Los Presupuestos Generales de Extremadura (PGEx) para 2022 sitúan a las personas como eje de unas políticas públicas que refuerzan el Estado del Bienestar, luchan contra las desigualdades y consolidan una recuperación justa.

Unas cuentas regionales que ascienden a 7.000 millones de euros, un 9% más que en el ejercicio anterior (576´1 millones de euros), y que la vicepresidenta primera y consejera de Hacienda y Administración Pública, Pilar Blanco Morales, ha detallado en su comparecencia ante el Pleno de la Asamblea de Extremadura.

La vicepresidenta primera ha resaltado que los PGEx 2022 responden a las necesidades de los ciudadanos tras los efectos imprevisibles de la pandemia, mediante la superación de las desigualdades y con el refuerzo del Estado del Bienestar, y consolidan una recuperación justa, gracias al esfuerzo sin precedentes de la Unión Europea.

“De ahí que las cuentas regionales, ha destacado, pretendan arraigar la trayectoria de convergencia de Extremadura, un camino que requiere de más cualificación, más innovación, más bienes y servicios de mayor valor, más competitividad y más y mejor empleo; y en el que tiene un papel primordial la superación de la brecha entre hombres y mujeres y la profundización en la cohesión social”.

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Para alcanzar ese objetivo, la titular de Hacienda ha asegurado que la agenda estratégica para la recuperación del Ejecutivo regional, consensuada como guía para afrontar los retos de la sociedad extremeña, cobra ahora un nuevo impulso.

A través de tres ejes de actuación: La reducción de las desigualdades y el reto demográfico, en el que las políticas de empleo y vivienda son cruciales; el impulso de los motores económicos regionales, con base en la promoción de la digitalización, la innovación y la cualificación, especialmente de nuestros jóvenes; y el compromiso con la transición ecológica, con la dotación de los medios para un crecimiento verde y para luchar contra el cambio climático.

Blanco-Morales ha mantenido que las señas de identidad de estos presupuestos son contribuir a la estabilidad política, a la calidad institucional, al buen gobierno, al diálogo y a la búsqueda de acuerdos, con la igualdad como rasgo definitorio, con un claro compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con la vocación de materializar los consensos adoptados en el marco de la concertación social.

En definitiva, unos PGEx que contribuyen a que Extremadura dé un salto cualitativo y se prepare para afrontar un futuro marcado por la transformación digital, verde e igualitaria y que cuente con una sólida red de servicios fundamentales.

Un futuro, ha insistido la titular de Hacienda, en el que “nuestras empresas ganen tamaño y competitividad; en el que los jóvenes tengan empleos de calidad y viviendas asequibles; en el que nuestra agricultura y ganadería se robustezca, en el que las mujeres estén en pie de igualdad y en el que ningún rincón de Extremadura se quede atrás con el respaldo de las políticas contra la despoblación acordadas unánimemente en la Asamblea”.

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ESCENARIO ECONÓMICO

Los Presupuestos Generales de Extremadura para 2022 demuestran que hay otra forma de afrontar una crisis. Así lo ha mantenido la vicepresidenta primera, quien ha destacado el mantenimiento de los estímulos para consolidar la recuperación y la suspensión de las reglas fiscales, sin que ello debilite el compromiso de la Junta de Extremadura con la estabilidad.

En el ámbito de la estabilidad y la consolidación de las cuentas públicas, Blanco-Morales ha trasladado que Extremadura es la quinta comunidad autónoma con menos nivel de deuda, cuyo coste de la cartera se ha reducido en 1´4 puntos desde 2015; y que se ha normalizado el pago a proveedores en tiempo y forma desde 2015, cuyo plazo medio se ha reducido de los 98 días de diciembre de 2015 a los 15 días de agosto de 2021.

La recuperación económica se vislumbra gracias a los avances en la vacunación que, ha explicado, se materializan en diferentes indicadores. Entre ellos, y en datos interanuales, ha señalado el crecimiento del 11´3% del PIB en el segundo trimestre de 2021; la reducción del 13´5% del paro registrado en septiembre de 2021; el aumento del 23´8% de la cifra de negocios en la industria en julio; del 24´8% de las exportaciones en agosto; o del aumento del 49´5% de las pernoctaciones en hoteles.

Sin embargo, la complejidad de pronosticar con precisión en un contexto como el actual, han llevado al Ejecutivo regional a plantear unas previsiones macroeconómicas con una estimación del crecimiento del PIB extremeño de entre un 6% y un 7´1%, y del empleo, entre un 2´2% y un 2´7%. Unas estimaciones, ha asegurado, que han sido calificadas como prudentes por la AIReF.