El diputado de Infraestructurales Territoriales, Inteligenes y Movilidad, F. García Nicolás, destaca la coordinación entre administraciones para establecer el Protocolo de Vialidad Invernal.


El diputado de Infraestructurales Territoriales, Inteligenes y Movilidad, F. García Nicolás.

Como viene siendo habitual durante la época invernal la Diputación Provincial de Cáceres tiene todo dispuesto para prestar el servicio de atención y vigilancia en toda su red viaria provincial y actuar, cuando la situación lo requiera, ante las situaciones de heladas y/o nevadas que se suelen presentar.

Se trata de una época que, en condiciones normales, abarca desde mediados de noviembre hasta entrado el mes de marzo del siguiente año y para la que anualmente se establece un Protocolo de Vialidad Invernal que recoge las actividades a llevar a cabo, las instalaciones, vehículos, maquinaria y otros medios disponibles, los fundentes acopiados y las previsiones de suministro.

“De esta forma se cubren tanto las necesidades previsibles como la relación de carreteras y tramos de las mismas que presentan riesgos constados por hielo y nieve” apunta L. Fernando García Nicolás, diputado de Infraestructuras Territoriales, Inteligentes y Movilidad y añade que “este Protocolo se comparte con el resto de administraciones para una mejor coordinación de las entidades y un servicio más eficaz a la ciudadanía”

Carácter prioritario

Las actuaciones por vialidad invernal tienen carácter prioritario por lo que deben ser ejecutadas con la mayor rapidez posible y en la medida requerida por las condiciones que se presenten, siempre teniendo en cuenta las necesidades de uso de la carretera.

“En este tipo de operaciones es esencial la vigilancia “in situ” de la red para tener un buen conocimiento de la situación en todo momento y permitir así la planificación y gestión más adecuada de las tareas a realizar” señala García Nicolás.

El diputado explica que la finalidad última consiste en asegurar que, ante las adversidades climatológicas, las condiciones para el tráfico sean lo más cercanas posibles a la normalidad, aunque requieran de atención y precauciones especiales por el conductor al que se advierte.

Generalmente asociadas a la presencia de hielo y nieve en la plataforma viaria, se llevan a cabo actuaciones preventivas (esparcido de fundentes) o curativas (retirada de nieve). Por otra parte, también cabe incluir entre las operaciones por vialidad invernal otras motivadas por la adversa climatología (lluvias, viento…), que suelen requerir de trabajos inmediatos (caídas de árboles, balsas de aguas en la calzada, desprendimientos de tierras…) por el riesgo que suelen presentar para la seguridad vial.

Las zonas en las que habitualmente se desarrolla mayor actividad están asociadas a las elevaciones montañosas de la orografía provincial y se pueden diferenciar varios rangos de actividad: alta en el Norte (sierras de Gata y de Francia, así como las estribaciones de la Sierra de Gredos); media en el Este (sierras de Guadalupe y de Altamira); y baja en el Sur y Oeste de la provincia (sierras de Montánchez y de San Pedro).

Puntos de atención especial

Como puntos singulares que normalmente requieren de una atención especial cabe citar: los puertos de montaña de Casares de las Hurdes (1.149 m) y Robledillo de Gata (1.115 m), los tramos urbanos de Piornal (1.175 m, con su puerto a 1.285 m) y La Garganta (1.124 m), el puerto de Honduras (1.430 m, en la carretera entre Hervás y Cabezuela del Valle), el alto de Navezuelas (1.035 m) y la reciente incorporación del Pico Villuercas, a 1.605 m, punto de carretera más alto de Extremadura y mayor elevación de los Montes de Toledo.

Dispositivos

Los medios de que dispone esta Diputación para la atención a la vialidad invernal son los siguientes:

  • Cuatro Centros de Conservación (Coria, Plasencia, Cáceres y Trujillo)
  • Ocho Centros Auxiliares de Conservación
  • Retenes de personal según las circunstancias que se presenten (hasta número de doce)
  • Cinco vehículos pesados (camiones) con hoja quitanieves y extendedor de fundentes
  • Cuatro vehículos ligeros (pick-up) con hoja quitanieves y extendedor de fundentes
  • Vehículos todo-terreno, motoniveladoras, palas cargadoras, etc.
  • Acopios de fundentes (cloruro sódico) suficientes para atención a la vialidad invernal

(unas 220 toneladas para un gasto habitual del orden entre 160 y 180 toneladas).