PEPA BUENO █ Periodista y directora de los programas “Hoy por hoy” y «Hora 25», de la Cadena Ser.

Por MARCIANO MARTÍN CASTELLANO. Madrid.

Realizada en febrero de 2015, en el Circulo de Bellas Artes de Madrid.

Maria José Bueno Márquez, nació en Badajoz, donde pasó su infancia y juventud. Comienza su carrera profesional en Radio Cadena Española en Plasencia, pasando después a ser jefa de informativos de Radio Nacional de España. En 1991 se incorpora a Televisión Española. En septiembre de 1996 asume la subdirección y copresentación, junto a Jose Toledo, del programa de actualidad Gente. Durante varios años aparece diariamente en la pequeña pantalla ofreciendo los telediarios. En septiembre de 2009 se encarga de la edición y presentación de la 2ª edición del Telediario en TVE, permaneciendo hasta 2012.
Desde el 3 de septiembre de 2012 presenta, junto con Gemma Nierga, el programa líder de la radio española Hoy por hoy de la Cadena SER.

La periodista extremeña Pepa Bueno durante la entrevista.

— Vamos a empezar hablando un poco de la profesión. ¿Qué significa para usted estar respaldada diariamente por una audiencia de casi cinco millones de oyentes?
— Responsabilidad. La verdad es que llevo muchos años ya asumiendo responsabilidad, cuando me sentaba delante de la cámara del telediario eran otros cuatro millones y es la audiencia que más o menos tiene la Cadena Ser a la hora que yo hago el programa. El tener mucha audiencia te carga de una responsabilidad tremenda y yo no quiero perderle nunca el respeto al micrófono y a lo que significa que la gente confía en la información que yo les doy. Por lo tanto, soy muy rigurosa, muy exhaustiva, muy pesada con el equipo para no meter la pata, cuidamos mucho el dato. Yo siempre digo: los datos son sagrados y las opiniones libres.

— ¿A qué hora se levanta todos los días?
— A las 3 de la mañana, llego sobre las 4 y estoy en los estudios hasta las 12,30, luego tengo un ratito para mí y por la tarde vuelta a empezar, por la tarde trabajo un rato para dejar enhebrado el programa del día siguiente.

— ¿Es difícil mantener la audiencia?
— Bueno, no hay atajos. Todos sabemos que hay maneras más o menos fáciles de intentarlo. La audiencia se consigue trabajando muchísimo y trasmitiendo credibilidad. No tiene más misterio. Me lo han preguntado tantas veces: “¿Cómo se consigue mantener la audiencia?”. Pues trabajando y siendo bastante coherente en la medida de lo posible a lo largo de toda tu trayectoria profesional.

— ¿Qué le gusta más: la televisión, la radio o la prensa?
— ¿A quién quieres más, papá, mamá…? O como decía mi madre, ¿qué dedo me corto que no me duela? Yo he trabajado en los tres y soy muy del presente: lo que estoy haciendo me parece lo más importante del mundo en el momento en que lo hago. Me acuerdo que empecé en la radio y que enseguida dije: ¿pero yo cómo he podido vivir sin radio? Luego me fui a la tele, y la tele tardó en gustarme, pero al cabo de un tiempo, decía: ¿cómo he podido hacer esto sin imágenes? Hubo un tiempo en que escribí para el Diario 16 y el Heraldo de Aragón, y pensaba: ¿cómo he podido escribir tan poco estos años teniendo una doble página? Disfruto mucho de lo que el presente me da, me siento muy afortunada en cada etapa de mi vida y he disfrutado muchísimo de las imágenes en la tele, de la doble página del periódico, y disfruté enormemente de la proximidad y la cercanía que da la información en la radio.

Pepa Bueno y Marciano Martín.

“La audiencia te carga de mucha
resposabilidad, yo no quiero perder
nunca el respeto al
micrófono”

— Vamos a ir entrando un poco más en el contenido que le puede interesar a nuestros lectores, sobretodo, el tema de la política actual. ¿Qué visión tiene usted ahora mismo del actual gobierno, de Mariano Rajoy y de su equipo?
— Hombre, estamos al final de una legislatura y en los finales de legislatura los años electorales se parecen mucho unos a otros, son años de muchas expectativas y de muchas promesas. Bueno, es un Gobierno que le ha tocado lidiar la crisis y ha apostado por una política concreta, la de austeridad, que venía de Europa. Yo creo que esto le va a pasar factura en las urnas sin ninguna duda. Pero además, creo que tanto el PP como el PSOE son ahora víctimas de una crisis política, van a sufrir las consecuencias de una crisis política más allá de la crisis económica. Yo creo que en España es más grave la crisis de desafecto de los ciudadanos, la crisis de las instituciones, la sensación de que no se ha atajado suficientemente la corrupción, de que no se lo han tomado en serio y veremos hasta dónde llega esa desafección, porque las encuestas son encuestas. A la hora de votar, el ciudadano se reúne consigo mismo y toma una decisión que es intransferible, pero lo que es evidente es que España no tiene una crisis económica solo. Tiene una crisis económica, una crisis política y una crisis institucional muy grave.

