“Lo tenía muy claro, tenía que hacer una

revolución cultural y resetear lo anterior”

 

Álvaro SÁNCHEZ COTRINA █ Diputado de Cultura, Juventud y Deporte de la Diputación de Cáceres

Por Marciano Martín Castellano. Director de La Aldaba

 

Álvaro Sánchez Cotrina, diputado del Área de Cultura de la Diputación de Cáceres.

— Hágame una pequeña biografía para que nuestros lectores conozcan quien es Álvaro Sánchez Cotrina…
— Soy alcalde de Salorino y el Diputado de Cultura, Juventud y Deporte del la Diputación de Cáceres. Saben que para poder ser diputado, primero hay que ser alcalde o concejal de un municipio elegido por el pueblo y luego tuve la oportunidad de representar al PSOE en la institución, que como saben es el grupo mayoritario en la Diputación, y tuve la deferencia de Rosario Cordero, la presidenta de la Diputación, de defender este reto por la cultura y para la cultura en estos cuatro años. El objetivo lo teníamos muy claro, hacer una revolución cultural y resetear también lo que se había hecho en la cultura en la provincia, refrescar y rejuvenecer. Yo tengo 30 años y soy el diputado en gobierno más joven y desde la experiencia que tengo en el ámbito local y la gestión laboral, pues en ello estamos.

— ¿Cuáles son las acciones culturales más importante de cara al segundo semestre del año, coincidiendo ahora con el verano en los pueblos?
— Pues ahora durante el verano, tenemos un ciclo muy interesante en Cáceres que son los Conciertos de Pedrilla, que presentábamos recientemente. Tenemos un ciclo muy interesante basado en la internacionalización que venimos repitiendo ya veintiún años, la Diputación lleva veintiún años trabajando en este ciclo de música que tiene una gran acogida en la ciudad de Cáceres. Pero saben que una de las máximas de este Gobierno provincial es tratar de equilibrar lo rural con lo urbano, es decir, nosotros somos defensores de los pueblos pequeños y medianos, a ellos nos debemos, porque las instituciones provinciales tienen que prestar servicios a los municipios de menos de 20.000 habitantes, pero nunca queremos dejar de lado las ciudades, de ahí, que la programación que se hace durante todo el año pues esté acorde a lo que se está haciendo en los municipios. “Estivalia” es el programa por excelencia y es el buque insignia de la Diputación de Cáceres, y en esa filosofía de duplicar esfuerzos y llegar a muchos más pueblos, estamos pasando de doce o quince pueblos en los que se asistía a través de este programa, vamos a llegar por primera vez a cincuenta municipios y creo que es un esfuerzo muy importante, al final lo que hace es ratificar esa forma de pensar y actuar de este equipo provincial que es llevar a más municipios las acciones.

“Nosotros somos defensores de la cultura en los pueblos pequeños

y medianos, sin olvidar también a las ciudades de Cáceres”

— ¿Con qué presupuesto cuentan para lo que me estas comentando?
— Pues hemos pasado en el ciclo de Estivalia de unos 55.000 euros en años anteriores, ahora estamos llegando en este año a unos 150.000 o 160.000 euros, teniendo en cuenta que llegamos a unos treinta pueblos más que en años anteriores.

Álvaro Sánchez Cotrina y Marciano Martín Castellano, durante la entrevista en la sede de la Diputación de Cáceres.

— ¿Cuál es el servicio que le ofreceis?, ¿los ayuntamientos aportan algo?
— Nada, son acciones absolutamente gratuitas para los ayuntamientos, no soportan ningún peso, y esta es nuestra contribución a que la cultura llegue a todos los sitios, porque somos, defendemos y entendemos que el acceso a la cultura es un derecho y no un privilegio, y partiendo de ese titular, nosotros hemos tratado de actuar en el día a día. Es muy bonito cuando el año pasado fuimos a una pedanía de las Hurdes, de Pinofranqueado, y tras una representación de un ciclo de teatro, un señor de 70 años de la alquería decía: “Oiga es la primera vez que veo el teatro y no sabía que podía emocionarme pasando por tantos niveles en una hora, note encogimiento del corazón”. Eso nos lo decía un hombrito con más de setenta años. Algunos piensan que es muy caro llevar una actuación allí, nosotros pensamos que sí puede resultar caro, pero nosotros no pensamos en la rentabilidad económica, sino en la rentabilidad social, y en esa máxima de llevar la cultura a todos los rincones, y entendiéndola como un derecho, creo que tenemos que doblar esfuerzos, que es lo que venimos haciendo para que llegue a cuantos más pueblos mejor.

