En estos años será una realidad Martín Palomino, el colegio de las huertas, el aparcamiento del puente Trujillo y de la Calle Velázquez o la residencia de ancianos.
De todos es conocido las dificultades económicas que sufre el Ayuntamiento de Plasencia, por la deuda histórica que sentencias judiciales nos obliga a pagar por las huertas de la isla, 40 millones de euros en un presupuesto que no llega a los 30 millones, hace que con mucho esfuerzo podamos asumir los servicios públicos y que el ciudadano no perciba en su día a día estas dificultades. El problema es la inversión, por eso nos comprometimos con todos los placentinos, a luchar por conseguir la financiación necesaria para que Plasencia no sufriera daños colaterales y pudiera seguir avanzando. Han sido años de trabajo intenso, de reuniones, de viajes y solicitudes a otras administraciones, que finalmente en 2017 comienzan a dar su fruto.
La primera buena noticia fue al decisión del Ministerio de Hacienda de poder acogernos a un sistema de créditos para pagar la deuda principal de las sentencias, la segunda la posibilidad de retrasar el pago del crédito, lo que nos dará tiempo para continuar trabajando en poner en orden las cuentas municipales y que el pago de este crédito no sea sangrante.
Las últimas buenas noticias tienen que ver con la inversión, Plasencia podrá invertir más de 5 millones de euros en mejorar la ciudad gracias a los fondos de desarrollo sostenible (DUSI) gestionados a través de la Diputación Provincial de Cáceres, 1 millón de euros a través de la Agencia Extremeña de la Energía en la mejora de la eficacia y eficiencia energética de edificios públicos, y por último la mejor noticia de los últimos años el proyecto de Desarrollo sostenible presentado en solitario por el Ayuntamiento de Plasencia ha recibido también la máxima puntuación y llegarán otros 5 millones de euros para convertir los pabellones militares en residencia geriátrica y convertir el entorno en un lugar privilegiado.
No podemos estar más contentos porque el esfuerzo de todos se hace realidad, hay que recordar que la decisión del proyecto de la residencia geriátrica se tomó gracias a foros de participación ciudadana, donde después de días de trabajo intenso los placentinos tomaron este proyecto como suyo, por eso en primer lugar me gustaría agradecer de manera especial a todos las personas que supieron ver la importancia de debatir el proyecto de ciudad que queremos participando de manera activa en las decisiones, después a los técnicos municipales que han conseguido redactar un proyecto que ha recibido la puntuación máxima, a los compañeros del equipo de gobierno implicados y a las cientos de personas que de una manera u otra nos han dado su apoyo.
Ahora nos quedan meses de trámites administrativos con el Ministerio, licitación de proyectos y después licitación de las obras, pero estoy seguro que en 2018 empieza el cambio más tangible, el que los placentinos podrán disfrutar y ver como obras históricas, de las que hemos escuchado a diferentes equipos de gobierno serán una realidad.
En estos años será una realidad Martín Palomino, el colegio de las huertas, el aparcamiento del puente Trujillo y de la Calle Velázquez, la residencia de ancianos, pero también los nuevos viales, la sede de asociación de vecinos de Miralvalle, el parque de la Iglesia de San Juan o las mejoras en la Piscina de verano, entre otras muchas cosas.
Enhorabuena a todos, seguiremos trabajando por Plasencia.