Carla Martín Bouzón.

Hoy voy a dedicar estas líneas a describir como era la residencia habitual de Pedro Álvarez de Sotomayor, también conocido como Pedro Madruga o Cristóbal Colón, el gallego, del que ya conté algunos datos de su biografía en el mes de julio, como batallador y conocedor de los océanos, un experto navegante.
Nuestro protagonista residió durante gran parte de su vida en esta fortaleza situada en el Monte del Viso, a 119 metros sobre el nivel del mar, dentro de la parroquia de San Salvador de Sotomayor, en el municipio de Sotomayor, perteneciente a la provincia de Pontevedra y en la zona más interior de las preciosas Rías Baixas.
Los orígenes del castillo no están todavía muy claros, según me han comentado mis profesores, pero lo sitúan en el siglo XII con Paio Méndez Sorrede, señor de Soutomaior, durante la época del rey Alfonso VII de Galicia (1111-1157). Pero lo que sí está claro, es que la población de Soutomaior creció a partir de la actividad de la fortaleza, que se convirtió en el siglo XV con la llegada de Pedro Madruga en el centro político del sur de Galicia.
Tras la remodelación del castillo en el siglo XV, la zona vivió años de máxima acción bélica con la guerra de los Irmandiños y los múltiples enfrentamientos entre los obispados de Tui y Santiago de Compostela y casas nobles gallegas entre sí.

Imagen aérea del castillo de Soutomaior.


El castillo fue heredado por el medio hermano de Pedro Madruga, Álvaro Páez de Sotomayor, quién falleció defendiendo la fortaleza medieval. El nuevo propietario construyó también en los alrededores una doble muralla y mejoró sus aspectos defensivos, sobre todo frente a las armas de fuego, impulsando troneras e instalando cañones de bronce en sus murallas.
En los calabozos estuvo encarcelado el entonces obispo de Tui, Diego de Muros.
Como contrapartida defensiva, próximo a este castillo se construyó, el denominado castillo de Castrizán, en lo alto del Castro de Peneda, por el obispo de Tui, que años más tarde conquistó y destruyó Pedro Madruga. Hoy día la zona alberga la ermita de la Virgen de las Nieves.
Sobre 1518 y a consecuencia de las políticas de pacificación de la Corona española se desmantelaron los torreones, manteniendo la torre principal como zona estratégica para defender la frontera con Portugal. Los Reyes Católicos mandan modificar la torre como castigo a Pedro de Soutomaior. Más tarde, en 1525 Carlos V, crea el mayorazgo de Sotomayor.
Durante los siglos siguientes la fortificación tuvo muchos cambios, sobre todo la destrucción del archivo histórico por un incendio. Pero en 1869 los nuevos dueños, los marqueses de la Vega de Armijo y marqueses de Mos, proceden a la reconstrucción de las instalaciones y sobre todo la majestuosa Torre del Homenaje, donde se ubicó una nueva biblioteca.
Estos personajes habilitaron también la gran finca de 29 hectáreas que rodea al castillo, realizando un gran jardín botánico, hoy día declarado de interés internacional, y un gran viñedo dedicado a la variedad de albariño, una vocación que los lugareños todavía mantienen.
La finca también dispone de más de 300 camelios centenarios que albergan más de veinte variedades diferentes. En Europa sólo hay seis grandes núcleos de jardines de esta planta, incluyendo el de Sotomayor.
Entre los años 80 y 90 del siglo pasado, las instalaciones fueron rehabilitadas por la Diputación de Pontevedra, siendo presidente de la misma, el también expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quién lo llevó a unos nuevos años de esplendor, construyendo en las antiguas ruinas de Hotel Sanitario de Lluria, próximo al castillo, una gran posada de lujo.
Hoy día las salas del castillo albergan un museo con los orígenes del Pedro Madruga, su linaje y del resto de sus propietarios.
También detalla la supuesta teoría que hace dos meses mencione entre Cristóbal Colón y los Sotomayor, en el Descubrimiento de América.