Durante este año 2017 se van a realizar numerosas actividades en conmemoración del X aniversario de la declaración de Monfragüe como Parque Nacional. Por ello el Director General de Medio Ambiente presentó en la Asamblea de Extremadura, el día 24 de marzo, el programa organizado por la Junta de Extremadura para celebrar tan emblemática fecha.
A todos los que nos gusta la naturaleza y disfrutamos de la flora y la fauna, nos enorgullece que desde la política se apueste por potenciar las actividades, las inversiones y los proyectos que cada día hacen crecer nuestro Parque Nacional de Monfragüe.
Aún más cuando la sensibilidad política llega al punto de apostar por una apertura del Parque Nacional de Monfragüe accesible para todos e inclusiva, que acerque el parque y sus encantos naturales a los que de no ser así no tendrían la oportunidad de disfrutarlo.
Durante estos dos últimos años se han sucedido las buenas noticias sobre Monfragüe, el parque ha sido distinguido como destino turístico startlight, ha obtenido la Q de calidad, la NASA ha seleccionado el cielo de Monfragüe como foto del día, se ha consolidado la FIO…
Podríamos decir que, si en cuanto a fauna, el Parque Nacional deMonfragüe es reconocido por ser la mayor colonia de buitres negros del mundo, en cuanto a la flora el símbolo del parque es la encina (Quercu silex) que marca el paisaje del parque y sirve como lugar de nidificación del majestuoso buitre negro.
La encina es el árbol referente del paisaje de Monfragüe y de la dehesa, un árbol robusto, con ejemplares espléndidos, declarados alguno de ellos como árboles singulares en nuestra región, pero que también sufre plagas y enfermedades, la más crítica y difícil de combatir “la seca”. Actualmente el Parque Nacional de Monfragüe goza de buena salud, pero, al igual que la encina, también ha sufrido, sus plagas y enfermedades particulares, especialmente problemas de gestión, por ello no está exento de futuros riesgos.
La buena gestión del Parque es vital para el porvenir de Monfragüe, tanto Rajoy como Monago pueden presumir poco, ya que si el primero olvidó incluir partidas presupuestarias, y suprimió las ayudas destinadas a los municipios que comprenden el parque, el segundo se caracterizó por la constante polémica en la gestión y por la organización de cacerías en Monfragüe.
El Parque Nacional de Monfragüe debe ser ejemplo de la marca Extremadura, de nuestro patrimonio natural, de nuestro ecosistema adehesado, de la apuesta por una economía verde y circular que atraiga proyectos innovadores, medioambientalmente sostenibles y que puedan incluirse dentro de la estrategia de desarrollo que defina nuestro futuro.
Una estrategia participativa con el horizonte de 2030, pero que tiene que ser considerada el eje de la política de nuestra región, fuera de la controversia política y de la confrontación y que se convierta en el nuevo paradigma del desarrollo territorial y cohesionado de Extremadura.