Las encuestas han acertado en Francia y Macron y Le Pen competirán en la segunda vuelta. Macron ha sacado un 24% de voto y Le pen 22%. Rajoy el 20 D de 2015 sacó un 28% de los votos y fueron necesarias segundas elecciones en España. La fragmentación es una señal de la debilidad del liderazgo y la falta de un proyecto que ilusione a una mayoría de franceses. Las encuestas dan claro ganador a Macron en la segunda vuelta, quien ha hecho una campaña contra Le Pen y ha aprovechado bien la corrupción del candidato de la derecha, Fillon, y la indefinición de los socialistas con un candidato que viró a la extrema izquierda. Pero es una incógnita que políticas que va a aplicar en Francia. Lo que sí ha demostrado cuando fue ministro del gobierno socialista de Hollande es que es europeísta, lo cual sin duda es una buena noticia para el proyecto europeo y para España.
La pasada semana conocimos los datos de exportaciones de bienes de febrero. Eliminando el efecto estacional, cayeron con fuerza. La tasa anual crece un 8%, pero eliminando el efecto estacional desde el pasado mes de noviembre las exportaciones han dejado de crecer. Es la misma tendencia que se ha producido en la UE y la causa es que el comercio mundial ha vuelto a perder intensidad.
El repunte del segundo semestre fue explicado por China. La pasada semana conocimos que el PIB chino en el 4tr16 creció ligeramente por encima del trimestre anterior. Pero analizando la composición, el dato mostró una recuperación muy intensa de las exportaciones y de la inversión, y el consumo privado mantiene su intensidad. El PIB no creció más, ya que las importaciones aumentaron casi un 30% anual. Eso explica que las exportaciones europeas aumentaran con fuerza y las españolas también: exportamos más a nuestros socios europeos bienes intermedios.
El FMI publicó sus previsiones para 2017. En 2016 el PIB mundial creció próximo al 3%, ligeramente por debajo de 2015 y para 2017 el Fondo espera una recuperación hasta niveles del 3,5%. Aún así, sigue siendo un crecimiento muy inferior al promedio anterior a la crisis. La causa es el comercio mundial, que creció a una tasa inferior al PIB y menor que en 2015. Para 2017 esperan una recuperación del comercio mundial, pero las exportaciones crecerán próximas al 3%, muy lejos del 7% anterior a la quiebra de Lehman Brothers.
Dos tercios del crecimiento mundial lo explican Asia, que sigue siendo el área más dinámica. En EEUU el Fondo no cree en el efecto Trump que descuentan la bolsa. La rentabilidad del bono a 10 años de deuda pública estadounidense ha caído desde próximo al 3% hasta el 2,2%, y ya está por debajo de cuando Trump ganó las elecciones. Por lo tanto, los inversores de renta fija ya han dejado de creer en el efecto Trump.
En 2016 EEUU y la Eurozona crecieron lo mismo: 1,7%. Para 2017 el Fondo espera un repunte de crecimiento en EEUU aunque próximo al 2% y mantiene 1,6% para la Eurozona. Hay que tener en cuenta que el BCE mantiene los tipos al 0% y sigue comprando deuda, y la Fed ya está subiendo los tipos de interés y apreciando el dólar. A pesar de las compras del BCE el crecimiento europeo sigue siendo anémico. Sin ellas es muy probable que siguiéramos en recesión, incluida España. Por esa razón todos los organismos internacionales piden un plan de estímulo fiscal en Europa que ni está ni se le espera.
Esta semana he participado en un Foro Internacional en Miami patrocinado por el gobierno canadiense y con la participación de varios gobiernos de Latam y empresas que hacen negocios en América, desde Canadá hasta Argentina, y muchas de ellas españolas. Tras dos años de crisis, las perspectivas para Latam son algo más positivas. La inversión pública en infraestructuras está próxima al 2,5% y se estima que es necesario 5% para cerrar la brecha de retraso. No obstante, con inestabilidad financiera y problemas para financiarse los gobiernos dependerán de la inversión privada. En renovables las posibilidades son enormes.
En EEUU el temor a Trump es elevado, pero hay que vivir y la gente ya lo ha asumido. Aunque no les gusta el personaje. El ex primer ministro de Pakistán le apoyó y dijo que sería un gran presidente y forzó que el moderador, un periodista de FT, le tuviese que matizar y decir que en su periódico eran muy críticos con Trump. En renovables y sostenibilidad el debate en EEUU sigue cuestionando cosas que en Europa ya están superadas. Las empresas españolas fueron las protagonistas y las que mejor aportación hicieron tanto en renovables, como en ingeniería e infraestructuras (donde somos líderes tecnológicos mundiales).
Para la economía española el FMI mantiene una desaceleración hasta el 2,7% en 2017 y 2% en 2018. Más preocupante es su previsión de empleo que espera una creación de 300.000 en 2018, casi la mitad que en 2015. Su previsión de ingresos públicos para 2017 está próxima al 5%, inferior a la del gobierno en su proyecto de presupuestos. Por esa razón el FMI anticipa que el gobierno del PP volverá a incumplir el objetivo de déficit, algo que ha sucedido todos los años desde 2012. La corrupción ha sacudido al PP en Madrid, una trama que puede superar a la valenciana, y complica mucho la aprobación de los presupuestos de 2017 y también de 2018. Si no consiguen aprobar ni los de 2017, ni los de 2018 podrían adelantarse las elecciones al primer semestre del próximo año, aunque con Rajoy anticipar algo siempre es una opción poco probable.
