Eduardo Béjar Martín. Diputado regional

Eduardo Galeano escribe en Los hijos de los días que el 28 de enero del año 814 murió Carlomagno, analfabeto. Pero a pesar de no saber leer, cuando no existía la imprenta formó equipos de copistas que crearon en Aquisgrán la mejor biblioteca de Europa.
Esa es la grandeza de un líder, saber tomar decisiones que hagan progresar a su pueblo, saber rodearse de un gran equipo, de personas que iluminen la acción de gobierno con su sabiduría, de asesores inteligentes que conduzcan a tomar las mejores decisiones. Como cuenta la historia, o la leyenda, sobre Ciro el Grande, Rey de los Persas, que al conquistar Lidia, perdonó a su Rey Creso para acogerlo como consejero por su sabiduría y riqueza.
Por ello es necesario que un gobierno cuente con los mejores perfiles para mejorar la vida de la ciudadanía a la que deben servir. El gobierno de coalición que arrancó su andadura en el Consejo de Ministros del martes día 14 de enero, está formado por mujeres y hombres que, con su preparación, cumplen esa premisa.
Un gobierno que tendrá la oposición insolente de la derecha que siempre que no gobierna pronostica el apocalipsis y el fin del país, de la convivencia y de la democracia, escenario catastrófico difundido por los altavoces de la prensa conservadora que se presta siempre a criticar, sin tregua, las decisiones de los gobiernos cuando son de izquierdas.
Sería oportuno volver a citar a Eduardo Galeano que también recuerda, en el mismo libro, que “el 24 de febrero de 1815 cuando Napoleón se fugó de la prisión de la isla de Elba, el diario Le Moniteur Universel, afirmaba que los franceses estaban locos de ganas por morir defendiendo al rey Luis XVIII, retratando a Napoleón como un violador a mano armada, extranjero fuera de la ley, usurpador, traidor, jefe de bandoleros, enemigo de Francia…, anunciando que ése sería su último acto de locura”.
Pero la realidad fue que el Rey huyó, nadie murió por él y Napoleón se sentó en el trono sin disparar un tiro y el mismo diario pasó a informar “Feliz noticia la entrada de Napoleón en la capital, ha provocado una explosión súbita y unánime, todo el mundo se abraza, hay lágrimas de alegría, todos celebran el regreso del héroe de Francia y prometen a Su Majestad el Emperador la más profunda sumisión.”
En el escenario actual en la política nacional, predominan los bloqueos, las exageraciones, los simplismos y se proponen soluciones sencillas a los problemas complejos, y como desarrolla en un reciente artículo Eduardo Madina sólo ocurre en el ámbito nacional, puesto que en el autonómico y el municipal parece más fácil encontrar puntos de encuentro en lugar de confrontación y el diálogo y el acuerdo por el bien de la ciudadanía son cotidianos. De ahí la necesaria reflexión sobre el papel de los medios de comunicación y de los mensajes radicales que dividen a la sociedad.
Ahora, cuando la derecha defiende el pin parental (más muro que pin), es imprescindible la contribución de la política y de los políticos, considerados como servidores públicos, que tienen que mejorar la calidad de vida de la ciudadanía, favorecer la búsqueda de su felicidad, entendida y obtenida, en palabras de Aristóteles, “como vida virtuosa, con una educación en valores, con una vida buena, educada, respetuosa con los demás, en definitiva, construida sobre la ética”. Donde, como afirmaba Bertrand Russell, evitemos que gran parte de las dificultades del mundo se deban a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas.