En el atardecer del 27 de agosto, el egoísmo, la maldad y el desprecio por la biodiversidad, por la Natura, como le gusta afirmar al profesor Araújo, provocaron el mayor incendio del verano en Extremadura. Las comarcas del Jerte y la Vera, llenas de atractivos naturales y de riqueza paisajística, sufrieron un nuevo incendio que nos indignó y preocupó a partes iguales.
Además, al día siguiente, se produjeron varios incendios tanto en Hurdes, como en la Vera, Pinofranqueado y Valverde de la Vera respectivamente, que obligaron a desviar los medios de extinción a esos focos para poder extinguirlos rápidamente, objetivo que se consiguió a pesar del sobresalto de los habitantes de Horcajo y Avellanar que tuvieron que ser evacuados a la residencia de estudiantes de Caminomorisco.
En el incendio de Valverde de la Vera se quemaron 120 has., en el de Pinofranqueado 75has. La actuación de los medios de extinción del INFOEX, ayudados por la BRIF y por la UME, fue decisiva para evitar que el fuego se descontrolase y sobre todo en la zona de las Hurdes, con un potencial de combustible tan elevado, pudiera haber originado un nuevo gran incendio.
En el incendio de la Vera – Jerte, se calcinaron más de 4000 has., actuaron 35 aeronaves, 27 técnicos, 38 agentes, 750 profesionales en la extinción que evitaron un daño mayor. Se declaró el nivel 2 de peligrosidad el 28 de agosto, hasta el día 1 de septiembre no se dio por estabilizado el incendio, hasta el día 3 no se desactivó el nivel 1, hasta el 11 de septiembre no se da por controlado el incendio y hasta el 18 por totalmente extinguido.
Ese mismo día 18 comienzan los trabajos de restauración, para minimizar los efectos de la erosión, ya que dos días antes se declaró por la Consejería la actuación urgente en la zona, se prevé una inversión de más de 2 millones de Euros, con la participación además de la Confederación Hidrográfica del Tajo y del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico.
El plan de restauración contempla la construcción de albarradas, fajinas, bermas y aplicación de acolchado de paja. Es necesario destacar que la Consejería ha contratado un nuevo sistema de aplicación del acolchado por medio de helicóptero, llamado helimulching y que el mismo día 18 de septiembre comenzó las labores de aplicación en las laderas afectadas de la Vera.
Tras el incendio muchos melojos (Quercus pyrenaica) rebrotarán, muchos piornos (Cytisus oromediterraneus) esperemos que también, el verde volverá a las montañas y valles del norte de la provincia de Cáceres afectados por los incendios, pero hasta ese momento el trabajo de la Junta de Extremadura será clave para evitar la erosión y el arrastre de la tierra desnuda quemada.
Es justo reconocer que tras los incendios de 2015 en la sierra de Gata la Consejería ha aprendido de aquel catastrófico incendio, como manifestaba su Consejera Begoña García Bernal en 2016 ese incendio supuso un punto de inflexión y reflexión para los gestores públicos, se ha mejorado en la actuación, en la evacuación de Horcajo y Avellanar, en las labores rápidas de restauración y sobre todo se ha mejorado la política forestal que está consiguiendo, poco a poco, hacer realidad el proyecto MOSAICO, con los cambios legislativos esperados y con las medidas necesarias para reducir la vulnerabilidad de nuestros espacios forestales, reduciendo el monocultivo y diversificando las especies forestales con frondosas e incluso frutales que dificulten la propagación de los incendios y generen oportunidades laborales y económicas en la población.