Por Marciano Martín Castellano y Pepe Blanco Blázquez
■ Casa de Luis del Olmo
BARCELONA (Cataluña)

“La banda terrorista ETA tiene una gran asignatura pendiente con la sociedad vasca y española, y ojala que no despierte nunca más los deseos de asesinar otra vez, pero todavía no ha entregado las armas”. “No tengo una gran aparecio con José Luis Rodríguez Zapatero, nos prometió a este rincon del Bierzo el paso del AVE y meses después decidió que no pasara y nos dejó con un palmo de narices y sin la posibioidad que teniamos antes de encontrarnos con el resto de España”

 

Luis del Olmo Marote (Ponferrada, León, 31 de enero de 1937) es un reconocido periodista y locutor de radio, considerado como una de las grandes “instituciones” periodísticas de España. Durante 40 años​ dirigió y presentó el programa radiofónico Protagonistas, el más longevo en la historia de la radio española con más de 12.000 programas, que se inició el 1 de julio de 1973.
El discurso de Luis del Olmo frente al terrorismo y su denuncia y repulsa, le convirtieron en uno de los periodistas amenazados por la banda terrorista ETA.​ El etarra Fernando García Jodrá, convirtió a Del Olmo, con el visto bueno de la organización, en su objetivo personal, e intentó atentar contra su persona hasta en ocho ocasiones entre junio y diciembre de 2001.
Luis del Olmo fue el hombre que revolucionó la radio en España, según han explicado muchos profesionales de la comunicación que han pasado por las entrevistas de La Aldaba.

–Yo quería empezar hablando de cómo comenzó en la radio, creo que se llamaba El Ventanal, en Radio Juventud de Ponferrada, cuando usted tenía 15 años.
— El Ventanal de la ciudad se llamaba, y era un comentario que hacía cada mañana al filo de las dos de la tarde a través de la Radio Juventud de Ponferrada, que fue mi escuela y la posibilidad que yo vi para encontrarme en esta bendita profesión. Gracias más tarde a un gran comunicador asturiano que llegó veraneando en Barcelona, me descubrió, el me lo dijo así, y me llevó a trabajar a radio Asturias de la Cadena Ser cuando yo tenía 16 años no más, y ahí empezó mi vida en serio y yo me di cuenta que aquello podía ser mi profesión, aunque yo aspiraba como todos los muchachos de Ponferrada a ser facultativo de minas en aquella tierra minera. Los chicos que salíamos del Instituto Carrasco nos acercábamos a esa profesión, que se truncó porque el mundo de la radio se puso en medio, y afortunadamente aquí estoy, aquello salió bien, y en los años sucesivos vinieron las emisoras de Radio Nacional, de Radio Peninsular en Madrid, de radio Nacional en Barcelona, en La Cope, más tarde en Onda Cero, y aquí estoy después de casi setenta años de radio, y en una vejez fantástica en la que me encuentro ahora con tantos amigos que me hablan de los recuerdos de esos programas que ellos escuchaban en la mañanas de “Protagonistas”.

–¿A partir de ahí le empieza a entrar a usted el gusanillo de las ondas y empieza a dedicarse al periodismo?
— Yo cuando tomo en serio el mundo de la radio es en Madrid, me encontré allí acompañando a mi madre que sufrió una operación bastante seria, y en el postoperatorio mientras mi madre se reponía en la clínica, a mí se me ocurrió dar una vuelta por las emisoras de Madrid, y me encuentro en Radio Nacional de España una nota de concurso oposición para cubrir diez plazas de locutores en radio Nacional y Televisión.

–¿Y qué pasó?
–Yo me presento junto con otros quinientos compañeros que vinieron de toda España a esa opción de cubrir esas plazas de radio y televisión, con tan buena fortuna que consigo el número tres y a partir de ahí ya digo que esta es mi profesión y mi vida. En radio nacional estoy durante cinco años en Madrid, y tuve la oportunidad de que alguien me estaba escuchando desde Barcelona, que era Jorge Arandes, director de Radio Nacional, de Radio Peninsular, de Televisión en Barcelona, y me estaba escuchando un programa que yo hacía con Joaquín Soler Serrano, Joaquín en Barcelona y yo en Madrid, y me plantea que porque no me voy a Barcelona. Le dije que estaba muy feliz en Madrid, y él trata de convencerme y al final lo consigue, entonces yo me entero que aquí en Barcelona y Cataluña se hace una radio más europea, con unidades móviles en la calle, y eso me interesó. Entonces voy a decirle a Jorge Arandes que voy a Barcelona, pero para estar un año allí, para comulgar con esa radio cara al público que se hacía con unidades móviles en la calle, y luego regreso a Madrid. Yo llego recién casado a Barcelona, y Barcelona entra en mí, me enamoro de esta tierra, aquí prácticamente nacen mis tres hijos, aquí nacen mis nueve nietos, y aquí nace esta vida de cincuenta años que llevo en Barcelona. Añoro mucho Madrid, añoro mi tierra Ponferrada (León), como añoro todas las ciudades y los lugares donde yo he ido cabalgando con el micrófono abierto por toda España.

