José Sánchez Ocaña López Ontiveros (Béjar, 1798; Madrid, 1887) es más conocido por haber sido durante nueves meses ministro de Hacienda de España en el Gobierno de Francisco Javier de Isturiz (Cádiz, 1790; Madrid, 1871) ente el 14 de enero y el 30 de junio de 1858; y con el general Ramón María Narváez (Loja, 1800; Madrid, 1868) entre febrero y abril de 1868, hasta el estallido de la Revolución Gloriosa, que por haber logrado para su localidad natal el título de ciudad de la mano de Isabel II (Madrid, 1830; París, 1904, reina de España entre 1833 y 1868), motivo que le valió una calle del municipio bejarano.
Sánchez Ocaña fue bautizado en la parroquia del Salvador de Béjar un día después de su nacimiento. Era hijo del doctor Andrés Sánchez Ocaña, abogado de los Reales Consejos y diputado en las Cortes de Cádiz de 1812, y de Bartolina Hontiveros, naturales de la localidad. Sus abuelos paternos fueron Manuel Ocaña y María Antonia Gómez, también naturales de Béjar, y los maternos, el licenciado Juan López Ontiveros, natural de Hervás, y María Antonia Gil y Zúñiga, natural de Béjar.
Inició sus estudios en el Instituto San Isidro de Madrid y se licenció en Derecho por la Universidad Central. En 1816 ingresa en la Hacienda Pública, en la que realizó una larga trayectoria funcionarial. Comenzó de meritorio en la Dirección General de Rentas como escribiente, y, sucesivamente, fue administrador de Rentas del partido de Alcalá de Henares, oficial, jefe de Mesa, secretario de la Sección de Hacienda del Consejo Real de España y de las Indias, intendente en Almería, vocal de la Junta de Aranceles, jefe de Sección y director de la de Contribuciones y encargado de la Sección del Tesoro. En 1843 fue elegido senador por Ciudad Real y en 1856, director general de la Deuda. Diez años después asumió el cargo de presidente de Sección del Consejo de Estado.
Ministro de Hacienda con Isturiz en 1858 y con Narváez en 1868. Con la llegada de la Restauración, fue elegido senador electivo en 1876 y vitalicio por Antonio Cánovas del Castillo en 1877.
En 1855 publicó una obra titulada “Reseña histórica sobre el estado de la Hacienda y el Tesoro Público de España, durante la administración progresista y moderada”. Fue un fiel partidario del moderantismo (doctrina de los moderados) español y destacó su amistad con Juan Bravo Murillo (Fregenal de la Sierra, Badajoz 1803; Madrid, 1873) y el general Ramón María Narváez. Fue caballero de la Orden de Carlos III y de Isabel la Católica.
Durante su paso por el Senado, formó parte del Comité Directivo del Partido Conservador. Sus discursos en la Cámara tendían a demostrar la escasa contribución que pagaban los pueblos y abogaba por su subida, lo que le valió una gran impopularidad.
Siendo ministro, colocó a todos sus parientes y su clan fue conocido, por este motivo, como “La Familia Feliz”.

Bibliografía consultada: Ministros de Hacienda de 1700 a 2004. Tres siglos de historia. Ministerio de Hacienda, Madrid, 2003, pág. 104; Wikipedia.