Jesús USÓN GARGALLO █ PRESIDENTE DE HONOR DEL CENTRO CIRUGÍA DE MÍNIMA INVASIÓN

Por Marciano Martín Castellano
■ Centro de Cirugía de Mínima Invasión “Jesús Usón”
CÁCERES

El profesor Jesús Usón, presidente de Honor de la Fundación que lleva su nombre, con el director de La Aldaba, Marciano Martín, tras la entrevista.

Nacido en 1947 en Quinto de Ebro (Zaragoza), en el seno de una familia dedicada a la agricultura, es Doctor en Veterinaria por la Universidad de Zaragoza, Catedrático de Patología Quirúrgica y Cirugía de la Universidad de Extremadura, fue el fundador del Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón de Cáceres y su Director Científico entre los años 1995 y 2007. En la actualidad, ocupa el cargo de Presidente de Honor de este mismo Centro.

— Comencemos la entrevista ¿explique qué es el Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón?, de Cáceres.
— El Centro de Cirugía de Mínima Invasión Jesús Usón (CCMIJU) es una institución pública dedicada principalmente a la formación en técnicas médicas avanzadas, a la investigación preclínica y la transferencia de tecnología en el ámbito de la salud. En nuestra web http://www.ccmijesususon.com/ se puede encontrar amplia información al respecto, que permitirá hacerse una mejor idea del enfoque multidisciplinar de la actividad de este Centro.
— ¿Por qué ubicó en Cáceres estas distinguidas instalaciones de investigación científica, que creo que son unas de la mejores de Europa?
— Efectivamente, me trasladé de Zaragoza a la Facultad de Cáceres cuando me ofrecieron la posibilidad de continuar la labor experimental iniciada en mi tierra natal. Conmigo se vinieron un grupo reducido de colaboradores, decididos a enfocarnos en la investigación y en la docencia y sacar adelante este proyecto. Pero estas instalaciones pudieron materializarse gracias a que Extremadura, que por entonces tenía por Presidente a don Juan Carlos Rodríguez Ibarra, apostó por el desarrollo en biomedicina, con vistas a dar un vuelco a la precaria situación económica que por entonces había.

Vista aérea del Centro de Cirugía Invasión Jesús Usón a las afueras de la ciudad de Cáceres.

— Creo que comenzaron a trabajar en unos barracones cerca de la Facultad de Veterinaria. ¿Cómo comenzaron a trabajar en Cáceres y por qué?
— Iniciamos nuestra andadura en unas viejas cochiqueras de cerdos del campus universitario cacereño, que fueron remozadas y acondicionadas para poder desarrollar cursos de formación en veterinaria y de postgrado. Cursos que fueron un éxito gracias a la colaboración de figuras de renombre nacional e internacional. En estas precarias instalaciones permanecimos durante 4 años, mientras se construía la Facultad de Veterinaria.

La Institución es un centro público dedicado a la formación de técnicas médicas avanzadas y a la investigación

– ¿Encontró al comienzo de la vida del centro muchas dificultades?
— Más que muchas, sin duda. Y fueron fundamentalmente de dos tipos: dificultad por las propias instalaciones y por la idea en sí. Las primeras, se fueron quedando insuficientes para poder abarcar la creciente demanda de cursos que recibíamos y en los comienzos estuvieron equipadas con lo que nos iban cediendo de hospitales; en cuanto a la idea de crear un centro de referencia como el actual, era tan innovadora que asustaba a muchos. Pero me mantuve firme e hice acopio de la frase de Mark Twain: “Un hombre con una idea nueva es un loco, hasta que la idea triunfa”. El tiempo me ha dado la razón.

— ¿Qué es lo que pretende usted conseguir con estas instalaciones?
— Por un lado, poder competir tanto a nivel nacional como internacional en formación e investigación científica de calidad. Y por otro, desarrollar patentes que consigan llegar al mercado o generar Spin-offs, es decir, que empresas tecnológicas nacionales exploten los novedosos productos, se cree empleo, se favorezca el desa-rrollo regional y finalmente, se sitúen a la cabeza en biomedicina a nivel internacional.

— ¿Cuáles son los trabajos más importantes que ha desarrollado desde la inauguración de su actividad en el centro hasta 2008?
— Los avances se han enfocado en dos líneas: la formación y la investigación en técnicas mínimamente invasivas. Dentro de la formación, destacaría la normalización o estandarización de los procedimientos quirúrgicos de microcirugía y de cirugía laparoscópica o de mínima invasión, por especialidades (aparato digestivo, ginecología, pediatría, odontología, oftalmología, tórax…).

