Mérida, a 28 de enero de 2021.


El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara.

El presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, ha subrayado este jueves que en la región ya hay  37.000 personas vacunadas, lo que supone el 92% de la población incluida en el primer grupo, y que en las próximas semanas se suministrarán 17.000 segundas dosis, lo que permitirá terminar de vacunar al personal sanitario.  El jefe del Ejecutivo autonómico ha realizado estas declaraciones en respuesta a una pregunta del Grupo Parlamentario Popular en la Asamblea de Extremadura. 

En esta línea, el jefe del Ejecutivo regional, ha afirmado que esto se ha podido hacer porque desde el primer momento se aplicó el principio de prudencia que se acogía a tres consideraciones. La primera de ellas es que, al contar con un único proveedor, puede ocurrir que “a mitad del camino te cambie las condiciones del juego, como ha así  ocurrido”. Según el presidente aplicar la prudencia ha permitido que en Extremadura se pueda seguir vacunando y no parar en ningún momento.

La segunda de ellas, ha explicado Fernández Vara, es que se trata de una vacuna muy exigente en cuanto a respetar la cadena del frío y, por esa razón, se estimó que la primera semana había que ser muy cuidadosos “para que estuviera garantizada esa cadena de frío en una región con 42.000 kilómetros cuadrados de extensión”. 

El tercer lugar, ha relatado sobre la vacuna, “que tiene todas las garantías”, queríamos conocer qué efectos locales producía en los primeros días, porque se iba a vacunar a gente muy mayor”.

Además Fernández Vara ha reafirmado que «no hay ningún alto cargo de la Junta de Extremadura que se haya vacunado, ni que se vaya a vacunar»; tras lo que ha explicado que quien decide quién se vacuna fue establecido por el Consejo Interterritorial de Salud.

Por otro lado, y en respuesta a una pregunta del Grupo Parlamentario Unidas por Extremadura, el presidente de la Junta de Extremadura ha reconocido el papel de los alcaldes y las alcaldesas de la región durante esta pandemia, llevando bombonas de butano, comida o cuidando de las residencias de ancianos.