–¿Pero también añora como periodista a Asturias y a Radio Oviedo?
— Sí, radio Oviedo es cuando yo me pongo los pantalones largos, como yo digo, como locutor de radio. Radio Oviedo me hace una oferta muy apetitosa para mi edad, aquellas cuatro mil pesetas que yo cobraba entonces, me pareció un dineral fantástico. En Radio Oviedo yo hago un programa matinal con una querida compañera, Josefina Méndez. Yo en Oviedo estoy durante un año, trabajando ya como profesional serio en la radio. A Oviedo viene a buscarme el director de la voz de León, José Luis Pérez, y me invita y me dice que porque no me voy a León que esta más cerca de mi casa y “te mejoro incluso un poco la economía lo que te pagan aquí en Oviedo” y me convenció. Estuve cinco años maravillosos en León. Cuando yo prácticamente pensaba que mi futuro estaba en la Voz de León para siempre, tengo esa oportunidad fantástica al mismo tiempo, pero terrible de tener que llevar a Madrid a mi madre, y en Madrid me presentó a ese concurso de Radio Nacional, y a partir de ese momento cambian las cosas, me vengo a Barcelona, y en Barcelona me enterrarán.

“Felipe González me agradeció por carta los que estaba contando sobre la Transición española”

–¿Se puede decir que Luis del Olmo se consagra en la Cope?
— Yo no sé si me he consagrado, pero cuando Luis del Olmo empieza a funcionar a nivel nacional y a cosechar miles de cariños y afectos en toda España es cuando Jorge Arandes me da la oportunidad de empezar el programa “Protagonistas”, que era una idea que Jorge había traído de Italia.

“Protagonistas” era un programa de cuatro horas de duración donde tienes oportunidad de hacer lo que te apetezca, lo que quieras. En aquel entonces la radio matinal prácticamente se hacía dedicada a la madre de casa, entonces yo pongo la condición de que quiero respetar a la madre de casa, pero que también quiero que este dedicado al estudiante, al minero, al trabajador… Jorge me dijo que tenía libertad absoluta para hacer lo que quisiera en esa programación. En “Protagonistas” pego una fuerza tremenda en el corazón y el interés de la gente, y ahí estoy, yendo después a Cadena Cope, luego Onda Cero, y después prácticamente a la Cadena de ABC y vuelvo a Radio Nacional, y al cabo de unos meses en Radio Nacional digo: “bye bye”, adiós amigos, gracias por escucharme, les habló Luis del Olmo, hasta siempre”.

–Usted introdujo cosas nuevas en el mundo de la radio: la tertulia, los programas de humor, el sacar la radio a la calle.
— A mi Jorge me dice, la responsabilidad es tuya, haz lo que te pida el cuerpo, y entonces a mí se me ocurre montar esas tertulias llamando a los mejores comunicadores que había en el país. Después de aquellas tertulias se me ocurre montar un espacio dedicado al ama de casa, pero interesando cuales son los productos más importantes y menos válidos para el ama de casa. Hago un espacio que se llama “El mundo de la comunicación en la cocina”, hago unos programas dedicados a los productos que hay en la calle, una semana hablando de las leches, recordando todos los productos lácteos, y haciendo unos exámenes muy serios a través de Consejos Administradores, y ahí empieza el ama de casa a engancharse, pero se enganchan también los estudiantes, porque vamos recorriendo con las unidades móviles Madrid y Barcelona, todos los servicios universitarios, y enganchamos también al mundo juvenil y el mundo estudiantil. Si me interesaba un ámbito, creaba un programa dedicado a ello, por ejemplo, el mundo del taxi, entonces cojo el oyente de Madrid, el de Ponferrada, el de León, el de Cáceres, … poco a poco con una ambición terrible de captar la audiencia de todos los oyentes, las clases sociales y los profesionales, me encuentro que un buen día hacemos un concurso oposición para saber dónde estaba protagonistas, tenían nada más y nada menos que diez millones de oyentes. Entonces estábamos cuatro en el mundo de la radio, los compañeros de la Ser, los de Radio Nacional y nosotros, no había tantas emisoras. Yo recuerdo en mi pueblo la única emisora era Radio juventud, hoy en día hay ocho emisoras, y bueno este caso es el mismo que se daba en Cáceres, Madrid, Teruel, ….

