“Ciudadanos en la Comunidad de Madrid siempre ha apoyado las políticas del PP”

 

Ángel Gabilondo █ Ex-ministro de Educación y ex-rector de la Universidad Autónoma de Madrid

Marciano Martín Castellano / Asamblea de Madrid ■ MADRID

 

Ángel Gabilondo es catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, donde fue rector y más tarde, entre 2009 y 2011, Ministro de Educación con el presidente José Luis Roduiguez Zapatero. Es hemano del periodista Iñaki Gabilondo y tío de Estíbaliz Gabilondo. Durante su mandato intentó impulsar el Pacto Social y Político de la Educación, con grandes e importantes medidas, pero la situación política que vivía España en esos momentos no lo hizo posible y con la entrada del Gobierno de Mariano Rajoy se aparcó la iniciativa.

 

Ángel Gabilondo y Marciano Martín durante la entrevista realizada en la sede de la Asamblea de Madrid.

 

-Hace unos meses hubo cambios políticos importantes en España, ¿cómo valora usted las primeras actuaciones del Gobierno socialista de Pedro Sánchez?
–Bueno creo que han sido claras y positivas, siempre hay cosas que se pueden hacer mejores, sobre todo cuando se eligen personas, siempre algunas son más controvertidas que otras, pero me parece que algunas señales han sido inequívocamente positivas. También el hecho de elegir personas competentes y preparadas para los puestos sin hacer sectarismo partidista en la acción, el hecho de que haya un número de mujeres tan preparadas, cosa que no es extraño porque en España hay mucha gente preparada, lo que hace falta luego es saber elegirla en el equipo, y luego también algunas decisiones que tienen valor de contenido, como puede ser la recepción de personas que estaban desamparadas en alta mar o también abrir espacios de dialogo en sectores que estaban más clausurados o cerrados. Yo valoro también que haya un ministerio de Cultura, que es lo que siempre hemos defendido, o puedo valorar que se hayan buscado impuestos que tiene que ver con la política económica, modelos no controvertidos ni de confrontación, sino razonables para hacer una política consensuada pero de progreso, yo creo que sí se ha abierto una ilusión.

–¿Cuál cree que debería ser el primer problema o la primera iniciativa que debería de tomar Pedro Sánchez?
–Yo creo que atender sobre todo a las situaciones de necesidad y de emergencia, de situaciones de personas que no pueden esperar, algunos podemos esperar más, tenemos menos prisa, pero hay algunas personas que no pueden esperar mucho más, personas que están en situación de indefensión, de inseguridad, de desigualdad, las personas que necesitan de la renta mínima o personas que necesitan de políticas públicas o servicios públicos muy consistentes. A mí me parece muy importante que se haya hecho un Comisariado para Asuntos que tienen que ver con la pobreza infantil, o que se está atendiendo también el problema en relación con la España vacía o la despoblación de España, una dislocación de las personas en el país. Yo creo que el problema más importante es el problema de la desigualdad, de cómo generar un país próspero, pero que no se abra esta desigualdad.

 

 

–¿Este es un Gobierno para concluir la legislatura o puede ser que dentro de unos meses nos encontremos con unas Elecciones adelantadas? ¿Qué opina de este tema?
–Este es el debate un poco que planteaba, por eso he dicho al principio que se ha producido y que le da más fuerza a esta pregunta, es la situación del PDCAT. Yo he visto que los nombramientos y la aceptación de los nombramientos tenían un cierto vuelo y alcance de durabilidad, no da la impresión de estar formando un Gobierno para resolver los asuntos de por casa inmediatamente, sino con alguna perspectiva de durar en el tiempo. Con independencia de que se hagan o no Elecciones Generales, está claro que elecciones tiene que haber no más allá de año y medio o por ahí, pero sí creo que este Gobierno tiene perspectivas de durar, incluso más allá de las elecciones.