— Los datos económicos empiezan a ser positivos, sobre todos los macroeconómicos ¿Cómo lo analizaría usted desde el punto de vista de una periodista muy experimentada?
— Es indudable que hay datos de la macroeconomía que han mejorado, no se pueden discutir: han mejorado las exportaciones, nuestra economía crece… ¿Qué es que mejore la economía? Que los datos de la macroeconomía han mejorado, claro que han mejorado, negar eso es negar la evidencia. Ahora, para mí una economía que no tiene en cuenta la calidad de vida de las personas es que no sirve para nada.

— ¿Qué opinión tiene usted ahora mismo del Partido Socialista y de su líder Pedro Sánchez?
— Me pides que responda una pregunta que ningún socialista se atrevería directamente a responderte. Yo no tengo ni idea. A mí me parece increíble que a los cinco o seis meses de haber elegido a este señor haya dentro una crisis de liderazgo. Me parece una cosa realmente insólita. Lo que dicen las encuestas es que los socialistas no solo no remontan, sino que es el partido probablemente más penalizado, incluso más que el PP, a consecuencia de la crisis. Yo creo que eso tiene que ver con la crisis de la socialdemocracia en general, que lleva muchos años, no solo en España sino en Europa sin hacer un discurso propio y que en materia de economía se ha confundido mucho con los liberales y, por lo tanto, sus electores no sabían muy bien distinguir la política que le proponía la socialdemocracia de las políticas de los políticos conservadores-liberales.

“El criterio y el talante de Rodríguez Ibarra ha hecho que Extremadura esté en el mapa y rompió muchos tópicos”

— La salida puede hacer lo que se está comentando, el liderazgo de Susana Díaz… ¿O el PSOE ya está tan mal que es muy difícil remontar?

— No tengo ni idea. Lo último que sabemos de Susana Díaz es que dice que se quedará en Andalucía. Esa es una cuestión que tendrán que resolver los socialistas. Ni idea.

— ¿Ve otra vez a Mariano Rajoy en la Moncloa?
— Hombre, el panorama es muy líquido. Lo que nos dicen los demoscópicos es que se acabó el bipartidismo, eso parece una realidad. No sabemos si vamos a un tripartito o un tetrapartito, depende de la capacidad de crecimiento que tenga Podemos y, si la fractura del voto se produce sobre la izquierda, tampoco hay que descartar que la derecha agrupe todo su voto y que se encuentre en disposición de gobernar. Lo vamos a ver muy pronto.

— Después del programa de la Sexta, Esperanza Aguirre, será la candidata.
— No lo sabe ella todavía de verdad, y como en el PP hay ese poder omnímodo del presidente del partido. No tengo ni idea, es que me haces preguntas que solo te puede responder un político, jeje, yo soy periodista.

— ¿Qué puede pasar con todos los casos de corrupción que hay?
— Vamos a ver, yo creo que la Justicia está haciendo su trabajo, lo está haciendo lento y a veces con pocos medio. Lo peor que nos puede pasar con los casos de corrupción, la herida moral, a mi juicio, tremenda como sociedad, sería que no pasara nada, es decir, que durmiera el sueño de los justos en un juzgado y que miráramos para otro lado. Lo que todavía no ha acabado de terminar en España es que se asuman responsabilidades políticas al margen de la decisión judicial que tomen los tribunales. Quedan grandes casos por resolver y yo creo que tienen que resolverse todavía (caso Gürtel, caso Bárcenas, caso Pujol, caso de los EREs…) tienen que sustanciarse en un juzgado, tiene que haber un juicio claro, evidente y una condena justa, la que sea, a quien corresponda. Me parecería terrible que todo eso pasara por nuestra vida como si no hubiera ocurrido.

“Yo tenía y tengo una buena opinión de Monago, a pesar del incidente de T5 con la entrevista de los viajes”

— Todo esto ha dado que salga Podemos. La gente está muy cansada, la gente ya no sabe a quien votar… ¿Qué puede pasar con Podemos?
— Cuando comentamos los periodistas, “Podemos ha surgido de la nada y en un año se ha hecho con una expectativa del voto del 20%”, o ahora a propósito de Ciudadanos, igual, “de la nada, una expectativa del 8 al 10%”… Yo creo que cuando se produce un fenómeno político de esa intensidad y con esa rapidez es porque existía una demanda de los ciudadanos y una respuesta ciudadana que los partidos políticos tradicionales no ha sabido. Lo que ha ocurrido es que los partidos tradicionales han perdido la conexión con los ciudadanos y han dejado de dar respuesta a los problemas de los ciudadanos. Yo no sé si es la respuesta a lo que esos ciudadanos reclamaban, pero está claro que esos ciudadanos lo que querían era participar en política y no encontraban dónde participar.