El entonces presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra apostó muy fuerte por el centro

Y en cuanto a la investigación, destacaría los estudios de ergonomía (que permiten adaptar un instrumental quirúrgico, por ejemplo, de forma que se consiga mayor rendimiento en el transcurso de una intervención), o los de radiología intervencionista, que emplean modernas técnicas de imagen para ejecutar procedimientos mínimamente invasivos. A partir de aquí, desde el 2008 en adelante, en el CCMIJU hemos abierto nuevas líneas de investigación, como la reproducción asistida, la terapia celular, la creación de una unidad para diseñar órganos artificiales y también la unidad de 3D Interactivo, que recrea, entre otras, diferentes técnicas quirúrgicas que se llevan a cabo en el Centro.

El profesor e investigador Jesús Usón.

— ¿A quién está destinado este complejo científico?
— A toda la comunidad científica del ámbito biomédico nacional e internacional, en lo que respecta a formación e investigación, y para realizar ensayos preclínicos y de desarrollo de nuevos dispositivos, materiales, equipos, etc. en el ámbito empresarial.

El profesor Usón tiene en sus manos las medallas de Oro al Mérito en el Trabajo, la de Extremadura y la Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio

— ¿Cómo planifica profesor Usón sus trabajos?
— El Centro sigue una planificación o cronograma de cursos a 3 años vista. Considero que es fundamental disponer de una visión global y pormenorizada de cada actividad para poder elaborar las estrategias futuras. En cuanto al desarrollo de cualquier proyecto, una vez se analiza su viabilidad, los objetivos perseguidos, los datos económicos, etc, establecemos las prioridades y plazos de consecución, para adaptar eficazmente nuestro tiempo al conjunto del proceso.

— ¿Tras haber hablado largo y tendido con usted, ¿Se ha sentido en alguna ocasión sobrepasado por la gran carga de proyectos que albergan aquí?
— Más que por la carga de trabajo en sí, la tensión que en ocasiones he soportado se debió a tener que afrontar algunos sucesos impredecibles que requirieron atención inmediata, obligándonos a reprogramar un proyecto. Por eso, lo recomendable es llevar un orden según la importancia que establecemos para cada proceso y adaptar éstos al número de horas que tiene el día.

“El centro debe seguir apostando por líneas de formación absolutamente innovadoras, punteras dentro de nuestro sector”

— ¿Cuántas distinciones tiene?
— Entre otras distinciones, he tenido el honor de ser escogido para la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, la Medalla de Oro de Extremadura y la Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio. Me siento afortunado de haber recibido estos reconocimientos porque permiten acercar a la sociedad un proyecto al que he dedicado mi vida entera. Pero lo que más me enorgullecen son otras distinciones más sencillas y que no tienen una particularidad especial, como haber dirigido más de 40 tesis doctorales, haber participado en 49 proyectos de investigación en diferentes campos de especialización (Laparoscopia, Endoscopia y Microcirugía, por ejemplo); haber contribuido al diseño de más de 20 patentes y de 10 aplicaciones para móviles, o ser autor de varios libros y de numerosos artículos científicos publicados en revistas de alto impacto.
Porque todo lo anterior es el fruto de los excelentes resultados de las investigaciones realizadas a lo largo de varias décadas. Pero sobre todo, del trabajo de muchos colaboradores y prestigiosos especialistas españoles y extranjeros, que merecen mi más absoluto reconocimiento. A diferencia del insigne maestro, don Santiago Ramón y Cajal, que dedicó todo su esfuerzo sin recibir apenas ayuda, los investigadores ahora formamos parte de un grupo de trabajo y es de justicia reconocer, que a ellos se las debo.

— Para concluir, ¿cómo ve el Centro los próximos años?
— El Director Científico, el Dr. Francisco Miguel Sánchez Margallo es quien gobierna este gran proyecto y quien le contestará mejor esta pregunta. Pero en mi opinión, al ritmo que evoluciona la ciencia, el Centro debe seguir apostando por líneas de formación absolutamente innovadoras y continuar realizando investigaciones punteras dentro de nuestro sector biomédico. De lo contrario, correría el riesgo de quedar obsoleto y dejar de ser útil en muy poco tiempo.

Pincha aquí para saber más.