–Hay una cosa que está ocurriendo en los últimos veinte años, ¿qué ha hecho mal la izquierda aquí en Madrid para que el PP lleve gobernando veintidós años consecutivamente aquí?
— Desde luego algunas cosas hay que hacer mejor. Es cierto que el PP llego vinculado al famoso tamayazo que más bien marcó toda la política de Madrid, que ha estado muy sostenida en un modo de concebir las cosas un poco distantes de lo que podemos llamar los problemas reales de la ciudadanía. Madrid es una comunidad muy rica, y casi con la inercia pues también va saliendo adelante, pero también tiene en torno a un 30% de personas en situación difícil. Probablemente el ocuparnos a veces demasiado de nuestros asuntos, no establecer con claridad las prioridades que tienen que ver con los servicios públicos y la desigualdad, y vernos delante con un poder muy fuerte del PP que organizó la sociedad con una estructura que permeaba todos los sectores, y que daba también unas formas de hacer, que como algunos dicen, y que no es mi forma de hablar, que también concurrían a las elecciones con una situación económica de privilegio, luego ya estaba el debate de cómo se conseguía ese privilegio, y de si ha habido corrupción mucha o poca, y de si la forma de contratar en Madrid era adecuadao no, pero ahí hay una inquietud sobre esas cosas y no siempre la respuesta está clara a favor de que se haya llegado de la mejor manera, y ha puesto el caso del tamayazo, ni se haya sostenido de la mejor manera en el poder. Nosotros tenemos que hacer las cosas mejor, tenemos que mirarnos menos a nosotros mismos y mirar más a los problemas de los ciudadanos, y trabajar muy unidos.

–Con la llegada de Pablo Casado a la dirección del PP, ¿cree que va a favorecer el crecimiento del PSOE o por el contrario puede estabilizarlo y seguir igual?
— No sé, mucha incertidumbre. El señor Casado es un señor amable y agradable, pero a mí me parecen menos amables y agradables sus políticas, al menos las que anuncia. Otra cosa es que él ha anunciado unas formas de ver y hacer dirigidas a sus militantes y seguidores.

“Nosotros tenemos que hacer las cosas mejor, tenemos que mirarnos menos a nosotros mismos y mirar más a los problemas de los ciudadanos, y trabajar muy unidos”

Tiene más que ver con la pregunta que me hacía antes, ¿qué es lo que no hacemos nosotros bien?, esa es la pregunta que me importa más, porque creo qué, si nosotros hacemos las cosa bien, que el PP sea fuerte es interesante para el país y para España, pero nosotros lo que tenemos que hacer es hacerlo mejor y ganarles en las urnas, democráticamente.

–Viendo cómo está el panorama político español con cuatro grupos bien marcados, ¿el PSOE está condenado, (en el buen sentido de la palabra), a entenderse con Podemos?
–Lo que sí es cierto es que se está trabajando de una u otra manera en lograr una especie de bloque, y a mí no me gustan los bloques, porque cuando se hacen bloques se bloquean, y lo que sí que hay que luchar contra el bipartidismo, pero luego a la hora de la verdad se perfilan como dos grandes bloques, e incluso algunos querían otra forma, que es, evitemos el bipartidismo del PP y PSOE, pero hagamos otro nuevo bipartidismo que sería Ciudadanos y Podemos.

–Hablando un poco de Ciudadanos, que está siendo un poco la llave en muchos sitios, tras las dos mociones de censura, la presentada por usted en Madrid, y la presentada por Sánchez en el Congreso en la que ha salido, ¿Ciudadanos está siendo cada vez más del PP?
–Ciudadanos desde luego en la Comunidad de Madrid a la hora de la verdad ha apoyado las políticas del PP en asuntos claves, por ejemplo, en las dos investiduras, y en los presupuestos, que no son pocas cosas, y en las leyes fundamentales también. Luego se abren más alianzas en asuntos que no tienen incidencia directa legislativa, en proposiciones no de ley, o en acuerdos de otro tipo, pero ha sido en Madrid en concreto un soporte decisivo para el Gobierno del PP, que de hecho gobierna en Madrid no por haber sacado más votos, sino porque es apoyado por Ciudadanos. Luego ellos hacen gestos de distancia, de no coincidir, pero a la hora de la verdad en políticas fundamentales coinciden en muchos aspectos.

 

–Vamos a entrar en el tema catalán, ¿qué mensaje enviaría usted de tranquilidad a los catalanes y a la sociedad catalana?
— Desde luego no tranquiliza, decir que el asunto no es muy importante o ya está resuelto, y hay algunos que se creen que se tranquiliza diciendo que esto va bien. Pues yo creo que no, que este asunto no va bien, este asunto es un problema serio de mucha profundidad de mucho alcance y cuya solución no será fácil. Yo creo que hay que aceptar eso, y si nos engañamos a nosotros mismos pensando que es una anécdota que con cuatro cositas esto se va a arreglar, pues no, y no va a ser así, y yo creo que es uno de los problemas fundamentales de España y de la política española, que desde luego se resolverá, en la medida en que esto pueda resolverse, por la vía política, hace falta política, hace falta buena política, la mejor política y con los mejores políticos si se quiere abordar este asunto.

