Primera parte

Carla Martín Bouzón. Redactora Jefe de LA ALDABA.

Cristobal Colón era genovés o pontevedrés? Este está siendo el gran dilema que grandes historiadores y científicos están debatiendo en las últimas décadas y que parten de los escritos y estudios realizados hace más de un siglo por el historiador gallego Celso García de la Riega.
Antes de empezar a escribir este entramado de frases he tenido la oportunidad de observar varios escritos que mi padre tiene en su biblioteca, junto con escritos y estudios del notable investigador histórico sobre este material, entre ellos está el del historiador Alfonso Philippot que determinó que Colón y el conde de Soutomaior Pedro Álvarez de Soutomaior (Pedro Madruga) eran la misma persona.
Todas estas teorías que son difíciles de comprender todavía para mí, por mi corta edad, se pueden contemplar en el museo que el Descubridor tiene en su casa museo ubicada en la aldea pontevedresa de Portosanto, concello de Poio, a muy pocos kilómetros de Pontevedra.
En este espacio, donde se dice que nació el noble Pedro Madruga, se exponen los libros y escritos del genial historiador Celso García de la Riega y otros ilustres estudiosos de esta tesis poco conocida en el resto de España y del mundo pero que cuenta con firme apoyo documental.
Pero antes de explicar las numerosas coincidencias entre Cristobal Colón y el noble gallego Pedro de Soutomaior, también conocido en la historia gallega como Pedro Madruga, fue un personaje de gran influencia medieval en los reinos gallegos y en gran parte de los territorios portugueses.
Mi paisano Pedro Álvarez de Sotomayor (en gallego Soutomaior), apodado Pedro Madruga (nació en Pontevedra en1430 y falleció en el castillo de la familia Alba, en la población salmantina de Alba de Tormes, 16 de octubre de 1486. Fecha dudosa para muchos de estos estudiosos), fue una de las figuras más sobresalientes de Galicia, prototipo del caballero feudal en la Baja Edad Media, eso descifró de los papeles encontrados sobre las estanterías de La Aldaba.
Su apodo, según el cronista Vasco da Ponte, deriva de combatir de madrugada a sus enemigos, algo que no era habitual entre los caballeros medievales.
Fue también canónigo de Tuy, hizo una importante carrera política y naval en Portugal y Galicia, siendo una de las figuras principales de las batallas «Irmandiñas» y de la lucha sucesoria en el reino de Castilla tras la muerte de Enrique IV, hermano de Isabel la Católica. Fue hijo natural de Fernán Yáñez de Sotomayor y de Constanza de Zúñiga. Se le atribuye la introducción de las armas de fuego en el Reino de Galicia, especialmente arcabuces y falconetes, Y terminó su días siendo Vizconde de la ciudad de Tuy, Mariscal de Bayona y Conde de Caminha.
Nuestro protagonista se instaló en el majestuoso Castillo de Soutomaior, que contemplo majestuoso desde mi oficina, lugar que Pedro Madriga utilizaba como residencia de verano, rodeado de camelias, melojos y grandes viñedos de albariño.
La fortaleza del Colón gallego se ubicaba a unos 120 metros de altitud sobre el nivel del mar, al fondo de la Ría de Vigo, lo que le permitía controlar las inclusiones del norte y su, y dominar el valle del río Verdugo desde su confluencia con el Oitavén hasta su desembocadura en Pontesampayo y Arcade. Es este lugar también se libró una de las grandes batallas de la Guerra de la Intendencia con los franceses el 7 y 8 de junio de 1809, que puso fin a cinco meses de ocupación francesa.
Volviendo a nuestro gallego ilustre, varios documentos expuestos en la Casa da Cruz, lugar donde nació el descubridor de América, también encontramos varios escritos y documentos que en los alrededores del lugar y junto a la desembocadura del río Lérez, podrían estár los astilleros donde se construyó la nao Santa María, “La Española”, una de la que compusieron la expedición a las Indias en 1492.
En la Casa da Cruz también hay importantes trabajos sobre la identidad de las firmas de Cristobal Colón y de Pedro Madruga, que ocultó su firma y señas de identidad al ser un férreo defensor de Juana la Beltraneja, hija de Enrique IV y por lo tanto la autentica heredera de los reinos de Castilla.
Continúo leyendo libros y escritos de la biblioteca de La Aldaba y también en la del concello de Soutomaior y contemplo en ellos que más de cien lugares del Nuevo Mundo fueron bautizados por topónimos ligados a las Rías Baixas, coincidencias que hacen creer a estos historiadores que Pedro Álvarez de Soutomayor (Pedro Madruga) era el auténtico Cristobal Colón.
Pero otras de las coincidencias de nuestro protagonista son las muy buenas relaciones con la Casa de Alba, primos del rey Fernando el Católico.
El Gallego Pedro Álvarez de Sotomayor dictó testamento en Portugal el 10 de enero de 1486, y seguidamente se encaminó rumbo a Castilla (posiblemente a Guadalupe, Cáceres) para pedir el perdón a sus majestades los Reyes Católicos por los apoyos que dio a La Beltraneja. Pedro Madruga hizo su última parada en el castillo de Alba de Tormes para entrevistarse con su amigo y pariente el Duque de Alba, Garcia Álvarez de Toledo, y aquí llegaría su muerte de forma sospechosa sin que quedaran muchas noticias. Muerte que para muchos fue ficticia, pasando a partir de esta época a llamarse Cristobal Colón.
El cronista Vasco de Aponte relata:…»unos dixeron que el conde muriera allí de dos carbúnculos, otros dixeron que el alcalde de Proiaño entrara en el monasterio con sus porquerones y que le hechara un garrote en el pescuezo; unos dicen que fue de una manera y otros dicen que fue de otra, quizá fue de entrambas maneras».