El FMI, en declaraciones de Lagarde, volvió a su mantra de una nueva reforma laboral sin concretar medidas. Hace dos años dijeron que España necesitaba bajar sus salarios de media un 10% si quería crecer y crear empleo. Con las compras de deuda del BCE y sin bajar salarios desde 2014, España ha creado un millón de empleos. El FMI -lejos de reconocer sus errores- sigue proponiendo políticas deflacionistas, en contra del BCE que pide subir los salarios. Lagarde reconoce que la elevada desigualdad es un problema y la relaciona con el populismo. España es uno de los países con mayor desigualdad de Europa y la principal causa ha sido la deflación salarial provocada por la reforma laboral de 2012, que el FMI recomendó y defendió. Pero ni reconocen el error, ni han hecho ninguna propuesta concreta para reducir la desigualdad.
El caso extremo sigue siendo Grecia, que en 2016 hizo un duro ajuste fiscal de más de 3 puntos de PIB, con recorte de gasto incluido en pensiones y subidas de impuestos. El FMI espera un crecimiento del 2% en 2017, una creación de empleo mínima y que la deuda empiece a disminuir -aunque lentamente- desde 180% del PIB. El problema de Grecia, además de la deuda, es que su tasa de inversión es del 10% del PIB y con una inversión anémica no es posible aumentar su productividad, mejorar su competitividad y crecer a tasas sostenibles para reducir la tasa de paro dentro del euro.
Para Portugal la previsión del FMI de crecimiento en 2017 es inferior al 2%. Portugal también aplicó recortes desde 2015 de 2 puntos de PIB pero en 2016 consiguió crecer y crear empleo al 1,5%. La inversión en Portugal es 16% del PIB mejor que Grecia, pero aún así débil. Las exportaciones portuguesas crecen más que las griegas aunque con escaso valor añadido y fruto de su bajada de salarios. La productividad está estancada y con baja inversión es complicado aumentar la productividad y la competitividad.
La deuda pública está en el 130% del PIB y el país ya tiene superávit primario antes del pago de intereses de la deuda. La prima de riesgo de Portugal sigue elevada por encima de 300 pb ya que el BCE ha llegado al límite del 30% de compras de muchos bonos y tiene problemas operativos para seguir comprando deuda lusa. Portugal, a diferencia de Grecia, cuenta con un gobierno fuerte liderado por los socialistas de Antonio Costa, que saca 17 puntos de intención de voto a la derecha en las encuestas. Y ha mejorado su imagen internacional, por lo tanto está en mejores condiciones para recibir inversión extranjera y aumentar la productividad, sus salarios y el nivel de vida de la gente, que se ha deteriorado mucho en esta crisis. Portugal es uno de los principales clientes de exportación de España. Si a Portugal le va bien a España le beneficia y viceversa.
Este jueves se publicará la EPA, donde la previsión del consenso de economistas es del 18,6%. En Francia, con una tasa de paro del 10%, dicen que están en crisis y en España, con una próxima aún al 20%, el gobierno de Rajoy dice que somos campeones mundiales. La clave es ver la creación de empleo y, sobre todo, la composición y si se reduce la precariedad. El viernes se publicará el PIB anticipado del 1tr17 y la previsión es 0,7%, similar al del trimestre anterior. En el 4tr16 no había gobierno y en el 1tr17 sí. Por lo tanto, las políticas del gobierno de España no son la causa que explica el crecimiento de la economía española.
Este jueves se reúne el BCE y se espera mantenga los tipos oficiales al 0% y las compras de deuda, aunque podría aumentar el tipo de la facilidad de depósito para los bancos, lo cual es negativo. La política del BCE es la principal causa del crecimiento español y seguirá siendo favorable para la creación de empleo. En EEUU se publicará el viernes la primera estimación del PIB del 1tr17 y el consenso de analistas espera que esté próximo al 1%. En el 4tr16 con Obama la economía creció un 3%, por lo tanto el efecto Trump acabará siendo negativo aunque en su Twitter no para de repetir la confianza que su elección ha generado. Pero la única realidad es que ocho de cada diez tuits del presidente de EEUU son mentiras en un país en el que el mito decía que los presidentes dimitían por mentir.

* Es economista de Macroeconomía en la Universidad de Alcalá, donde actualmente trabaja como profesor e investigador. Fue también economista Jefe de la sociedad de valores Intermoney. Es tertuliano en numerosos medios de comunicación como las emisoras de radio Onda Cero y Cadena SER o la cadena de televisión laSexta, y es columnista en el diario El País. Ha publicado dos libros “Hay vida después de la crisis” y “La economía no da la felicidad: pero ayuda a conseguirla”. http://www.jcdiez.com