José Carlos Díez Economista y analista económico

La pasada semana el Gobierno consiguió un acuerdo con los sindicatos y la patronal sobre la subida del salario mínimo. A Rajoy le costó 5 años conseguir esa foto, Sánchez no la había conseguido en 20 meses y una ministra de Izquierda Unida lo ha conseguido en pocos días. Las tres partes han tenido que ceder para llegar al acuerdo. El Gobierno y los sindicatos prometieron subir a 1.000 euros y la subida ha sido hasta 950. La Patronal ha dicho que no le gusta la medida pero temía que el Gobierno la aprobara por decreto, como hizo el año pasado, hasta 1.000 euros. Por lo tanto, han dicho que el acuerdo es un mal menor.
El acuerdo es positivo y lanza una imagen de moderación por parte de Podemos que hay que valorar muy positivamente. Con subidas de 50 euros anuales se llegaría a 1.100 euros al final de la legislatura que es la cantidad que CCOO considera que supondría alcanzar el compromiso del 60% del salario medio, estimado este según la EPA. El compromiso es europeo y se abre el debate en todos los países. La duda en España es si el acuerdo debería ser por CCAA. En Madrid la subida del SMI del pasado año del 22% apenas ha tenido efectos y el empleo sigue creciendo próximo al 3%. Pero en varias provincias el empleo se ha parado en seco y ha dejado de crecer.
En esas provincias el salario mínimo está próximo ya al salario medio y en algunas ya lo ha superado. Eso habrá provocado parar nuevos proyectos de inversión y cerrar algunos ya existentes, teniendo un efecto negativo sobre el empleo. Y seguramente, aunque es imposible medirlo y demostrarlo, en muchos casos las empresas habrán reducido las horas contratadas para mantener el salario y los trabajadores harán horas sin cotizar, lo que habitualmente llamamos economía sumergida.
Mañana martes conoceremos la EPA del 4tr19 y podremos comprobar los efectos. En afiliados a la Seg. Social (que ya conocemos los datos del pasado trimestre) se crearon la mitad de empleos que en el 4tr18. En la EPA, además, conoceremos datos de la calidad de los empleos (si son a tiempo completo o a tiempo parcial) y de las horas trabajadas que será un indicador más fiable del impacto sobre el SMI que los datos de afiliados. Si a un trabajador le han reducido las horas trabajadas para mantenerle el salario sigue afiliado pero en la EPA se verá que ha pasado de tener un contrato a tiempo completo a uno a tiempo parcial. El próximo lunes analizaré la EPA en profundidad.
Esta semana el INE publicó datos de actividad del sector servicios de noviembre que suponen dos tercios del PIB. El dato de octubre ya registró un crecimiento intenso y en noviembre el crecimiento es menor pero positivo. En el 3tr19 la actividad estuvo estancada por lo que el crecimiento es una buena noticia. No obstante, el crecimiento anual es del 2,5% y acabó 2018 creciendo al 6,5%, por lo que la desaceleración ha sido intensa. La actividad industrial en noviembre también creció y es una buena noticia, aunque la tasa anual está estancada.
El ministerio de Comercio publicó los datos de balanza comercial de noviembre. El dato mensual -eliminando el efecto estacional- aumentó aunque el acumulado del año aumentó un 1,4% anual, el menor incremento desde 2009. Casi dos tercios del crecimiento lo explica la exportación de material ferroviario y aeronaves y la mitad los productos agroalimentarios. El resto de partidas han registrado caídas. Las ventas de coches en exterior estuvieron casi estancadas, con una mejora en los últimos meses del año pero el componente de automóvil registró una caída del 5% anual. Los indicadores de PMI europeos están mejorando en diciembre y en enero, y anticipan que esa ligera mejoría de la industrial continuará. Aunque siguen muy por debajo de los niveles de 2017.
En China se ha producido una crisis vírica, similar al Sars en 2002. En aquella ocasión la crisis duró bastantes semanas y tuvo un fuerte impacto sobre la actividad, especialmente sobre el turismo. Por esa razón el gobierno chino ha reaccionado y ha cerrado varias ciudades para frenar el contagio. La economía sigue afectada por la guerra comercial y esto frenará aún más el consumo y el PIB. Y en clave de la economía mundial aumenta la incertidumbre. Este tipo de efectos son muy difíciles de predecir su impacto y no lo sabremos hasta saber cuánto dura y a qué sectores y países afecta.
El INE publicó el dato de pernoctaciones en hoteles de diciembre. Las de no residentes estuvieron estancadas, al igual que en 2018. En 2017 crecieron 3,5% y en 2016 venían de crecer tasas del 10%. El impacto de la depreciación de la lira turca y el menor crecimiento del consumo europeo son las principales causas que explican el frenazo del principal sector generador de empleo desde la crisis. Las pernoctaciones de españoles crecieron un 2,5% en 2019 y permitieron que el total de noches en hoteles aumentara y registrará un nuevo récord histórico.
Ha sido un año de cambios interesantes en el sector. Ha caído la llegada de turista europeo, sobre todo alemán, que ha vuelto a Turquía. Y ha afectado principalmente a Canarias, que ha registrado una caída de ingresos hoteleros del 35 en 2019 y a Baleares donde apenas han crecido. Sin embargo, la llegada de japoneses ha aumentado un 25% y la de estadounidenses un 15% y han compensado la caída de europeos. Japoneses y americanos son los que más gastan por turista y día del mundo y suelen buscar turismo urbano y cultural. Eso explica que los ingresos hoteleros en Madrid sigan creciendo un 7,5%.
Aunque en España seguimos hablando de cantidad, hay que empezar a hablar de calidad y 2019 fue un año de mejora de calidad de nuestro sector turístico, aunque algunas zonas sufren con el cambio de modelo como es el caso de Canarias y en menor medida Baleares y la zona costera de la península.