• Las localidades gaditanas de Arcos de la Frontera y Algar serán metas volantes en la 65ª edición de la Vuelta Ciclista a Andalucía

La provincia de Cádiz acogerá el pistoletazo de salida de la 65ª Vuelta Ciclista a Andalucía ‘Ruta del Sol’, que se celebrará del 20 al 24 de febrero con un total de 680,5 kilómetros de recorrido. La etapa inicial de la ronda andaluza saldrá de Sanlúcar de Barrameda y reeditará final en Alcalá de los Gazules, situando las metas volantes en las localidades de Arcos de la Frontera y Algar.



La Diputación de Cádiz apoya un año más la celebración de esta competición que, como ha indicado el diputado de Deportes, Jaime Armario, permite promocionar la provincia gaditana a nivel mundial a través de un gran evento deportivo “en un momento en el que media Europa está helada”, siendo por tanto una importante herramienta en la lucha contra la estacionalidad del sector turístico.



La elección de Sanlúcar de Barrameda, que ya fue final y salida de etapa en la edición de 1955, como punto de inicio de esta edición de la Ruta del Sol está ligada a la celebración de una gran efeméride, como es el V Centenario de la primera vuelta al mundo. En ese sentido, el alcalde de la localidad, Víctor Mora, ha querido destacar la oportunidad que supone para Sanlúcar colocarse en un escaparate mediático internacional que va a permitir “que muchos conozcan nuestra tierra”.



El impacto para la ciudad sanluqueña será notable, puesto que será allí, y en las localidades cercanas, donde se concentren en los días previos los 20 equipos participantes. Además, antes del inicio de la carrera, previsto para las 12.00 horas del 20 de febrero, tendrá lugar allí la presentación oficial de los participantes en la misma.



Una vez salga de Sanlúcar, la etapa inicial continuará su recorrido por la localidad sevillana de El Cuervo y volverá a entrar en la provincia para pasar por Gibalbín, Arcos de la Frontera -donde se ubicará una primera meta volante-, Prado del Rey -donde se sitúa un puerto de montaña de tercera categoría-, Algar -con otra meta volante-, San José del Valle y, finalmente, Alcalá de los Gazules.



El alcalde de Alcalá, Javier Pizarro, ha agradecido a la Diputación de Cádiz su apuesta por la promoción del deporte en la provincia y a la organización, a cargo de Deporinter, que haya contado con la localidad por segundo año consecutivo para concluir una etapa. De hecho, la imagen del cartel anunciador de la ronda andaluza se corresponde con una de las subidas del año pasado dentro de la población. Concretamente al final de la cuarta etapa de 2018 en la que venció Tim Wellens –a la postre, ganador de la ronda andaluza- a Mikel Landa y Jacob Fuglsang.

El alcalde de la localidad serrana ha incidido en la gran repercusión económica que una prueba deportiva como esta tiene para una pequeña localidad. Como ejemplo ha incidido en que la ocupación de camas en Alcalá de los Gazules es ya prácticamente del cien por cien y ha añadido que desde el gobierno local se tiene claro el potencial del municipio como destino deportivo, “y esto es una prueba más”.



El director de la Vuelta a Andalucía, Joaquín Cuevas, ha desgranado los detalles de una competición que va a contar con algunas de las principales figuras del panorama ciclista, destacando a algunos participantes como el último ganador de la Vuelta Ciclista a España, el británico Simon Yates, y su hermano Adam Yates; el español Mikel Landa -del equipo Movistar- o el equipo Astana, “que viene a por todas con los mismos hombres que posteriormente correrán el Tour de Francia”.

Desde la organización se recuerda que la caravana que acompaña a los equipos participantes, entre deportistas, técnicos, mecánicos, patrocinadores, personal de seguridad y de la organización, así como periodistas acreditados, alcanza una cifra que ronda las mil personas.

Además, Cuevas ha hecho hincapié en el cumplimiento del compromiso de la Vuelta a Andalucía con la reducción de la huella de carbono, que se ha rebajado en los dos últimos años en cerca del 30 por ciento, con lo que se está consiguiendo que la prueba, además de ser un espectáculo deportivo, sea un modelo a seguir a nivel ecológico