La palabra “pobreza” se ha convertido en una de las más usadas en todo el mundo debido a que cualquier persona en el mundo está consciente de que si llega a este nivel socioeconómico de la población no podrá acceder o carecerá de los recursos para satisfacer las necesidades físicas y psíquicas básicas que permiten un adecuado nivel y calidad de vida tales como la alimentación, la vivienda, la educación, la asistencia sanitaria o el acceso al agua potable, ingresando a procesos de exclusión social, segregación social o marginación, sin poder cubrir las necesidades incluidas en la canasta básica de alimentos.
Una táctica inteligente de las Naciones Unidas conjuntamente con sus 189 países miembros fue centrarse en ocho objetivos concretos, conocidos como Los Objetivos del Milenio (ODM), cuyo propósito fueron creados para situar a las personas en el centro del desarrollo, tratando de promocionar el desarrollo potencial de las personas, del aumento de sus posibilidades, y del disfrute de la libertad para vivir la vida, tratando problemas de la vida cotidiana que se consideran graves y/o radicales, y uno de ellos fue reducir “la pobreza a la mitad para el año 2015”.
Los esfuerzos que realizan personas en diferentes países para que la brecha entre gente que vive con menos 1,25 dólares y obtengan una mejor calidad de vida, ha tenido sus frutos si comparamos los años desde 1990 al año 2008, reduciéndose de 1.900 millones de personas a 1.300 millones.
Siendo un indicador muy importante para motivar a más gente a colaborar en este tema que es un punto de relevancia en los objetivos de desarrollo del milenio y seguirá siendo en la Agenda de desarrollo post.
Al reducir la pobreza también se reduce la violencia y la delincuencia, ya que una persona se verá tentada a robar cuando tiene hambre, ve que su familia no tiene para comer o que su hijo está enfermo, necesita medicamentos y la única forma de conseguir estos bienes es con dinero.
Las tasas de pobreza se sitúan a 20 puntos porcentuales por encima del promedio. Los países afectados por la pobreza y con sociedades frágiles también sufren niveles más altos de desnutrición, rezagos educativos y de mortalidad infantil. Esto nos indica que la pobreza va de la mano de otros problemas sociales, que afectan a las personas y su forma de vida, careciendo de fuentes de agua potable y de infraestructura sanitaria básica; teniendo más hogares insatisfechos con las políticas aplicadas por los gobiernos y con altos niveles de depresión.
Si vemos en Latinoamérica existen países donde el narcotráfico es la primera opción para muchas personas que intentan salir de la pobreza.
Por eso, la alternativa de la ONU en continuar con una Agenda de Desarrollo Post resulta una oportunidad para que los países sigan tomando decisiones sobre cómo alcanzar objetivos que son beneficiosos para la sociedad más vulnerable que son los pobres de nuestro planeta.
La Agenda de Desarrollo de las Naciones Unidas Post-2015 debe continuar no solo a reducir la pobreza a la mitad sino en disminuir la pobreza a un nivel cero, convirtiéndose en un objetivo principal de todo Gobierno en el mundo, convirtiéndose en una meta factible globalmente para los próximos años.
Es cierto que la agenda tiene una serie de retos pero que son aceptables y que se pueden cumplir si se tiene un consentimiento en todos los gobiernos en generar políticas para el desarrollo humano y en la erradicación de la pobreza.
También existen personas que intentan evadir el tema de la pobreza, los conflictos, los abusos a los derechos humanos, la hambruna, la discriminación, la degradación ambiental o los desastres naturales, pero cada vez también siguen siendo menos. Y el pensamiento de colaboración, de una buena administración de los recursos, de eliminar la brecha existente entre ricos y pobres, de erradicar el hambre en el mundo y eliminar la desnutrición está aumentando cada vez más, por lo que podemos darnos cuenta que el mundo está cambiando y que todos podemos cambiar para llegar a una sociedad más justa y equitativa.
Es claro que desde la adopción de los Objetivos del Milenio en el año 2000, el crecimiento económico en varias partes del mundo ha sacado a millones de personas de la pobreza. También se han logrado avances tecnológicos importantes que han cambiado radicalmente la manera en que la gente se comunica, organiza, socializa, aprende y participa como ciudadanos de sus países y del mundo.
Por lo que la ONU debe continuar con la “Agenda” hasta que todo el mundo piense en cambiar su forma de actuar y no solo pensar en que el mundo debe cambiar. Continuar hasta asegurar los derechos de la gente hasta alcanzar su desarrollo en salud y con una educación que ayude al desarrollo de las comunidades, como el saber qué tipo de semilla puede sobrevivir en el suelo para cultivar, y cual es imposible que prospere.
Finalmente, todos los que leemos y nos interesa este tipo de temas de como reducir la pobreza extrema, frenar la propagación del SIDA, garantizar el acceso a una educación primaria, es porque estamos conscientes de que queda una gran responsabilidad por cumplir.
Y que no solo está en una Agenda hecha por la ONU sino que también está en nosotros mismos, cambiando esa mentalidad de ambición y egoísmo que ha sacrificado a nuestra propia especie, generando un planeta erosionado y contaminado.