“La Cultura es una forma de contribuir al tejido

económico de la provincia de Cáceres y de hacer una sociedad más justa”

— Estamos hablando de actividades de verano, centrémonos en lo que es el programa anual de la Diputación del cual es usted su artífice, ¿cómo tenéis programada la cultura?

— La Diputación venía trabajando con ciclos culturares impulsando en el verano y también en el otoño. En la primavera solía hacer también algunos ciclos de proximidad en los colegios. Como decía, uno de los mandatos de la presidenta era renovar, rejuvenecer y revitalizar el sector cultural de la provincia, porque también entendemos que la cultura es una forma de contribuir al tejido económico de nuestra provincia. Entendiendo esto, pensábamos que no podíamos dejar ninguna temporada del año vacía de contenido y actividad. En este sentido creemos que la capacidad crítica de los ciudadanos es imprescindible a la hora de poder tener ciudadanos libres que tengan herramientas para poder diferenciar y poder ser absolutamente autónomos, y en este sentido hemos creado un ciclo que nos sentimos muy orgullosos de él y que se llama Cultura Crítica. Este ciclo es un programa que llega a muchos municipios durante la primavera, en torno a sesenta pueblos, y que no tiene otro objetivo que poder hacer una crítica social a aquellos hechos o acontecimientos que están siendo amenaza social para un determinado colectivo. Hemos creado el ciclo de cuentos con valores, centrándonos en el ámbito infantil, queriendo llegar a los colegios o las casas de cultura de los pueblos y no hablarle de cuentos de princesas azules, sino hablarles desde la educación en valores y desde eso que desde pequeñitos en la edad más temprana hace a nuestros chicos y nuestras chicas hombres del futuro con unos valores de solidaridad, de integridad, de igualdad y de justicia social. Desde el teatro creemos que es una buenísima herramienta de representar la realidad, porque siempre decimos algo que es que en las tablas se representa la vida, y a través del teatro hemos conseguido hablar de la violencia de género, de la crisis de los refugiados, de la obesidad infantil, de cuestiones como la homofobia, y eso lo que ha hecho es llegar a esos municipios y hablar de cultura desde un enfoque absolutamente social. Un ciclo imprescindible también dentro de este programa se llama Muro Crítico, que está teniendo una repercusión enorme, y que se centra precisamente en las artes plásticas. Hemos querido con esto poder llevar a los municipios un tipo de arte que no suele repetirse en el ámbito rural, que es el arte urbano con la modalidad del grafiti. Luego nos centramos como bien decía en Estivalia durante los meses del verano, empezamos en el mes de julio y acabamos en el mes de septiembre, en la ciudad tenemos el ciclo de Pedrilla, y en la primavera nos centramos en la ciudad de Plasencia, donde tenemos Las Noches de Santa María y buscando también ese equilibrio que le decía antes.

“La Cultura es un derecho y no un privilegio”

— ¿Cómo lo distribuyen?, ¿deciden a los pueblos que van o los ayuntamientos lo solicitan?, ¿cómo hace la distribución?, porque claro son doscientos y pico pueblos y a muchos no pueden llegar, la provincia es muy grande.
— Para poder hacer un repaso definitivo de la programación, en otoño llegamos con Provincia Inquieta, es un género musical teatral que lleva actuaciones y representaciones de compañías extremeñas para apoyar la industria cultural, no podía ser de otra forma, y llegamos también a otros cincuenta pueblos. Abrimos un proceso participativo con todos los ayuntamientos de la provincia, hemos tenido dos jornadas, la primera fue el primer año de legislatura en octubre de 2015, y la segunda ha sido en marzo de 2017, para lo que reunimos a todos los agentes implicados que son los ayuntamientos, el tejido empresarial y colectivos sociales como asociaciones culturales. Vinieron a ese encuentro y diseñamos una programación a la carta, escuchando y entendiendo las necesidades que tenían la industria, pero también la que tienen los ayuntamientos, de tal forma que garantizamos a cada pueblo una actuación como consecuencia de nuestra programación propia, una actuación de calidad que se centre también en los criterios de calidad artística que la diputación exige de cara a los espectáculos que nos viene presentando aquí. Garantizamos una estabilidad laboral a aquellas compañías que vienen produciendo espectáculos en Extremadura, también traemos compañías de fuera para nutrir y enriquecer la agenda cultural provincial, y de otro modo escuchamos también a los ayuntamientos. El problema de los pueblos es un problema de financiación, un problema económico a la hora de financiar la agenda y el desarrollo cultural de ese municipio. Por eso este año por primera vez en la historia de Diputación se ha impulsado un convenio colaborativo con los 227 ayuntamientos para financiar actividades y programas culturales, y dentro de eso una de las señas de identidad que dejara este Gobierno en la provincia, es que seremos la primera provincia de España que garantiza que todos los municipios puedan mantener sus bibliotecas abiertas. Como consecuencia de este convenio que se llama Plan Activa Cultura, y este plan recoge la financiación de personal para las bibliotecas, las casas de cultura, también recoge una parte para poder contratar a una compañía profesional de Extremadura y también si el propio municipio tiene Universidad Popular, dotar de financiación a la propia Universidad Popular para el desarrollo de sus acciones básicas. Con lo cual han sido muchos los aspectos novedosos con respecto a los pueblos que los municipios han entendido y acogido muy bien porque estamos hablando que municipios que no tenían más que una actuación al año, en este caso como mínimo el pueblo más pequeñito cuenta con un convenio colaborativo con la diputación de 6.500 euros y desde ahí hasta 16.000 euros en ayuntamientos más grandes como Navalmoral de la Mata.

