La Corporación municipal de Béjar se desplazó hasta la ciudad portuguesa de Guarda para ofrecer al turismo portugués lo mejor que tiene la población del sur de Salamanca.


El equipo de bejaranos estuvo encabezado por su alcalde, Alejo Riñones Rico y los ediles de Hacienda, Ángel Ortiz y de Cultura, Purificación Pozo, entre otros, quienes expusieron a los portugueses su amplio patrimonio cultural, gastronómico, natural y deportivo, así como los enclaves de las poblaciones próximas del sus de Salamanca y norte de Cáceres.

El regidor bejarano Alejo Riñones manifestó públicamente la hospitalidad de los ciudadanos de Guarda, que representan casi el 40% de los esquiadores que todos los años pasan por La Covatilla, así como el rico patrimonio cultural e histórico de Béjar, con su palacio ducal, sus recuerdos en honor a Miguel de Cervantes y su grupo de iglesias y ermitas. A esto había que unir las representaciones populares y religiosas con la Procesión del Corpus Christi (Declaración de Interés Turístico Nacional), el festival Internacional de Blues o su Semana Santa.

Por otro lado, los bejaranos también pusieron en valor su rica gastronomía, con su “calderillo” a la cabeza.
Riñones también invitó a los portugueses a instalarse en el polígono industrial de la ciudad con el fin de generar empleo estable para los bejaranos, y compartir un sector industrial entre ambas ciudades, donde Béjar tiene creado una serie de medidas de ayudas a la creación de nuevas empresas en sus instalaciones.