Autorizada la aprobación del Programa Territorial de Fomento para Béjar 2019-2021 para revitalizar esta localidad salmantina

El Consejo de Gobierno ha autorizado hoy la aprobación del Programa Territorial de Fomento para Béjar 2019-2021, que articula una batería de medidas para revitalizar la actividad industrial en esta localidad salmantina y su área de influencia y favorecer con ello la creación de empleo. El plan incluye apoyos financieros para incentivar el asentamiento de empresas y mejorar la competitividad de las existentes, iniciativas de atracción y formación de capital humano, y otras de impulso a las infraestructuras.

El acuerdo adoptado por la Junta esta mañana permite a la Consejería de Economía y Hacienda dar luz verde mediante una orden a este instrumento de planificación –previsto tanto en la Ley 6/2014, de 12 de septiembre, de Industria de Castilla y León, como en el Plan Director de Promoción Industrial– para la reactivación económica y social del municipio salmantino y su entorno.

El documento, que ha sido promovido por el departamento que dirige Pilar del Olmo en colaboración con el Ayuntamiento bejarano, la Diputación de Salamanca, la Universidad de Salamanca (USAL) y la Fundación para el Anclaje Empresarial y la Formación para el Empleo de la Comunidad (Fafecyl), se estructura en ocho ejes de acción.

El primero se centra en el impulso al polígono empresarial de referencia en la zona, Béjar Industrial, tanto con inversiones que mejoren sus dotaciones e infraestructuras, como mediante el abaratamiento del suelo, con una rebaja del 15 % en el precio de sus parcelas durante el periodo 2019-2021.

La financiación ocupa el segundo apartado, que prevé la constitución de un fondo de capital riesgo –con una dotación mínima de tres millones de euros– para dar cobertura a los proyectos que puedan nacer o crecer en esta área. En paralelo, las iniciativas empresariales que se desarrollen en Béjar y sus alrededores se considerarán prioritarias en el acceso a los apoyos de la Lanzadera Financiera de la Junta.

La Universidad de Salamanca da soporte al tercer capítulo del Programa Territorial de Fomento para Béjar. Con la aportación de un millón de euros comprometida por el Ejecutivo autonómico, la institución académica ofrecerá servicios de orientación empresarial, potenciará los proyectos de I+D+i, respaldará la creación de ‘spin-off’ o ‘startup’, desarrollará un plan de inserción profesional, prácticas y empleo (SIPPE) y ofrecerá su Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial (ETSII) de la USAL –con sede en la ciudad ducal– como centro tecnológico de referencia.

Búsqueda, atracción e incentivos para los inversores

El cuarto bloque del documento se centra en la búsqueda y atracción de inversores, que llevará a cabo el Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE), ente público adscrito a la Consejería de Economía y Hacienda. Como incentivo se prevé otorgar una puntuación adicional en las líneas de subvenciones a los proyectos empresariales que elijan Béjar para implantarse, lo que les dará ventaja a la hora de obtener este tipo de ayudas.

El quinto eje hace referencia a las infraestructuras, con una mención especial a la estación de esquí Sierra de Béjar-La Covatilla, por ser considerada uno de los principales motores económicos de la zona. La Junta colaborará con una inversión de tres millones de euros en la ampliación y diversificación de sus instalaciones, de manera que se consolide como reclamo turístico todo el año.

En sexto lugar se contempla la potenciación de los recursos endógenos como palanca para el desarrollo de actividades industriales vinculadas a la agroalimentación, el sector forestal, las energías renovables, la valorización de residuos, los servicios logísticos –Béjar se ubica en plena Ruta de la Plata–, el agua y el patrimonio histórico, cultural y natural.

El séptimo eje incide en mejorar la cualificación del capital humano, tarea en la que se implicarán el Centro Integrado de FP Ciudad de Béjar, la Oficina del Servicio Público de Empleo de Castilla y León (Ecyl) y la Fundación Anclaje de la Comunidad.

Simplificación administrativa y agilidad en la tramitación de licencias

El octavo y último área se orienta a la simplificación administrativa. En concreto, contempla que la Junta pueda declarar de especial trascendencia y urgente actuación los proyectos de reindustrialización de la localidad salmantina, lo que permitirá agilizar la tramitación de las autorizaciones necesarias para poner en marcha nuevas actividades productivas.

Finalmente, el texto articula la creación de un grupo de seguimiento en el seno de Fafecyl, que estará integrado por la Junta, el Ayuntamiento de Béjar, la Diputación Provincial, la Universidad de Salamanca, los agentes económicos y sociales representados en el Diálogo Social y la propia Fundación para el Anclaje Empresarial y la Formación para el Empleo de Castilla y León.

Conviene recordar que la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, avanzó las líneas maestras del Programa Territorial de Fomento para Béjar 2019-2021 en una reciente visita realizada a la localidad salmantina, en la que estuvo acompañada por el alcalde, Alejo Riñones, y el presidente de la Diputación Provincial, Javier Iglesias. En este acto, recordó además que el documento tiene un carácter abierto a la incorporación de las propuestas que puedan realizar otras instituciones y entidades de la zona.

Herramienta de planificación prevista en la Ley de Industria y en el Plan Director

Los programas territoriales de fomento son herramientas de planificación de política industrial contemplados en el artículo 28 de la Ley 6/2014, de 12 de septiembre, de Industria de Castilla y León, que determina que podrán aprobarse para una o varias zonas de la Comunidad cuando concurran especiales necesidades de reindustrialización o se encuentren en declive.

Estas circunstancias están concretadas en el Plan Director de Promoción Industrial, que hace referencia a la adopción de medidas excepcionales en territorios que hayan sufrido procesos de deslocalización o cierre de empresas, cuando estos hechos afecten gravemente al empleo y / o al medio rural; en áreas geográficas singulares –por la importancia de su actividad manufacturera, sus recursos endógenos o su particular localización–, y en entornos rurales con déficit de tejido industrial.