Castro Valle, plusmarquista español de 200 metros libre en piscina larga y en piscina corta, se encontraba preparando el Campeonato de España Open, en la ciudad escocesa de Edimburgo, de la que regreso por causas del COVID-19 a su domicilio

El nadador César Castro Valle, entrenando en su casa de Plasencia

Si hacer cuatro años la lesión de hombros truncó la carrera deportiva de César Castro Valle. Han sido ahora cuatro años muy duros y después el coronavirus que ha impedido al hervasense poder participar en los Campeonatos de España Open donde esperaba conseguir la clasificación para los próximos Juegos de Tokio 2020 (suspendidos hasta 2021 por la crisis sanitaria mundial) en la prueba de 200 libres.
El nadador esperaba ansiosamente obtener esa marca por segunda vez, ya que fue batida hacía unas semanas en Edimburgo, pero al suspenderse los campeonatos todo ha vuelto a quedar en suspenso.
Hay que recordar que Castro Valle se clasificó para los Juegos de Rio 2016 para las pruebas de 1.500, pero su camino se truncó por la lesión de hombros que le obligó a pasar por el quirófano tres veces para solucionar el problema. Luego vino la recuperación y duros meses de entrenamiento para comprobar como estaba de nuevo el hombro dañado.

César Castro en la prensa internacional.


Tras varios intentos el nadador ha tenido que ir poco a poco buscando una distancia donde se podría encontrar cómodo y poder ser competitivo. Y esa distancia ha sido la de 200 libre donde empieza a resurgir tras los malos momentos. Ha resurgido tras estos años como un gran campeón que es.
El nadador lo tenía ya todo preparado para los Juegos de Tokio 2020 tras encontrarse bien en los 200, hace dos años batió el record nacional en 1:47,85 y en Edumburgo, hace casi dos meses, lo bajo a 1:47,45. El propósito de César Castro era bajar del 1:47,02, que le hubiera dado el paso a los Juegos de Tokio, hoy suspendidos por el Covid-19 hasta el próximo año.
El campeón se estaba preparando en Edimburgo con grandes nadadores como Jemes Guy o Duncan Scott. Allí preparaba el Open español para la marca olímpica, explica el deportista desde su casa de Plasencia.
“Para nosotros dejar de entrenar un par de semanas supone perder toda la forma física y muchos meses de preparación. Ahora que ya conocemos que se aplazan es mucho mejor para todos. Ahora la planificación cambia y nos podremos adaptar mejor”, afirma Castro Valle.

Una de las salidas del nadador.


El nadador hervasense afirma que ahora tendrá mucho más tiempo para preparar la competición y probar otras modalidades como puedan ser los 800 ó los 1.500 donde años atrás consiguió grandes campeonatos, “es un parón y ahora es volver a empezar, pero con tiempo volveremos a estar en forma y poder recuperar distancias más largas”. Castro Valle entrena ahora como puede en su domicilio con una bicicleta, varias pesas y poco más, esperando que esto pase pronto para volver a las piscinas.
El nadador espera poder llegar a los Juegos de Tokio 2020 (2021) en las mejores condiciones posible, talento y oficio no le faltan, pero ahora tendrá que confiar en la suerte, que este de su parte para que las lesiones y el famoso coronavirus no le vuelvan a parar la carrera deportiva, porque espera traerse de Tokio 2020 (el próximo años) para Extremadura varias medallas.