Las medidas de confinamiento empiezan a surtir efecto. En Italia y España el número de nuevos contagiados empieza a disminuir, aunque es cierto que se basa en datos de mala calidad porque los epidemiólogos estiman que 8 o 9 de cada contagiados por el virus son asintomáticos y del resto no se le hacen pruebas todos. Las encuestas estiman que hay más de un millón de españoles contagiados con síntomas y, por lo tanto, si sumamos los asintomáticos, serán millones los que nos hemos contagiados y ni nos hemos dado cuenta.

Con esas cifras de afectados las tasas de mortalidad del virus son muy bajas y muy lejos de las grandes pandemias mundiales. La peor fue la peste bubólica que se estima mató a 200 millones de personas principalmente en Europa. España contaba en aquellos momentos con los mejores médicos, ingenieros y matemáticos y fue uno de los países menos afectados. La gripe española mató a unos 50 millones de personas. Comenzó en las trincheras en la primera guerra mundial pero los países no informaron de ella para mantener a las tropas en la lucha. Se llamó española ya que los medios aquí informaron los primeros. El SIDA ha matado a unas 30 millones de personas en el mundo desde 1981. En España unas 60.000 y el pico máximo fue de 6.000 personas en el año 1995.

El Saars de 2002, también de la familia de los coronavirus, mató a unas 1.000 personas principalmente en China. El Covid es global, tiene una tasa de contagio el doble que la gripe y, aunque no es muy mortal, provoca neumonías bilaterales graves que obligan a ingresar en las UCI a miles de pacientes y están de media más de 10 días ingresados. También provoca un mecanismo de protección que inflama las glándulas y eso provoca problemas respiratorios y por eso afecta a enfermos con patologías anteriores de este tipo y personas mayores principalmente.

Si se confirma que el pasado viernes tuvimos el pico de máximos afectados en una semana debería empezar a disminuir el número de ingresados y en dos semanas los que necesitan entrar en la UCI. A la vez, el número de altas está creciendo ya un 33% y ambos efectos ayudarían a liberar sitios libres en las UCI de Madrid y las

regiones que antes se vieron afectadas. El problema es que Cataluña -que empezó más tarde- sigue la misma curva de Madrid. La ventaja es que empezaron el confinamiento antes aunque también pasarán el pico de ingresados y fallecidos más tarde.

En el norte de Europa están empezando y la alerta de Italia y de España les ha servido para reaccionar antes. Aún así, Alemania todavía no ha decretado el confinamiento obligatorio total y el número de contagiados crece de manera exponencial. En EEUU Trump se burló del virus y ahora se ha lavado las manos como Poncio Pilatos. Las gestión del sistema de salud la hacen los estados y Trump se ha puesto de perfil y se ha centrado en luchar sobre los efectos económicos del virus. California -donde empezó- ha conseguido frenar la curva ya. El mayor problema es Nueva York. La paradoja es que tienen los mejores hospitales del mundo y el peor sistema de salud de EEUU con el mayor porcentaje de personas sin seguro sanitario y sin capacidad de camas por habitantes para atender una pandemia.

En América Latina también se han tomado medidas de confinamiento rápido en varios países, salvo en México y en Brasil. En Brasil varios estados las han tomado sin esperar al Presidente. Y en México ya por fin los han tomado este pasado fin de semana. Sus sistemas de salud no están tan preparados como en Europa y su economía informal no tiene red de protección, ni el seguro de paro para resistir. En África la situación es aún por. Como decía el clásico: “todos somos iguales ante el virus, pero unos más iguales que otros”.

Tras el virus llegará la crisis económica. El confinamiento en la mayoría de países ha provocado la mayor caída del consumo privado y la inversión mundial de la historia. Igual que sucedió con la quiebra de Lehman Brothers, los cobros de facturas pendientes han colapsado y también los mercados de financiación mayoristas de empresas. Esto llevará a la peor recesión de la historia. La OCDE ha estimado ya caídas del 2% del PIB mensual (recuerda que mi estimación fue del 2-4%, o sea que siguen quedándose en la parte menos pesimista del escenario).

