El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Plasencia insta al gobierno local a colaborar en la acogida de migrantes del Acuarius

 Vivimos en la peor crisis migratoria global desde la II Guerra Mundial. Miles de personas, muchas de ellas niñas y niños sin sus padres, huyen de guerras, hambrunas y la miseria como consecuencia de conflictos geopolíticos de diversa índole, siendo la inmensa mayoría de ellos, provocados por intereses externos a la misma zona en el que eclosiona el drama humanitario.

La llegada del PSOE al gobierno ha provocado un cambio sustancial en materia migratoria. Sin caer en el temor que intenta inocular la derecha populista a la ciudadanía europea, el llamado efecto llamada es una ignominia ante la tesitura al que un estado, en este caso el nuestro, se tuvo que enfrentar y resolver.

Se trataba de salvar o dejar morir a más de seiscientas personas en medio del mar, tal y como el gobierno italiano decidió bajo la consigna de “primero los nuestros”. España, como país de exilios forzados en varias etapas de su historia, por hambre o guerra, salió al paso de semejante deshumanización y asumió el cobijo de los migrantes al borde de la muerte -niñas y niños sin padres entre las víctimas-.

Esta asunción de responsabilidades por parte del ejecutivo socialista no hace más que cumplir los compromisos de España con la Unión Europea en materia humanitaria. Nos felicitamos que el gobierno de Guillermo FernándezVara fuera el primero en ofrecer a Extremadura como hogar para la cantidad de migrantes que nos correspondan y, en consecuencia, instamos al gobierno municipal de Plasencia a que ejerza su obligación moral ante este drama humanitario y esté a la altura de la hospitalidad de las y los placentinos, acogiendo a un número de los recién llegados a Valencia.

Por ello, el Grupo Municipal Socialista ha presentado una moción que hace referencia a la petición anteriormente expuesta y que espera tenga éxito en la decisión final del Señor Alcalde de nuestra ciudad.