— La estoy haciendo una entrevista muy política, pero los lectores quieren saber si opinión como un gran profesional, que es. ¿Considera que Izquierda Unida puede llegar a desaparecer o unirse a Podemos?
— Yo, fíjate, la última encuesta de Metroscopía, así como todo el mundo dice “Podemos engulle a Izquierda Unida”, no es así Izquierda Unida mantiene su representación prácticamente intacta con respecto a las últimas elecciones. Dependerá mucho, a mi juicio, de lo que pase en las elecciones municipales y autonómicas.

— Vamos a hablar un poco de nuestra tierra. ¿Cómo ha visto el pacto entre Izquierda Unida y PP?
— Yo creo en la aritmética parlamentaria. Los extremeños votan, y de esas votaciones sale una aritmética parlamentaria y los pactos forman parte de la política. En España hemos demonizado mucho el concepto de pacto y me temo que más vale que saquemos toda nuestra pedagogía porque si las expectativas electorales son las que son vamos a tener que aprender que pactar, sino que es la esencia de la política. Las mayorías absolutas a mí no me gustan y además no dejan buen recuerdo en este país.

— ¿Cómo ves ahora la situación de Extremadura?
— Yo llevo tantos años fuera que cuando uno vuelve a la tierra, vuelve con los ojos bañados de nostalgia. Solo recuerdas lo bonito, solo recuerdas lo gratificante. Para mí Extremadura es mi infancia. Sé que hay una situación dura. Tengo allí parte de mi familia, tengo amigos, tengo sobrinos, y sé que hay una situación complicada y una falta de expectativas reales, pero yo siempre disfruto de la parte buena. Uno de mis planes eternos es que quiero una casa en Extremadura. Mi madre murió cuando yo era muy joven y mi padre murió hace un año y desde entonces voy muy poco. Y desde entonces digo “tengo que mirar una casa en Extremadura”, “quiero tener una casa en Extremadura”, y ya mis amigos se ríen cuando me ven mirando portales inmobiliarios, dicen “¿qué, buscando una casa en Extremadura?” porque forma parte de mi proyecto vital.

— Ya tiene decidido el sito…
— Esa es otra de las eternas discusiones. Yo viví en el norte de Cáceres y es una maravilla, y además me pilla muy cerca de Madrid, pero luego la dehesa de Extremadura me gusta tantísimo… Bueno, eso está ahí y ocurrirá en algún momento de mi vida.

— ¿Cree que ha sido importante la labor de Rodríguez Ibarra para Extremadura?
— Hombre, hubo un tiempo en que Rodríguez Ibarra puso a Extremadura en el mapa de muchos españoles. Primero, la circunstancia histórica en que le tocó vivir, luego, su propia personalidad. Él tenía un criterio muy formado, una opinión muy fundamentada y era escuchado en el partido socialista. Entonces su propio talante contribuyó, yo creo que ayudó a ponerla en el mapa y, además, a romper algún tópico con respecto a nuestra tierra.

— ¿Usted ve que pueda volver Fernández Vara?
— No tengo ni idea. Es que yo no sigo la política extremeña al detalle. Dicen que hay expectativas de cambio en Extremadura.

— ¿Qué opinión tienes del presidente Monago?
— Yo tenía y tengo una opinión buena de Monago. Me sorprendió la primera vez que lo vi de cerca en un acto que compartimos en Cáceres. Luego me tocó entrevistarlo en Telecinco, con el tema de las dietas y sus viajes a Canarias, y se montó un follón que me sorprendió enormemente, porque en España que un periodista ejerza su trabajo y haga las preguntas que tiene que hacer buscando respuestas de un político sea todavía un acontecimiento extraordinario. Me sorprendió tanto que me dejó perpleja, no me lo esperaba de él ni de su entorno. Y ya está, ese es el trato que hemos tenido, me sorprendió cuando se convirtió en presidente de la Junta gratamente. Le escuché un discurso que me pareció más articulado de lo que yo pensaba y luego tuvimos esa experiencia que me dejó un poco ojiplática y dolorida. Me contaron que incluso el presidente en la Asamblea había utilizado como argumento la Medalla de Extremadura que en su día me había concedido la propia Extremadura, ese tipo de reconocimiento que llevas en tu corazón y forma parte de lo más bonito que te ha pasado en la vida, tan íntimo, tan importante, que para mí, que fue tan emocionante, que me acordé tanto de mis padres, que habían muerto cuando la recibí, que eso alguien lo ensucie en mitad de una batalla partidista me dejó un poco sorprendida, me dejó tan sorprendida que no daba crédito, pero en fin… son gajes del oficio y yo espero que este país aprenda cuál es el papel de cada uno, cuál es el papel de los políticos y cuál es el papel de los periodistas.