— Se dice que detrás de un buen hombre, hay siempre una buena mujer. Su mujer, Merche, ¿qué tanto por ciento ha aportado su éxito profesional?
— Yo creo que el 100%, si yo no hubiera conocido a esta muchacha, probablemente yo no sería quien soy. Incluso hoy, cuando estoy haciendo esa escapada al mundo de los poetas, mi secretaria es mi mujer, buscando los poemas de Rosalía de Castro, de Valle Inclán, o de Rafael Alberti, … Mi mujer ha sido no solamente mi mano derecha, también ha sido mi mano izquierda, la que me ha ayudado, la que me ha enamorado, de la que me he enamorado, y he tenido la gran fortuna de encontrar a esta muchacha y de enamorarme como un tonto, y ese amor continúa tan caliente como hace cincuenta años.

— Hay un tema muy duro para usted, y es que ETA andaba detrás para asesinarle. ¿Cómo fue esa comunicación?, creo que fue por parte del ministerio de Interior cuando Barrionuevo era ministro.
— Sí, en uno de los muchos asesinatos de la banda terrorista ETA, cuando se carga al ingeniero jefe de la central nuclear de Lemoniz, yo lo comento, y una vez más hablo de los asesinos de ETA, y se me ocurre decir que mientras España doliente estaba con la pena de aquel asesinato, probablemente Herri Batasuna y sus compadres etarras están descorchando unabotella de champan, aproximadamente fue ese el comentario. Entonces pedí a los oyentes vascos, y solo a los oyentes vascos en aquella ocasión, y disculpándome con el resto de los oyentes, pero me interesaba que los vascos fueran los que condenen y los que digan que le ha parecido este terrible asesinato. Entre los muchos oyentes llama el pariente de Herri Batasuna Jon Idígoras, diciendo que yo he hecho el comentario de que quizá estarían descorchando una botella de champan, digo pues sí, lo he dicho y lo repito, y me dice pues bueno usted se va a arrepentir de todo esto, me vuelve a amenazar en directo, y cuando yo le digo escúcheme de nuevo, y el sonido de la radio hace el efecto de que se corta la comunicación porque cuelga el teléfono. Entonces yo digo ya ven ustedes el sinvergüenza este asesino, tan asesino como sus compañeros que disparan y cortan la vida a quien sea, de la misma forma que yo le he permitido hablar, él no me ha escuchado, aunque me consta que me está escuchando por algún aparato de radio. Entonces vuelvo a decir que a la banda criminal ETA algún día, la libertad les pasara factura a todos y todos irán a la cárcel.

–¿Por qué ese comentario?
–Ese comentario lo estaba escuchando mucha gente, entre ellos el ministro Barrionuevo, y me llama. Me dice la secretaria cuando termina el programa te está esperando al teléfono el señor Barrionuevo. Yo me pongo y me dice que cuando termine el programa de radio ahí tienes dos escoltas, y que no la rechace, porque yo ya la había rechazado, pero que en esta ocasión iban a por mí, pero muy seriamente, pero no solamente, porque le puso la escolta a mi mujer Mercedes, y a mis tres hijos. Imagínate la situación en aquella situación, y llegué a pensar que lo mejor era marcharme de España, y prácticamente estuve a punto de realizarlo, para esperar que pasara el tiempo y que la banda terrorista los detuvieran a todos y se terminara ese dolor de cabeza de la sociedad española. Pero pensándolo mejor, me quedé porque me dieron mucha confianza los escoltas que me puso Barrionuevo y que durante veinticinco años me estuvieron cuidando, viniendo a mi casa, cuando yo salía a las cinco de la mañana camino de “Protagonistas”, dos horas antes mirando cualquier cosa extraña que pudiera pasar en los alrededores de mi casa, pero a mi este hecho me dio confianza para continuar trabajando.