— ¿Qué se puede hacer?
— Yo no digo que no haya que tomar medidas judiciales, medidas de cualquier tipo, pero sí digo que no habrá más que ese camino, y ese camino pasa por saber conversar, dialogar, decir con claridad aquello que no estamos deacuerdo y señalar que cualquier camino tiene que ser un camino a través de la constitución, de la legalidad y del dialogo. Y se pueden buscar y se deben buscar soluciones políticas, y también sabemos lo que no es negociable, y ya he dicho lo que no es negociable.

— Hablemos de un tema que conoce muy bien y en el que es experto, ¿qué opinión le merece el modelo educativo español?
— Pasan muchas cosas a mucha velocidad en el sistema educativo y es mala idea creer que lo que uno pensaba vale para siempre, algo así como que algo fue verdad en algún momento y lo es para siempre. Yo no tengo ninguna añoranza de que se reproduzca aquello en lo que estábamos pensando hace ocho o diez años, y hay que saber que el mundo va rápidamente en algunas direcciones, que la situación es cada día más compleja y distinta, que los modos de conocimientos varían extraordinariamente, las formas de conocer, que las nuevas tecnologías han introducido una forma distinta de ver el mundo, que tenemos que aprender a decidir en espacio de mucha incertidumbre, y que las necesidades son muy distintas, y si no entendemos todo eso, pues no nos vamos a enterar de lo que hay que hacer con la educación, porque nos vamos a creer que la educación es simplemente reproducir un modelo existente, por eso, ¿quién sabe lo que hay que hacer?. Pues yo diré que lo que hay que hacer no lo sabe nadie, y lo que hay que hacer lo sabemos todos, o dicho de otra manera, que la única salida tendrá que ser una salida dialogada, participada, con intervención de la comunidad educativa, de los agentes sociales, de los partidos políticos

— Entrando en algún tema de la comunidad de Madrid, donde hay muchísimos extremeños, ¿se volverá a presentar como candidato a la comunidad de Madrid?
— Sí lo voy a hacer. De hecho, el PSOE estableció un proceso de primarias hace poco, y ese proceso de primarias eran abiertas, y era un proceso abierto en el que se podían presentar personas que no eran del partido. Yo no soy militante del partido, pero vamos, estoy muy comprometido con el proyecto y muy identificado con la dimensión socialista del proyecto, y lo único que había que hacer era acreditar que en tu vida había un compromiso con unas ideas, y que habías vivido de acuerdo a esas ideas, y entonces yo me presenté, y fui aceptado como candidato, porque debieron entender que yo sí había acreditado ese compromiso o en mi época de rector, como ministro, o después como diputado aquí, pero no se presentó nadie más, y se podía haber presentado todos los habitantes de Madrid mayores de 18 años, pero no se presentó nadie más, y tras reunir los avales que hacían falta, fui declarado candidato, y seré candidato con mucho orgullo, y con toda mi voluntad de buscar un buen resultado y como es mi obligación, tratar de ganar en Madrid.

–¿Nunca pensó presentarse a la alcaldía de Madrid?
— Cuando era Rector esta fue la primera cosa de la que me hablaron, yo estaba de rector en la Autónoma de Madrid, y se acercaba alguna persona que estaba en la vida política y me decía: “¿tú no quieres ser alcalde?”, bueno candidato a alcalde. El perfil este tiene algunas cosas que pueden tener que ver con las cosas que a mí me pueden resultar agradables, que pueden tener que ver con una voluntad de significar y de identificarse con una población, estar cerca de ella, resolver problemas cotidianos y tener un valor simbólico y político importante para la ciudadanía.

— En el supuesto de que vuelva Manuela Carmena, ¿electoralmente puede ser invencible?
— No, invencible no, es una candidata consistente que tiene muchísimas cualidades y también algunos precios que pagar, que son la configuración de un equipo muy diverso y plural cuya coordinación a veces no ha sido la mejor del mundo, porque pertenecían a distintas secciones, partidos y demás, y no le voy a echar la culpa a ella, porque esto debe ser muy difícil, pero esto ha tenido efectos en la vida de la ciudad, no logrando siempre los mejores resultados en diversos ámbitos.

–¿Ha contado con mucho apoyo de su hermano Iñaki?
— Sí, yo siempre lo digo, nosotros somos muy amigos, y nos hablamos más de lo que la gente sabe, y nos preguntamos cosas, que te parece esto, como ves esto, y que crees de esto.