que en 20 o 30 años el pensionista medio tendrá una pensión que será un 30% más baja. Nosotros rechazamos que esa sea la forma de garantizar la sostenibilidad, y lo que planteamos es que hay que introducir más ingresos en el sistema de la Seguridad Social para garantizar pensiones dignas.

— El aumento de la desigualdad en los últimos años en España está siendo muy evidente, la brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor, ¿cómo se puede cambiar esta tendencia ahora actualmente?
— El incremento de la desigualdad es un fenómeno complejo que está ocurriendo en muchos países. En España tiene mucho que ver con la destrucción de empleo a finales del año 2000, y sin embargo, ahora que se está creando empleo la reducción de la desigualdad no se está produciendo porque el empleo que se crea es de muy baja calidad. Por lo tanto una primera política que se debe llevar a cabo es una reforma profunda de las políticas del mercado laboral para garantizar un empleo de calidad y estable con salarios dignos. En segundo lugar la desigualdad se está produciendo por un deterioro de los servicios públicos como es la educación y la sanidad y por tanto la recuperación de esos servicios públicos que afecta y apoya sobre todo a la clase media y de los trabajadores es otra de los grandes políticas necesarias para garantizar una sociedad cohesionada, y en tercer lugar la reforma del sistema fiscal que hemos hablado antes, que tiene que ser mucho más progresivo, tiene que garantizar que se grava a los más ricos en base a su capacidad real de pago y se alivia a los trabajadores que ahora soportan una gran carga fiscal. Por último tenemos que hacer frente a la desigualdad que en España está viniendo asociada a pobreza y gente en exclusión, y el PP ha planteado un ingreso mínimo vital como una medida transcendental que es una aproximación a la renta básica de la que se habla en todo el mundo que afectaría a las 720.000 familias que actualmente no tienen ningún tipo de ingreso, su coste es perfectamente asumible y permitiría reducir la pobreza infantil severa en una legislatura, no hay que olvidar ahora mismo que un tercio de todos los niños están en riesgo de pobreza.

— ¿Sería viable hacer una ley y legislar sobre la igualdad salarial entre hombres y mujeres?
— Absolutamente, y nosotros lo llevamos en nuestro programa electoral. En España la diferencia salarial entre hombres y mujeres esta en el entorno del 25 %, bastante por encima de la media europea y pensamos que es inaceptable, y nosotros en el programa electoral llevamos una ley de igualdad salarial.

— Los sindicatos afirman que es cada vez más difícil crear empleo con las actuales políticas del PP, ¿cuál es su opinión para regenerar y cuál es el horizonte de aquí a diez años?
— Vamos a ver, el empleo por un lado, tenemos que afrontar unos grandes desafíos económicos que nuestro país está sufriendo y enfrentando, pero que en los próximos años se va a agudizar, me refiero por ejemplo a el fenómeno de la robotización, que va a eliminar muchísimos puestos de trabajo de nivel medio, la digitalización, el envejecimiento de la población, y la profundización de una globalización descarnada, donde se está agudizando fenómenos como la deslocalización de industrias. Este es el gran reto, se puede hacer de muchas formas, pero desde luego la socialdemocracia no creemos que se deba dejar esto al mercado. En segundo lugar es necesario avanzar y profundizar en el cambio de modelo productivo, no podemos continuar siendo un país que ofrece sol y playa, y ladrillos, tenemos que invertir mucho mas, y ahí el Estado tiene un papel fundamental que jugar que no está cumpliendo en investigación, desarrollo, innovación, política industrial si queremos crear empleos de calidad en el medio y largo plazo. Y por último el tema de las políticas de mercado laboral, necesitamos cambiar los aspectos fundamentales, enmendar los aspectos fundamentales de la reforma del PP, para recuperar la negociación colectiva, que ha quedado absolutamente debilitada, para garantizar una contratación estable que facilite la mejora de la productividad de los trabajadores, porque ahora mismo con contratos tan precarios, tan temporales y tan mal pagados, los trabajadores están en rotación permanente y son muy poco productivos, por lo tanto contratación estable, negociación colectiva, y en tercer lugar hay que hacer un esfuerzo gigantesco para mejorar las políticas activas de empleo, en particular para los parados de larga duración, porque en estos momentos hay 2 millones de personas en España que llevan más de 2 años fuera del mercado de trabajo y que cuanto más tiempo pasa más difícil es para ellos regresar, y no podemos aceptar una recuperación que deje de lado a 2 millones de personas.