Los bancos centrales han sido los primeros en reaccionar inundando el mercado de liquidez para los bancos y comprando bonos de deuda pública y corporativa para frenar el tsunami. La Fed ha anunciado compras ilimitadas de deuda hasta estabilizar los mercados. El BCE 750.000 mill. sin límite de compras por países. Eso ha permitido concentrar sus compras en Italia, España y Portugal y estabilizar el repunte de las primas de riesgo de hace dos semanas.

La política fiscal también se ha activado. El Senado de EEUU ha aprobado un plan de 2,2 bill de dólares (el mayor de su historia) que supone el 10% de su PIB. La mayor parte paliativo con rentas para familias y condonación de impuestos para empresas con el objetivo de frenar el tsunami. En Europa de nuevo no hay coordinación de políticas fiscales y cada país anuncia los planes por su cuenta. Hay un mercado único, una moneda única y 19 Tesoros públicos nacionales. Los planes son muy intensos y también paliativos, reforzando los seguros por desempleo y líneas de avales para créditos a empresas para frenar el tsunami.

La pregunta ahora de todo el mundo es: ¿cómo será de intensa la caída y cómo será la recuperación? Nadie puede contestar con precisión. Es increíble que haya economistas que se atrevan a hacer simulaciones con modelos autoregresivos basados en historia anterior. No hay ningún precedente anterior comparable que puede modelizar, por ejemplo, el colapso del sistema de cobro cliente-proveedor. Nuestra profesión debe ser humilde y honesta intelectualmente reconociendo que nos enfrentamos a un fenómeno desconocido de la naturaleza.

Pero que no podamos medir y predecir con precisión no quiere decir que los economistas debamos permanecer callados. La teoría económica y la historia son muy útiles en estas crisis para diseñar las medidas de política económica para combatirla. Es lo mismo que los médicos: fueron incapaces de anticipar el tsunami y prepararse, pero están combatiendo al virus y minimizando el número de muertos con unas condiciones muy duras gracias a sus conocimientos de virus similares anteriores.

China fue la primera en el virus y también en la crisis económica. El problema con China es que sus estadísticas nunca han sido creíbles. Menos ahora que el gobierno y el partido comunista ha iniciado una campaña global de propaganda para lavar su imagen por generar el virus y propagarlo por el mundo y para asumir el liderazgo mundial aprovechando que Trump está en campaña y con su América primero. China publicó los datos de enero y febrero juntos para suavizar el desplome de febrero que habrá sido histórico.

Los datos de marzo deberían registrar caídas menores. No obstante, el confinamiento en Europa y EEUU hundirá de nuevo sus exportaciones. Y el fin del confinamiento está siendo muy gradual y con muchas medidas de seguridad. Una cadena de hoteles mundial me comentó que sólo ha abierto la mitad de sus hoteles y sólo tienen el 15% de ocupación. Eso sigue siendo una depresión económica en la mayoría de sectores y pronto nadie hablará de la V en China sino de la U.

El gobierno chino activará la inversión pública para compensar el desplome del consumo y la inversión privada y potenciará la demanda interna. Pero para recuperar rápidamente niveles de crecimiento similares a los de antes del virus China necesita la recuperación del consumo privado estadounidense y la inversión europea.

La caída del PIB del 2tr20 en EEUU será histórica. El NBER es un comité de economistas independientes que determina las recesiones y las expansiones. La expansión comenzó en julio de 2009 y finalizó en febrero, 128 meses creando empleo, el ciclo expansivo más largo desde 1854 que se miden. La recesión más corta desde entonces fue la de 1980 que duró sólo 6 meses y fue provocada por un grave error de política monetaria de la Fed que se revertió rápidamente. Las recesiones de 1990 y 2001 duraron 8 meses. La de 2008 duró 18 meses.