–¿Y su familia cómo acogió ir con escolta?
–No tenía más remedio que aceptarlo, los chicos eran muy pequeños y no tenían prácticamente mucho sentido de lo que significaba que les acompañara una escolta, pero mi mujer sí se daba cuenta de que estábamos viviendo en un peligro permanente y que esa escolta nos daba una tranquilidad que antes no teníamos o teníamos menos, pero así estuvimos durante prácticamente casi treinta años.

— Tubo dos anécdotas, una creo que fue la madre de un etarra que le llamo para pedirle perdón y otra que le había cometido un error llamo hijo de… y luego pidió perdón, ¿cómo fue ese tema?
— Yo estaba haciendo en Tarragona un programa cara al público, en el cual estaba de invitado Bertín Osborne, y en la primera fila había una señora que estaba humedeciéndose y tratando de salpicarse las lágrimas que tenía, y yo vi a la señora y le dije a un compañero que le preguntara que le pasaba a la señora, y le dijo que quería hablar conmigo. Le dije que esperara a terminar el programa y con mucho gusto la atendí. Al terminar el programa le digo a la señora que suba al escenario y le pregunto qué le pasaba. Ella me dijo que quería hablar conmigo para pedirme perdón, a lo que le pregunte ¿por qué? me tenía que pedir perdón, y me dice que su hijo, acompañado de su novia fueron en mí busca a Roda de Bara, y afortunadamente a usted no lo encontraron, pero encontraron a una pareja de la guardia civil, y vengo a pedirle perdón porque mi hijo ha intentado matarle. Aquello me llego al alma.
En otras ocasiones cuando yo abría los micrófonos después del comentario de cada mañana, porque desgraciadamente había alguna noticia relacionada con algún asesinato de ETA, pues yo hago un comentario siempre en contra de ETA, y es la primera vez en mi vida que cometo el error de llamar hijos de la gran puta a los terroristas. Entonces después de ese comentario, en el tiempo de los oyentes llega una señora y me dice, mire usted, bastante desgracia tengo yo con que mi hijo este en la banda terrorista ETA para que usted luego me llame puta, y le digo, señora tiene usted toda la razón y yo le prometo que nunca más volveré a cometer este error, le pido perdón a usted y a todas las madres que desgraciadamente tienen a alguno de sus hijos en la banda criminal ETA. Aquellos fueron unos minutos muy calientes y al mismo tiempo inolvidables y sobre todo para tenerlos en cuenta en lo sucesivo, yo he procurado ser respetuoso con los oyentes, pero cometer un error tan terrible como llamar eso a una señora que tiene la desgracia con uno de sus familiares, eso no tiene perdón del cielo.

–¿Cómo asimiló, cómo conoció y cómo interpretó cuando en el gobierno de Zapatero, ETA dice que hasta aquí hemos llegado?
— A pesar de ser leones, paisano mío, no le tengo un amor demasiado apreciado, entre otras cosas porque cuando zapatero gobernaba, prometió a ese rincón del Bierzo, Ponferrada, donde yo me guardo de mis paisanos, donde guardo mis amigos de infancia y tengo mis años de juventud, nos prometió que por allí pasaría el tren de alta velocidad, y cuando estaba ya aprobado por parte del gobierno, zapatero decide lo contrario al cabo de dos o tres meses, y le escucho decir que el AVE no pasara por Ponferrada y el Bierzo, sino que hará una circunvalación por Zamora, pero eso no se lo he perdonado yo como presidente del gobierno, porque fue él el que decidió cambiar la ruta del AVE y nos ha dejado con un palmo de narices y sin la posibilidad que teníamos antes de encontrarnos con el resto de las ciudades españolas a través del AVE. Toda la zona ha quedado huérfana de ese contacto a través de los ferrocarriles modernos y del futuro.

Vengo a pedirle perdón porque mi hijo ha intentado matarle. Aquello me llegó al alma. En otras ocasiones cuando yo abría los micrófonos después del comentario de cada mañana, porque desgraciadamente había alguna noticia relacionada con algún asesinato de ETA, pues yo hago un comentario siempre en contra de ETA, y es la primera vez en mi vida que cometo el error de llamar hijos de la gran puta a los terroristas. Entonces después de ese comentario, en el tiempo de los oyentes llega una señora y me dice, mire usted, bastante desgracia tengo yo con que mi hijo este en la banda terrorista ETA para que usted luego me llame puta, y le digo: señora tiene usted toda la razón y yo le prometo que nunca más volveré a cometer este error, le pido perdón a usted y a todas las madres que desgraciadamente tienen a alguno de sus hijos en la banda criminal ETA. Aquellos fueron unos minutos muy calientes y al mismo tiempo inolvidables y sobre todo para tenerlos en cuenta en lo sucesivo, yo he procurado ser respetuoso con los oyentes, pero cometer un error tan terrible como llamar eso a una señora que tiene la desgracia con uno de sus familiares, eso no tiene perdón del cielo.

