Si conociéramos una parte de los ciudadanos estas dos palabras, no oiríamos, ni veríamos, algunas de las cosas que ocurren en nuestro querido país.
Llevamos varios meses viendo y hablando, día tras día, de un presunto delincuente. Dada la cantidad de delitos graves que tiene en su mochila, un tal PUIGDEMONT, en todos los medios aparece este siniestro nombre para España. Esto aburre, no se dan cuenta de que precisamente es lo que quieren los bárbaros separatistas, lo que pretenden es que se hable de ellos, aunque sea mal. Estos personajes, visto lo visto, sin ningún género de dudas son cobardes, tóxicos y además dañinos; repito una vez más la frase de Don Antonio Machado “los separatistas, de diez cabezas nueve embisten y una piensa”. Veo en la calle que a la ciudadanía, en general, nos tienen con este siniestro personaje hasta los H…
Y como dice un refrán “somos pocos y parió la abuela”. En algunos medios de comunicación siguen con la misma cantinela, vale todo con tal de que la cuenta de resultados aumente a costa de lo que sea.
Hay muchas cosas más importantes que PUIGDEMONT; pretendemos ser un país con un buen estado de bienestar, pero, ¿De qué forma?, ¿De qué manera?.
Tal y como me lo cuenta un extremeño de 82 años, me dice el amigo Antonio: “Levo diez años pasándolas canutas con una pensión de 932 euros, he tenido que ayudar a un hijo y tres nietos, atender las obligaciones y los pagos de un piso cerrado en Madrid y la casa donde vivo en Cáceres. Comprar el piso de Madrid en el año 1979 me costó sudor, sangre y lágrimas, trabajaba doce horas diarias en un almacén de hierro. He conseguido vender el piso de Madrid tras diez años en venta y entonces pensé que se acababan las escaseces y las penas. Señores gobernantes, ha sido todo lo contrario, de los 100.000 euros de la venta, entre unas cosas y Hacienda me queda más o menos la mitad, dinero que debo guardar para tapar los agujeros que faltan, en definitiva sigo con las penurias, este es mi estado de bienestar”.
De esto es de lo que tenemos que hablar los medios para servir a los ciudadanos, de nuestros mayores, para que su pensión no baje y se tenga en cuenta el IPC correspondiente. De nuestros jóvenes, de nuestros autónomos y empresas familiares, estos con un poquito de ayudan serian los que acabarían con el paro. Muchos de estos autónomos tienen que pagar el IVA de facturas que están sin cobrar, de nuestra educación, de miles de ladrones de guante blanco que llevan años viviendo como reyes a costa de otros, de que tengamos un reparto más igualitario y acabar con la enorme distancia entre los más y los menos, para que esa distancia no siga aumentando, para controlar un poquito más a las compañías eléctricas, para que la gente humilde no pase frío; estas eléctricas que en muchos casos tienen las puertas abiertas para políticos que cuando dejan su sillón en el parlamento vayan de consejeros ganando unos euritos porque “no tienen para vivir” ¡pobrecitos!; para que podamos vivir en un país decente donde la justicia sea igual para todos, que una pequeña parte del dinero robado por tanto buitre carroñero se gaste en investigación , para que las cosas que hacen El Padre Ángel, Sandra Ibarra y tantas ONG que tenemos las hagan quienes deben, para tener una ley de dependencia que evite que la gente se muera sola en la calle y tenga un lugar dónde poder vivir, para proteger de esta lacra machista a niños y mujeres maltratados, etc.
España es grande y líder a nivel mundial en muchísimas actividades, por lo tanto necesitamos políticos decentes, aunque les tengamos que pagar el triple (no generalizo, conozco algunos honrados).
Termino: si se invierte en cultura, más pronto que tarde ¡cambiaremos! Y dejaremos de oír GILIPOLLECES.