Rotundo Emilio de Justo, puerta grande en Vistalegre Madrid

Emilio de Justo se llevó el mano a mano y Victorino Martín el desafío ganadero de Vistalegre. El torero extremeño firmó una tarde rotunda, con tres faenas distintas a tres toros distintos donde dejó patente su compromiso, su entrega y sus ganas de ser figura del toreo, además de sus enormes posibilidades para serlo. Pudo tocar pelo de su primero, del Puerto de San Lorenzo, al que logró meter en la canasta, y también de su segundo, un «victorino» con el que expuso y llevó una gran emoción a los tendidos. Cortó dos orejas incontestables a su tercero, de Parladé, con el que bordó el toreo en tandas por ambos pitones de mucho gusto, empaque, personalidad y profundidad. Mató de gran estocada y se llevó la tarde, saliendo a hombros por la puerta grande.

El Cid se despidió con dignidad de Vistalegre, pudiendo haberse llevado algún trofeo de no marrar con los aceros, sobre todo con su segundo, un gran toro de Victorino Martín con el que firmó pasajes emotivos por el pitón derecho. Precisamente ese toro, «Morisco-96», ha sido designado como el más bravo del desafío.

Muy buen ambiente en el Palacio Vistalegre, que registró media entrada en sus tendidos.