–¿Cómo asimiló y cómo interpretó cuando en el gobierno de Zapatero ETA dice que hasta aquí hemos llegado?
— A pesar de ser leonés, paisano mío, no le tengo un amor demasiado apreciado, entre otras cosas porque cuando Zapatero gobernaba, prometió a ese rincón del Bierzo, Ponferrada, donde yo me guardo de mis paisanos, donde guardo mis amigos de infancia y tengo mis años de juventud, nos prometió que por allí pasaría el tren de alta velocidad, y cuando estaba ya aprobado por parte del Gobierno, Zapatero decide lo contrario al cabo de dos o tres meses, y le escucho decir que el AVE no pasará por Ponferrada y el Bierzo, sino que hará una circunvalación por Zamora, pero eso no se lo he perdonado yo como Presidente del Gobierno, porque fue él el que decidió cambiar la ruta del AVE y nos ha dejado con un palmo de narices y sin la posibilidad que teníamos antes de encontrarnos con el resto de las ciudades españolas a través del AVE. Toda la zona ha quedado huérfana de ese contacto a través de los ferrocarriles modernos y del futuro.


— Pero, ¿cómo interpretó y recibió que ETA dejara ya de matar, después de estar amenazado?
— No creérmelo del todo, porque ETA todavía oficialmente no ha entregado las armas, ellos dicen y es verdad que desde algunos meses, afortunadamente, no se comete ningún asesinato, pero no han entregado las armas, o por lo menos todas las armas, puede pasar en cualquier momento, pero hasta la fecha no ha sucedido, es decir, Zapatero no dice verdad, y toda la sociedad sabe que ETA tiene una asignatura pendiente con la sociedad vasca y la española, y ojala que no despierten nunca los deseos de asesinato otra vez de la banda terrorista, pero no ha entregado las armas y no se ha rendido todavía.

— Usted ha sido el único periodista que ha entrevistado a todos los presidentes de la democracia, e inclusive a sus Majestades los Reyes...
— A mí me constaba que el Rey cuando podía escuchaba protagonistas y un buen día cuando el rey tiene un accidente esquiando, pues a mí se me ocurre, cuando se estaba reponiendo, decir a los compañeros que llamaran a la Casa del Rey para ver si es posible que el Rey podamos saludarle y agradecerle lo que está haciendo por España. Cuando le llega al Rey ese aviso de Luis del Olmo dice que sí y se pone, sin pensárselo dos veces. Me dice la secretaria que esta al teléfono Su Majestad el Rey, y yo no me lo creía, creía que era una broma de mi secretaria, y me dijo que no, que era verdad y que estaba el Rey esperando a que le salude, y efectivamente tuve la oportunidad de tener unos minutos fantásticos la primera vez que se hace una entrevista al Rey de España, y él me confeso que me escuchaba siempre que se lo permitían sus ocupaciones. El rey más tarde me invitó a su despacho, y estuve una hora con él en su despacho para ver cómo veía yo a la sociedad española y para conocer mi opinión. Desde entonces yo al padre del actual Rey le tengo una consideración y cariño especial.

