Extremadura supera los niveles de riqueza previos a la crisis

La Junta de Extremadura ha destacado que el Producto Interior Bruto (PIB) regional alcanzó el 2´5% en 2015 y el 2´3% en 2016; cuatro y tres décimas porcentuales más, respectivamente, que las previsiones iniciales del Instituto de Nacional de Estadística.

El Instituto Nacional de Estadística (INE), en el último estudio de Contabilidad Regional de España publicado este viernes 22 de diciembre, ha revisado al alza el crecimiento del PIB de Extremadura en los últimos años.

En 2015, la región pasó del 2,1% al 2,5%, es decir, experimentó una subida de cuatro décimas respecto a las previsiones iniciales. En 2016, Extremadura creció tres décimas más de lo estimado, pasando del 2% al 2,3%.

De esta manera, desde el Gobierno extremeño se destaca el hecho de que la región haya sido la tercera comunidad autónoma que mayor incremento ha experimentado respecto a los datos iniciales del INE.

Con esta revisión, Extremadura ha alcanzado un PIB de 17.903 millones de euros en 2016, lo que implica que el año pasado se recuperaron los niveles de riqueza de la región previos a la crisis.

El incremento del PIB en 2016 tiene su origen en un intenso reajuste del crecimiento sectorial.
Según los datos que se desprenden del informe, el crecimiento del sector agrario alcanza porcentajes muy significativos. Así, en 2016 se contempla un incremento de 8´3 puntos porcentuales más que las previsiones iniciales; pasando de -1´6% a 6´7%.

También experimenta un crecimiento positivo la industria, aunque de forma más contenida. En 2016, experimenta un crecimiento de 2´8 puntos porcentuales, hasta situarse en el 1´9%.

Por su parte, la construcción mantiene su dinamismo, pero con un ligero retoque a la baja, y se sitúa en el 2´1%; mientras que el sector servicios sigue teniendo un comportamiento positivo pero con retrocesos relativos del comercio (3´5%) y las administraciones públicas (0´8%).

En ese sentido, desde la Junta de Extremadura se destaca que esta subida del PIB tendrá una repercusión positiva para la región, por lo que permitirá seguir en la senda del crecimiento económico y estar en condiciones de cumplir con los objetivos de estabilidad presupuestaria