La fiesta de “La Enramá” es uno de los eventos más importantes de Extremadura a finales de agosto, donde los mozos y mozas de la población de Pinofranqueado, en la comarca de Las Hurdes, se engalanan para buscar por unos días una pareja en suerte.
Esto hoy días es meramente un homenaje de recuerdo a hace más de 150 años, donde esta festividad servía para unir parejas y más tarde largos matrimonios.
Según la memoria histórica que conservan los lugareños, la fiesta de «La Enrama» data de hace unos 150 años atrás, teniendo en sus orígenes, según parece, en una cierta relación con cultos de carácter regenerativo, propios de comunidades socio-céntricas y endogámicas opuestas a que cualquiera de sus miembros buscaran vínculos maritales fuera de su clan o tribu.
En la actualidad es sólo una fiesta, pero sí se conocen, como mínimo tres familias que se han formado a través de estos «rituales».
Los actos festivos duran varios días, en torno a la festividad de San Bartolomé o San Bertol, con los rituales del sorteo en el Torreón de los mozos y las mozas, las chicas no pueden asistir a este acto y permanecen es sus casas.
Una vez que todas las bolas del saquete tienen los nombres de los mozos y las mozas, los “contaoles” sacan los nombres de las parejas y lo recitan en voz alta con la siguiente coletilla “¿con quién digo?, ¿Con quién diré? La burra cana con el Tío José”. hasta realizar todos los emparejamientos.
Una vez realizado el sorteo las parejas se comportan como si fueran de verdad para las fiestas.
A partir de aquí comienzan los preparativos de la gran fiesta, donde las mozas confeccionan con flores silvestres unos ramilletes de flores que luego colocarán en la solapa de la chaqueta a sus novios, engalzando con un lazo de seda blanca.
El día grande los novios van a buscar a sus parejas en suerte en un desfile por las calles del pueblo, la novia al salir de su casa coloca el ramillete o “enrama” en la chaqueta al novio y así hasta completar todas las parejas, que finalmente se reunen en la Plaza Reina Victoria, para bailar la “Jota del arco”.
Las parejas hacen con sus brazos un arco y por debajo van pasando todas alrededor de la iglesia de Nuestra Señora de la Encina para finalizar todos de nuevo en la plaza.
Terminado el baile de la “jota del Arco” comienza la verbena popular con los bailes de las parejas. Durante la verbena las parejas degustan licores y bebidas típicas de esta comarca hurdana. Una vez concluida la fiesta los participantes vuelven a su estado civil, a pesar que en los últimos años de estos emparejamientos han salido parejas firmes y seguro que alguna saldrá.