El juez de la Audiencia Nacional, don Eloy Velasco, ha cerrado hace unos diez días la primera fase de la operación LEZO, contra la corrupción y envío a prisión al expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González y algunas ranas más, yo diría buitres carroñeros. Las alarmas saltan y una magistrada que presuntamente alerta a los investigados de que andan tras ellos, un secretario de estado, segunda autoridad del Ministerio del Interior se reúne en su despacho con uno de los principales encausados antes de que se destape la operación. Que contentos deben sentirse los delincuentes. Un ministro que se intercambió mensajes de ánimo con el sospechoso número uno, Ignacio González, este señor en vista de las cantidades que se barajan, quería dejar asegurada la situación económica de su hermano, cuñado, amigos y toda su familia a costa de los sufridos ciudadanos, ¡muy bien señor González!.
En toda esta trama aparece el ex-ministro Zaplana. Este buen señor que en su día dijo unas bonitas palabras cuando llegó a la política. Cuando dejó esta actividad por los buenos servicios prestados, ¡a Telefónica! con un buen puesto y un sueldito con el que apenas podía llegar a fin de mes. ¡Esto se llama jeta!. Qué hace el señor Zaplana hablando con Ignacio González sobre la credibilidad de algunos nombramientos de jueces.
El magistrado que mantiene secreta la causa sitúa al político González al frente de una organización criminal que desvió fondos públicos a sus bolsillos. Cómo se puede hacer tanto daño en tan poco tiempo a los ciudadanos que en tiempos de crisis lo han pasado tan mal y estos canallas viviendo la vida padre con todo tipo de lujos y encima que piensen que son personas decentes y buenos españoles.
Tienen que devolver el dinero robado y a la cárcel, para que la gente normal veamos que la justicia es igual para todos. Esto será real cuando los políticos saquen sus manos de una vez por todas de ella.
Dice la Señora Aguirre: ¡me siento engañada y traicionada!. Cómo debemos sentirnos los madrileños a los que han robado el dinero de sus impuestos. Cómo van a devolvernos la confianza en el sistema. Espero que todos los fondos públicos robados sean reintegrados en su totalidad y que las penas sean ejemplarizantes. Esperemos que algún día podamos ser gobernados por políticos decentes. Qué pensarán los honrados trabajadores del Canal de Isabel II. Muchos de ellos con más de 30 años de servicio, viendo que de un solo pelotazo desvió 23 millones de euros. Cuántos coches de lujo guardaba en sus garajes, cómo con esa cara de bueno se puede ser tan sinvergüenza, porque siendo tan patriota tiene cuentas en Suiza.
Ignacio González, otro dirigente cómo Granados. Dos números uno de la Señora Aguirre, ejemplares, respaldados y protegidos por su partido, hasta que los han pillado y una retahíla de ranas más, al ritmo que evolucionan los casos de corrupción en el PP es posible que se haga necesario trasladar la sede a Alcalá Meco. Aún con todo creo que seguirán siendo el partido más votado.
Dicho esto, termino diciendo que algunos tertulianos de televisión dicen cuando se habla de la corrupción en el PP siempre lo mismo ¡y tú más!. Salen con los eres, Pujol y miles de casos más. Esto ya lo sabemos pero hay que terminar de una vez. Bien seguro que a todos estos cerdos les llegará su San Martín.
Los ciudadanos lo que deseamos es que se acaben todas estas ranas o de lo contrario se podrán convertir en sapos venenosos. Acabemos con toda esta mierda y no estemos esperando acontecimientos y a que amaine la tormenta.