Director y editor de LA ALDABA.

El Consejo de la Unión Europea tras duras y largas reuniones de trabajo intenso ha aprobado importantes medidas de apoyo económico para reactivar la maltrecha economía de sus socios, provocada en los últimos meses por el coronavirus, sobre todo para los países del sur, como Italia, España, Portugal o Grecia.
Ha sido uno de los gestos en materia económica más transcendente del Consejo. Las decisiones importantes del Consejo de Europa no cambia, siempre a altas horas de la madrugada, en larguísimas reuniones y con mucho desconcierto y varias interrupciones. Siempre igual, no hay forma de cambiar su forma de actuar. Pero al final las medidas de ayudas que buscaban los países sureños han podido ver su aceptación desde la creación de la Unión Europea.
Ahora los gobiernos del sur de Europa esperan que las ayudas lleguen pronto y tengan un buen ritmo en el próximo año, de lo contrario la crisis será mucho más dura que las previsiones actuales que hacen todos los expertos.
Los trazos marcados, algo menores a los programados por el Consejo en mayo, llegan a los 750.000 millones de euros, que serán entregados en subvenciones, subsidios y créditos. España recibirá una gran aportación económica, luchada desde el primer momento por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y su equipo económico.
Sánchez comentaba a la salida del Consejo: «Europa se ha enfrentado a un reto histórico y ha sabido responder con un acuerdo histórico». En síntesis: una recuperación verde, digital y la mejora del capital humano, para una economía competitiva, inclusiva y sostenible, así se pordía resumir.
Durante la negociación, el Gobierno de España ha logrado obtener aproximadamente 140.000 millones de euros durante los próximos seis años: más del 11% del PIB de nuestro país. 72.700 millones de euros serán transferencias.
De los 750.000 millones de “Next Generation EU», 360.000 millones se dedicarán a préstamos y 390.000 millones a transferencias, que se otorgarán en función del impacto de la pandemia. Para lograr movilizar todos esos recursos, que suponen el equivalente al 4,6% del Producto Interior Bruto (PIB) europeo de 2019, la Comisión Europea se endeudará por primera vez en la historia para financiar programas. Se trata de un paso de gigante en la construcción europea, acorde con la magnitud de la crisis económica y social causada por el COVID-19.
Para resumir lo duro de las negociaciones, el presidente Sánchez explicaba: “Ha sido una negociación difícil, en la que llevamos inmersos unos meses extraordinariamente complicados y con un tramo final extenuante y exitoso, tan exitoso como extenuante. Europa se enfrentaba a un reto histórico y ha sabido responder con un acuerdo histórico”.