Por lo tanto, el escenario más probable según la historia nos llevaría a una recesión hasta final de año coincidiendo con las elecciones presidenciales en noviembre. Y si se complica la crisis económica con una contracción del crédito

puede durar hasta después del verano de 2021. ¿Qué nos enseña la teoría económica? Modigliani y Friedman consiguieron el Nobel por explicar el comportamiento de los consumidores. Los humanos somos aversos al riesgo y no nos gusta cambiar de hábitos. Por eso, las decisiones de consumo se toman sobre expectativas futuras, además de mirar la renta actual que limita la capacidad de gasto. En las expansiones la tasa de paro baja, perdemos el miedo a quedarnos sin empleo y aumentamos el consumo reduciendo al mínimo el ahorro. El 80% de los estadounidenses les pilla esta crisis con tasas de ahorro negativas y endeudados normalmente en tarjetas de crédito a tipos de interés muy altos.

La primera semana del 9/3 las peticiones por desempleo aumentaron 3,3 mill de personas. La semana anterior fueron 200.000 y el máximo histórico estaba en un millón. Muchos trabajadores no tienen derecho al seguro de paro por lo que se estima que el aumento real de desempleados estuvo próximo a 5 mill. El próximo viernes sabremos el dato de paro y, al ser promedio mensual, realmente tendremos que esperar al dato de abril para conocer el impacto económico del virus. Con esta subida tan brutal del desempleo los consumidores se asustarán y optarán por subir su tasa de ahorro por precaución ante la posibilidad de perder su empleo. Esto ayuda a explicar que las recesiones más cortas hayan durado 8 meses.

Kalecki, Wicksell, Keynes, Tobin… nos enseñaron que las empresas también miran al futuro para decidir nuevas inversiones, y las nuevas inversiones determinan la creación de nuevos empleos y la salida de la recesión. El miedo de los empresarios será mayor que el de los consumidores y también ayuda a explicar que las recesiones duren al menos 8 meses. Keynes recomendó permitir aumentar el déficit público y la deuda en las recesiones y aprobar planes de inversión pública. Es lo que acaba de hacer el senado de EEUU con el voto a favor de Republicanos y Demócratas. La recesión será intensa pero EEUU ya está trabajando para salir cuanto antes de ella.

En Europa cada país se enfrenta al virus y a la crisis económica por su cuenta. Tres eurogrupos extraordinarios en las últimas semanas y cero medidas aprobadas. El fracaso de los ministros de economía forzó a aprobar una Cumbre de presidentes el pasado jueves y también finalizó sin acuerdo. Se propuso emitir eurobonos para que los países no asuman más deuda y Merkel dijo que su parlamento no se lo aprobaría. Recordemos que Merkel está en minoría y su partido ha caído muchos en los dos últimos años en intención de voto desde que aceptó la llegada de refugiados sirios.

Sin embargo, lo que se ha filtrado es que Merkel ofreció a Italia un crédito del MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad). Recordemos que en 2009 con Grecia tardó 7 meses. El MEDE ya tiene previstas líneas precautorias para países que cumplen el Pacto de Estabilidad con condiciones suaves y les financia con bonos a 10 años al 0%. La clave sería que no exija recortes como hizo en 2010, aunque la Comisión ha suspendido el Pacto de Estabilidad por lo que es poco probable que exija austeridad en esta situación. Por otra parte permitiría financiar los gastos para afrontar la crisis generada por el virus y el plan de inversión pública necesario para salir de la crisis. Con el MEDE bien diseñado y con el BCE sería seguramente suficiente para salir de este hoyo. Y luego sería el momento de

convertir al Mede en un Tesoro único que emita eurobonos y pueda acometer planes de inversión directamente desde la Comisión Europea. Eso igualaría a Europa con EEUU y China para afrontar crisis económicas.

El problema es que Cinco Estrellas, partido creado contra la Troika, rechaza pedir ayuda al MEDE para no asumir el coste político que tendría. Salvini tampoco lo quiere y sería despiadado con el gobierno si lo pide. Sorprendentemente, Pedro Sánchez se puso del lado italiano. Según ha contado El País, Sánchez pidió un seguro de desempleo común y emisiones conjuntas de eurobonos. Eso exige cambiar Tratados y pasar por los parlamentos nacionales, lo cual ya sabemos el caos que supuso en 2010. Lo más razonable es que España se adelantara pidiendo esa línea precautoria para financiar el plan de avales y el fuerte aumento del déficit que vamos a registrar, como ya ha reconocido la ministra de Hacienda. Las dudas que surgen es ¿apoyaría Podemos pedir ayuda al MEDE? ¿Le apoyarían ERC y PNV? ¿Intentaría Sánchez conseguir el apoyo del PP?

