Diputación comienza las obras de un tramo experimental con materiales reciclados en la carretera de Zarza de Granadilla

Esta actuación se enmarca dentro del proyecto ECO2CIR aprobado en el programa europeo Interreg V España-Portugal, con el que se pretende avanzar en la economía circular con el uso de residuos de construcción.

La Diputación de Cáceres, a través de su Área de Infraestructuras, ha aprobado y ha dado el visto bueno al inicio de la obra de un tramo experimental con material reciclado en la carretera CC-13.2 de Zarza de Granadilla a la EX-205.

    Con un presupuesto total de 160.000 euros, de los que 120.000 provienen de fondos europeos FEDER y 40.000 de la Diputación de Cáceres, se va a llevar a cabo la obra de este tramo de carretera utilizando los conocidos como RCDs, Residuos de Construcción y Demolición, es decir, restos procedentes de obras de urbanización (edificios) y obras públicas (puentes, viaductos, ferrocarriles, obras hidráulicas, etcétera).

Fernando García Nicolás.

    “La actuación -tal como explica el diputado del Área, Fernando García Nicolás– pretende comprobar las posibilidades de reutilización de estos residuos en otras obras distintas a las que se destinaron inicialmente, con el objetivo de disminuir el consumo de productos naturales provenientes de cantera y disminuir la aparición de vertederos de escombros. Es -ha concluido- uno de los ejemplos más evidentes de Economía Circular”.

    Esta obra se contempla dentro del proyecto ECO2CIR, aprobado en el programa europeo Interreg V España-Portugal. Se trata de un proyecto de cooperación transfronteriza para la introducción de la economía ecológica y circular mediante prevención, reciclaje y gestión de los residuos, en las regiones de Extremadura, Centro y Alentejo.

    Los RCDs han sido identificados como un flujo de residuos prioritario por la Unión Europea. Actualmente se considera que existe un alto potencial para el reciclaje y la reutilización de RCDs, ya que algunos de sus componentes tienen un alto valor como recurso. En particular, existe un mercado de reutilización para los áridos derivados de residuos en carreteras, urbanizaciones, drenaje y otros proyectos de construcción. Además, la tecnología para la separación y recuperación de desechos de construcción y demolición “es facilmente accesible y, en general, económica”.