El pasado lunes día 15 de noviembre, recibimos una misiva de un padre de nuestro centro de Primaria y no he podido menos que sentirme ofendida y escribir una contestación. Sirva este pequeño artículo como respuesta y conocimiento de lo que actualmente estamos viviendo en nuestro cole.

En dicha carta se nos acusa directamente y sin rodeos de irresponsables, poco inteligentes, y tentadores a la  mala suerte al trabajar con  las aulas cerradas, no permitiendo la ventilación que parece ser tan necesaria para evitar el contagio del virus.

Volvimos al centro el pasado viernes día 13, tras unos días en casa y el lunes día 15 teníamos estas acusaciones en el correo de comunicación padres-centro. Sólo un día y ya nos comentan por escrito   nuestro proceder, cuando, desde luego, no se corresponde para nada con la realidad.

No tengo claro  cómo, de dónde, ni a través de quién ha obtenido este padre  los datos justificativos de esta reclamación, pero parece que hemos sido observados con mucho detenimiendo desde fuera o desde dentro. Sólo un día de clase y ya el lunes se lanza una acusación directa hacia algunos profesores que ,según él, no han mantenido abiertas las ventanas a lo largo de la jornada. Me parece cuanto menos preocupante, que tengamos una vigilancia tan exhaustiva dentro o fuera del centro, lo que se contradice con el derecho al trabajo sin intromisiones.

Habla usted de irresponsabilidad. ¿A nosotros? Irresponsabilidad es volver al colegio en septiembre y no saber cómo nos vamos a organizar porque no hay instrucciones. Irresponsabilidad es no tener hechas las PCRS a todos los docentes antes de comenzar las clases,cuando más de la mitad de la plantilla viaja desde fuera de Hervás.  Irresponsabilidad es no dotar a los centros durante el verano de medidores ni filtros para evitar morir congelados. Irresponsabilidad es hacernos trabajar en unas condiciones de temperatura insalubres. No moriremos de covid, moriremos de frío , neumonía, pulmonía o toda infección causada por las bajas temperaturas a lo largo de las semanas que vamos soportando.

Jugar a la ruleta rusa no es precisamente a lo que nos dedicamos en el colegio. Creo que se ha confundido con los casinos. En los centros de enseñanza nos dedicamos a otros asuntos, como aprender a leer, escribir, enseñar temas, convivir, compartir, colaborar, cantar, dibujar..estos son nuestros “juegos”. No nos confundamos ni se atribuyan adjetivos  totalmente descalificadores a la tarea que nos trae todos los días a trabajar, y que, a pesar de las enormes dificultades, nos gusta y nos preocupa.

También nos deja claro  que no somos inteligentes. “Hay que saber abrir las ventanas con inteligencia,” viene a decir. Gracias por el comentario, que ,cuanto menos, pone en duda nuestras capacidades. No tenemos por qué tener información acerca de todo lo que usted comenta  en cuanto a mediciones de partículas ni nada técnico, somos maestros. No lo olvide. No  somos nosotros los que compramos, decidimos,ni  pagamos nada de lo que hay en el colegio. Aqui hay una Consejería y una  Dirección Provincial de Educación en Cáceres que se deberian preocupar de todo lo que usted expone, tal vez estas explicaciones se necesiten en esos despachos, no en nuestras aulas.

Hay muchos centros donde se están haciendo las cosas como se debe, pero en el nuestro es lo que hay.

El otoño se va acabando y pronte estaremo en Diciembre, por lo que impartir docencia con una temperatura media de 12-14 grados, puede ser toda una aventura, parece que no se ha previsto, tal vez se suponía que no iba a llegar. Pues lo tenemos ya aquí, y sin soluciones inmediatas, para el próximo lunes, por ejemplo, sobre la mesa. Seguiremos viniendo a clase, con camiseta térmica y abrigo puesto, tal vez con una pequeña manta sobre las piernas, porque recordemos que no debemos acercarnos a los  alumnos , evitamos que se levanten y muevan demasiado y tenemos las mesas colocadas lo más lejos posible. Los maestros nos iremos a casa doloridos por el frío, contracturados seguro, pero al día siguiente, aquí estaremos. Por nuestros alumnos, por nuestra escuela, por nuestra sociedad.

Por todo esto, considero que esta misiva, por lo menos en lo que a mí respecta, supone una crítica muy dolorosa, hiriente e innecesaria por poco oportuna hacia nuestra labor. Alrededor de 28 cursos llevo en este centro y la realidad, este año, supera a la ficción. Y sin embargo, seguimos adelante.

Espero, por el bien de los que formamos esta comunidad educativa, que todos actuemos como profesionales, ayudando en vez de criticando, animando en vez de desanimar, apoyando cuando más se necesita.

M.ª Cruz Corrales, profesora de Hervás.