Los Presupuestos de Mañueco, con la sumisión y complicidad de Ciudadanos, ni son sociales, ni inversores ni servirán para crear empleo

Los Presupuestos municipales, que tenían que haber sido presentados y aprobados hace ya tiempo, siguen sin ser entregados a la mayoría de los grupos de la oposición y solo sirven para la foto y como trampolín político del alcalde y el portavoz de Ciudadanos en un nuevo acto de deslealtad institucional, oscurantismo, falta de transparencia y de eficacia e interés por el bienestar y los problemas de los salmantinos tal y como han demostrado esta mañana el alcalde y su escudero Alejandro González

Alfonso Fernández Mañueco, el PP y la formación Ciudadanos vuelven a escenificar su pacto, o matrimonio político, en un acto en el que han presentado públicamente los Presupuestos del Ayuntamiento de Salamanca para este año, Presupuestos que tenían que haber sido aprobados ya hace tiempo y que todavía ni siquiera han sido entregados al Grupo Socialista, en un nuevo ejercicio de gestión desleal, oscura y carente de la más mínima transparencia caracterizada por el ninguneo a los representantes de los ciudadanos y a los propios ciudadanos.

Unos Presupuestos que, por lo conocido a través de los medios de comunicación, vuelven a darle la espalda a los salmantinos, a sus problemas y a su bienestar, siendo todo menos sociales, inversores y generadores de empleo. Inútiles e ineficaces a la hora de proporcionar bienestar, infraestructuras, mejores servicios y oportunidades a los vecinos de la ciudad de Salamanca. Un proyecto de Presupuestos que, por lo que ha trascendido, solo sirve para la foto y como trampolín político tanto para el alcalde como para su fiel escudero, el portavoz de Ciudadanos.

A juicio del Grupo Municipal Socialista, y por lo trascendido hoy, son unos Presupuestos más de lo mismo, que carecen o no responden a un proyecto ambicioso de ciudad y están configurados en base al parcheo y la improvisación, continuistas y vacíos de credibilidad porque luego nunca se ejecuta lo que se presupuesta y las inversiones pasan de un ejercicio a otro o de un año para otro.

En este sentido, el PSOE recuerda que durante el pasado año, el señor Mañueco y su equipo de gobierno han dejado de invertir más de 17.000.000 de euros en  obras y servicios que estaban previstos y presupuestados, o lo que es lo mismo, uno de cada dos euros o la mitad de lo destinado a obras e inversión se ha quedado en el cajón.

Es por esto por el que los concejales socialistas vuelven a reiterar la necesidad de elaborar y aprobar junto al proyecto de Presupuestos un calendario donde se fije un periodo cierto, con plazos previamente establecidos, para la contratación y ejecución de las inversiones. Un  calendario de inversiones con la obligatoriedad de ejecutar la totalidad de ellas y en el ejercicio correspondiente. De esta manera, y con una correcta planificación, se terminaría ejecutando cada año lo comprometido con el consiguiente beneficio para todos los ciudadanos y acabar con el ninguneo y la estafa que cada año, con la complicidad de Ciudadanos, se produce por parte del equipo de gobierno municipal del PP encabezado por Mañueco.

Con lo avanzado hoy por el señor Mañueco y su escudero, se vuelve a dejar escapar la oportunidad de devolver y recompensar el esfuerzo que han realizado los salmantinos durante los años más duros de la crisis, y con subidas constantes de impuestos incluidas. Preocupados por pagar una deuda que sólo ellos y nada más que ellos han generado e insuficiente y rácano en materia social, inversora y para la creación de empleo que, a juicio de los socialistas es algo fundamental. Unas cuentas que van a servir para profundizar y agrandar la herencia que va a dejar el alcalde Mañueco, preocupado por abandonar la ciudad de Salamanca a la que ha utilizado como trampolín político, y que no es otra que la merma de población por falta de oportunidades, más 9.000 habitantes menos desde que gobierna. Más paro, 12.235 personas inscritas en las oficinas de desempleo de la ciudad y 2.543 afiliaciones menos a la Seguridad Social desde que llegó a la alcaldía. A esta pérdida de población por falta de oportunidades o nula posibilidad de encontrar un puesto de trabajo en la ciudad hay que añadir las condiciones del poco empleo que se ha generado, precario y de baja calidad por una política municipal incapaz de poner en marcha políticas capaces de atraer desarrollo social y económico y de crear el bienestar que fije población y talento.