¿Se lo daría Casado? En enero advertí lo complicado que sería gestionar una crisis con un gobierno tan débil y con sólo 120 escaños. Ahora lamentablemente lo vamos a comprobar.

En momentos de máxima incertidumbre los ciudadanos buscan en su gobierno una luz que les alumbre en la niebla. El 80% de los españoles, según las encuestas, está muy preocupado por la crisis económica que viene y dos de cada tres trabajadores duda si perderá su empleo. Si eliminamos a los funcionarios, la mayoría de los trabajadores están muy preocupados. El gobierno el día antes de anunciar el Estado de Alarma dijo que el impacto de la crisis sería mínimo y anunció un plan de 4.000 mill para el sector turístico similar al que aprobó tras la quiebra de Thomas Cook el pasado verano. La patronal turística ha estimado en

40.000 mill el coste de la crisis para el sector. O sea, el plan cubriría el 0,1% de las pérdidas estimadas.

Dos días después de decretar el Estado de Alarma anunció planes para proteger a las familias vulnerables que aquí apoyamos y que es lo único que se mantiene estable. Anunció también la flexibilización para ERTES y aliviar a las empresas de costes salariales para evitar su quiebra por la caída de ingresos derivada del confinamiento forzoso. Este fin de semana ha endurecido el acceso a dichos ERTES y dejará a muchas empresas y autónomos fuera del mismo y sin protección. Además, ha aprobado que los despidos por las caídas de ventas mientras dure el periodo de alarma serán improcedentes, lo que aumentará el coste de despido. Ha decretado que todos los contratos temporales alarguen su duración hasta que termine el periodo de alarma. El Presidente prometió 200.000 mill y han aprobado una línea de avales de 20.000 mill y tan sólo 10.000 mill para pymes. El crédito comercial de las empresas es de unos 350.000 mill. 12 días después de anunciarlo las entidades financieras aún no saben cómo implementar la medida.

Como me enseñó un economista latinoamericano al que le tocó liderar una grave crisis económica “cuando llega el caos, pierdes el control.” Es habitual en estas crisis que se intente inventar la rueda y que en medio del caos se acaben haciendo las ruedas cuadradas. Fray Luca Paccioli inventó en el siglo XV la partida doble y

desde entonces seguimos calculando igual la contabilidad de las empresas. Si los ingresos se hunden y el gobierno fuerza con sus decretos que las empresas asuman todos los costes, consumen la liquidez que tienen. Cuando se acaba la liquidez se ven forzadas a presentar concurso de acreedores. Y en la mayoría de ellos las empresas mueren y pierden todos los empleos que habían creado y el coste de la indemnización de los trabajadores los acabamos pagando todos los contribuyentes con el Fogasa.

De todos los caminos posibles, el gobierno ha elegido el que mayor impacto tendrá sobre la tasa de paro. Este jueves conoceremos los datos de afiliados y paro registrado y seguramente será el peor mes de marzo de la historia. Los trabajadores en ERTES siguen afiliados y no aparecerán como parados aunque sí como receptores del seguro de paro. Los primeros 10 días de marzo apenas se vieron afectados, por lo tanto habrá que esperar a los próximos meses para conocer el verdadero impacto sobre el empleo de la crisis. Y el dato más duro será la EPA del 2tr20 que conoceremos a finales de julio. España siempre ha salido de las recesiones con exportaciones. De nuevo habrá que esperar para ver lo que pasa en el resto del mundo y, sobre todo, en Europa para saber la duración de la crisis. Y en el caso del turismo habrá que saber qué medidas de seguridad se imponen y cuánto tardamos en volver a tener 82 mill de visitantes.