Mérida, a 7 de abril de 2021.

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha afirmado este miércoles que el Centro Budista que la Fundación Lumbini-Garden construirá en la ciudad de Cáceres supondrá un punto de encuentro entre Nepal y España, y entre Lumbini y Extremadura y Cáceres.

En este sentido, ha añadido que este punto de encuentro lo que pretende es que, “en un mundo globalizado como aquel en el que vivimos, donde las fronteras hace mucho tiempo que saltaron por los aires”, se huya de los populismos, de los muros y de las nuevas fronteras, para “encontrarnos alrededor de aquellos principios que podemos compartir y en este proyecto hay mucho de compartido”.

Esto es así, según el presidente extremeño, ya que “compartimos el que somos pueblos con mucha historia, que somos pueblos con un gran peso cultural, con una larga tradición histórica y una determinada visión del mundo; que pasa porque quienes somos de un lugar y del otro pensamos que es posible establecer nexos de unión”.

El líder del Ejecutivo regional ha destacado que este proyecto, que para unos es religioso, para otros espiritual, turístico, cultural o de encuentro de civilizaciones, “es todo eso” porque es exactamente “todo eso lo que pretendemos hacer y todo el que haya querido verlo de una manera parcial lo está desenfocando, porque este es un proyecto poliédrico”.

El jefe del Gobierno autonómico ha subrayado durante su intervención en la recepción al presidente de la Asamblea Nacional de Nepal, Ganesh Prasad Timilsima, en la Asamblea de Extremadura, que esto se hace porque ha surgido la oportunidad de que pueblos de un lugar y otro del mundo se encuentren alrededor de lo que significa y representa la espiritualidad aplicada al encuentro de civilizaciones, culturas y religiones.

Asimismo ha matizado que este no es un proyecto que termine el día que esa gran figura de Buda esté en la ciudad de Cáceres, puesto que este proyecto empieza ahora y ya no termina nunca. “Es un proyecto que empieza ahora con esta ratificación del hermanamiento entre Cáceres y Lumbini, y que continuará en los próximos meses, semanas y años con todas las actuaciones que se van a ir llevando a cabo y que lo que pretender es situar a España Extremadura y Cáceres en el corazón de los que entienden la vida de una determinada manera a través de una filosofía de vida”, ha continuado.

Fernández Vara ha explicado que para entender estos proyectos hay que ponerse en el lugar del otro. “Los que pretendan abarcar un proyecto de estas características recluidos en nuestro pequeño mundo de cada día, probablemente pensado que todo es en el mundo como lo vemos nosotros y no como lo ven otros, no habrán entendido nada de lo que aquí se está planteando”.

Este proyecto se ubicará en Cáceres, una ciudad cosmopolita, abierta, muy abierta a su propia historia y capaz de abarcar y entender que esto no va solo de una construcción de un edificio o de una figura gigante de Buda, esto es mucho más que todo eso y es uno de los elementos que se transitará a lo largo de los próximos años.

Sobre la llegada de la pequeña figura de Buda a España a través del puerto de Valencia, el jefe del Ejecutivo regional ha opinado que en algunos lugares de España “se empezó a entender lo que aquí estábamos intentando poner en valor, y hoy otros muchos seguirán viendo eso que aquí intentamos hacer, y eso es sencillamente encontrarnos”.

Seguidamente, Fernández Vara ha afirmado que cuando uno lleva un determinado tiempo en la vida pública aprende a separar los momentos importantes y este es uno de ellos, uno de esos momentos en los que uno tiene la sensación de que estamos intentado hacer algo que, sin duda ninguna, trasciende al instante en el que lo hacemos.