Pincha aquí para conocer el programa de Estivalia 2017.

— ¿Me puede ir adelantando si tiene algunos proyectos de cara ya al año 2018?
— Lo que vamos a hacer en el 2018 es estabilizar toda la programación nueva que se ha venido introduciendo en los años 2016 y 2017, le he hablado del ciclo de Cultura Crítica, de Provincia Inquieta y Estivalia, que es una herencia de la que nos sentimos muy orgullosos, pero el resto de la programación cultural es absolutamente nueva, tanto el convenio con todos los ayuntamientos del Plan Activa Cultura, como el macro programa Cultura Crítica y Provincia Inquieta. Eso se va a asentar durante el año 2018, madurando todos los proyectos que van a recorrer nuestros pueblos, y de cara al 2018 repetiremos estos programas.

— ¿Cómo ve el sector de la cultura a nivel económico en la provincia de Cáceres?
— Yo creo que es un ámbito muy difícil, los teatreros, como nosotros los llamamos muchas veces, nos comentan que los productores y todo el sector lleva estando en crisis siempre y así nos lo han dicho, pero es verdad que gozamos de unos magníficos profesionales, unas compañías que están teniendo un tirón no solo en el ámbito provincial y regional, sino también en el ámbito nacional, que nos están posicionando como una de las regiones con una calidad cultural con relevancia en el ancho y largo de este país. Son los profesionales los que nos están situando, y no solo la voluntad de las administraciones públicas por tener programas y ciclos culturales que saneen y den trabajo a esas empresas que se están sosteniendo aquí. Yo creo que la provincia de Cáceres está de moda, este año hemos sido una de las provincias con más aumento del sector turístico, de las pernoctaciones a nivel nacional y eso en buena medida ha sido por la gran cantidad de ofertas culturales que tenemos tanto desde la Diputación de Cáceres como desde los ayuntamientos y también desde la Junta de Extremadura.

Yo una crítica que he hecho siempre es que lo primero que se cerró con la crisis no fueron las inmobiliarias, no fue el sector de la construcción en aquella burbuja en la que estábamos, fueron las casas de cultura y fueron los técnicos que encaminaban la actividad de las casas de cultura de nuestro país, y yo creo que un pueblo sin cultura es un pueblo que está condenado a no ser libre, entonces en esa tarea estamos, en intentar que las empresas puedan tener cada vez más posibilidades de trabajar y más si tenemos el capital humano que tenemos en esta provincia que es mucho y bueno.

— ¿Alguna cosa más para terminar?
— Creo que nosotros hemos empezado con un buen camino, con una muy buena hoja de ruta, creo que es fundamental la participación ciudadana y por eso hemos abierto este proceso en el que escuchamos a los diferentes sectores, no solo a las empresas y los colectivos, sino también a aquellos que están en los municipios, en los pequeños y en los grandes, y los que nos reclama cada uno de ellos, y lo que nos reclaman es que velemos con herramientas garantistas por contribuir a que la agenda cultural de nuestra provincia sea de las mejores y que eso nos posicione como una de las provincias que quieren ser visitadas por un sello de identidad concreto que es ese, que la cultura esté presente en el día a día de nuestros pueblos y ciudades, y que no hagamos ciudadanos de primera y de segunda en función de donde vivan, al revés, que ese propósito con el que al principio nos iniciábamos que es que la cultura llegue a todos los sitios y hasta el último rincón de esta provincia, lo sigamos manteniendo.