— Pedro Sánchez también manifestó, hacer una reforma sobre el estatuto de los trabajadores, ¿sería también viable?
— Esto es parte de los que hemos llamado una derogación de la reforma laboral del PP, nosotros planteamos que el Estatuto de los Trabajadores necesita ser actualizado y modernizado, es un estatuto que se aprobó a principios de los años 80 y en muchos maneras ha quedado fuera de contexto, en los últimos treinta años ha cambiado la forma de organizar las empresas, de llevar a cabo las cargas profesionales, de emprender y de relacionarse con la empresa, por tanto necesitamos un nuevo estatuto de los trabajadores que no solo proteja los derechos tradicionales de los trabajadores, sino nuevos derechos, como es el derecho a la formación, el derecho a la privacidad, que garantice la igualdad entre hombres y mujeres, muchos aspectos que no estaban incorporados en el estatuto porque cuando se elaboro no existían, ahora mismo estamos en un mundo globalizado, tecnificado y necesitamos un marco laboral que este actualizado.

— ¿Qué podemos esperar los españoles de aquí a los próximos años de la Unión Europea?
— La Unión Europea está atravesando una cierta crisis de identidad. La Unión Europea es un caso claro de éxito, porque los objetivos para los que se creó, que eran garantizar la paz y evitar conflictos en un continente que había sido asolado por guerras mundiales, en ese sentido ha sido un gran éxito, y Europa sigue siendo el mayor espacio de democracia, respeto a los derechos humanos y prosperidad, si uno lo mira con perspectiva histórica y global. Estos son los desafíos que tiene que hacer frente la Unión Europea.

— ¿Qué repercusiones económicas tendría una hipotética independencia de Cataluña o la propia consulta?
— Yo creo que una hipotética independencia de Cataluña sería desastrosa económicamente para Cataluña, significaría la inmediata salida de Cataluña de la Unión Europea y por ende de la zona euro, significaría la disrupción de muchos de los grupos comerciales y financieros que Cataluña mantiene actualmente, y generaría un caos económico y financiero de consecuencias imprevisibles, por tanto no veo ningún beneficio en ello. Nosotros estamos a favor de que los ciudadanos catalanes, faltaría más, pero para unir, no para separarse, y por eso planteamos una reforma constitucional hacia un estado federal que acomode mucho mejor los deseos y singularidad de Cataluña, que además tiene beneficios para el conjunto de los españoles con una mejora de la institucionalidad federal del conjunto del Estado, que luego sea sometida a referéndum y votada por el resto de los ciudadanos de forma que mantengamos un país unido dentro de su diversidad.

— Hubo una imagen muy fuerte que fue aquel pacto entre PP y PSOE para cambiar el artículo 135 de la constitución, ¿estarían ahora a favor de derogar ese artículo?
— La reforma del artículo 135 fue llevada a cabo en circunstancias extraordinariamente difíciles para la economía española. Yo no voy a juzgar de forma crítica a Rodríguez Zapatero por esa reforma, porque hay que ponerse en sus zapatos en ese momento cuando la llevo a cabo y quizás salvó a España del rescate. Dicho esto, hay aspectos del artículo 135 que no nos gustan, y por tanto en un contexto de una reforma profunda de la Constitución, parece evidente que el articulo 135 también puede ser reformado, nosotros ya hemos dicho públicamente que estamos a favor de que ese artículo se reequilibre.

— ¿Qué propuestas tienen de inmediato en materia económica para proponerle al futuro gobierno, ya gobiernen ustedes o si vuelve a gobernar el PP?
— Creo que algunas las hemos tocado, en primer lugar hacer una gran reforma fiscal para mejorar la sostenibilidad, suficiencia y progresividad del sistema, dotarle de recursos públicos suficientes. Hay que hacer una reforma en profundidad del mercado laboral para recuperar la negociación colectiva y avanzar hacia un tipo de contratación estable y de calidad. Es fundamental el tema de la educación y formación, y la educación no hay que verla como una cuestión social, es una cuestión fundamentalmente económica, lo digo porque me parece de prioridad de primer orden desde el punto de vista económico si queremos preparar a nuestros ciudadanos, a nuestros jóvenes, a nuestros trabajadores y a nuestros parados a los desafíos económicos del futuro, y eso requiere invertir en investigación, desarrollo, innovación, financiación para apoyar a las Pymes, a las pequeñas y medianas empresas. Nosotros estamos a favor de un banco público de inversión, transformando el ICO en un gran banco público de inversión como ocurre en los principales países de nuestro entorno. Por lo tanto eso serían grandes reformas y sin olvidar convocar a la máxima celeridad posible la comisión del pacto de Toledo para hacer frente a los desafíos de nuestro sistema de pensiones con medidas que garanticen su sostenibilidad a medio y largo plazo al tiempo que garanticen el poder adquisitivo de los pensionistas.