–¿Cómo fue esa competencia con Iñaki Gabilondo, además con un íntimo amigo de usted?
— Los primeros años yo estaba feliz porque prácticamente no teníamos competencia, la Cadena Ser en las mañanas, cuando yo transmitía “Protagonistas”, la Cadena Ser estaba hablando del hombre de casa y las delicias de la gastronomía, hasta que se da cuenta de que “Protagonistas” le está comiendo los oyentes de mil en mil, y encarga las mañanas a Iñaki. A partir de ese momento los oyentes, teniendo en cuenta que yo tenía cerca de diez millones de oyentes, y a partir de ahí los oyentes se reparten. Iñaki es uno de los comunicadores más importantes, para mí, el más importante en este momento. Tenemos una amistad, que se acrecienta un buen día cuando estoy entrevistando a José María Aznar, yo sabía que no le tenía demasiada simpatía a Iñaki y haciéndole esa entrevista le digo que porqué de la misma forma que ha tenido la gentileza de aceptar esta entrevista conmigo, porque no le hace una entrevista también mi compañero Iñaki Gabilondo. Entonces se produjo un silencio, teniendo en cuenta que cuarenta segundos en la radio es una inmensidad, y al cabo de ese silencio Aznar dijo que cada uno tiene sus deberes, sus debilidades, sus amores y desamores. A partir de entonces la amistad entre Iñaki y yo se acrecienta, y en este momento, Iñaki a raíz de un premio importante que le conceden a él, la amistad entre él y yo es como si fuéramos hermanos, no te digo que hablemos todos los días, pero con mucha frecuencia cambiamos impresiones, pero Iñaki, que afortunadamente no está retirado del todo afortunadamente, quedan aún muchas horas de vuelo en el mundo de la profesión.

— Usted también estuvo en la dictadura de Franco, ¿tuvo mucha censura o le cortaron muchos programas?
–No. Yo únicamente tuve un mal recuerdo cuando estaba entrevistando a dos compañeros de la Vanguardia que habían hecho un comentario a propósito de Adolfo Suarez cuando la dictadura empieza a evadirse, y en Radio Nacional, todavía dirigido por los compañeros que dirigían en la dictadura, me suspenden protagonistas, pero la respuesta de los compañeros, sobre todo los diarios de aquí de Cataluña, cada día hacia un comentario de que devuelvan la voz y que devuelvan “Protagonistas” a Luis del Olmo, y aquello que estaba prácticamente para suspenderlo definitivamente, duró solo diez días, que fueron los que tardaron en devolverme el programa.

— Hay también una entrevista curiosa, no recuerdo bien si fue usted o Joan Manuel Serrat el que estaba enfermo, que la hicieron en la cama o algo así.
— Sí, yo tenía una gripe, que no era contagiosa, era una fiebre que me impedía andar, y yo le decía a mi mujer que yo estaba apto para hacer el programa lo comento con Jorge, el director, y le dije que porqué no me mandaba el equipo de protagonistas a mi casa, hasta que me cure de esa fiebre, y el aceptó… Entonces me vienen los invitados, entre ellos Joan Manuel Serrat, del que hay una fotografía testimonial, y durante un mes o mes y medio, yo decía buenos días España desde mi casa, y Joan Manuel Serrat muchas veces dice que se ha encamado con Luis del Olmo, y luego explica la historia.

— Hay otro tema de Joan Manuel Serrat, que es cuando se prohíbe que se emitan discos o canciones de él en catalán, pero usted las sigue poniendo, ¿porqué?
— Desde entonces conozco a Joan Manuel, su casa y su familia y un buen día le nombran el cantante para representar en Eurovisión a España, y le hablan de la canción que luego canto Massiel, pero en principio no le dicen que tenía que cantarlo en castellano, y él dice que desde el primer momento cuando acepto él, dijo que, si cantaba, cantaba en catalán. Pues lo rechaza y Radio Nacional y la Cadena Ser le prohíben los discos en catalán, y a partir de ese momento esta prohibido en el mundo de la radio y de la televisión, pero por esa amistad, y como yo no voy con eso, yo me la jugué porque a pesar de esa prohibición yo me la jugué, y las ponía. Para mí es un poeta, un cantante de primera fila, pero por encima de todo es un buen amigo, un incondicional amigo.

— Hay un tema muy duro para usted, y no sé si querría hablar de ello, es el de su administrador que le roba dinero...
— Sí, estábamos haciendo una entrevista aquí en mi casa, y en torno a las diez y media de la noche suena el timbre y aparecen la mujer y uno de los hijos de mi administrador, al que consideraba uno de mis mejores amigos, y ella me dice que nos iba a dar una mala noticia, y es que su marido nos estaba estafando mucho dinero durante todo este tiempo. Muchas veces nos dicen, pero ese grado de confianza, no te diste cuenta… Yo hacia los programas a las diez y media de la mañana, cuando Rogelio aparecía, esperaba a que estuviera haciendo una entrevista de larga duración, y cuando la estaba haciendo él me hacía una llamada desde el control diciéndome que tenía que firmar, le decía que donde tenía que firmar y seguía con la entrevista al personaje de turno, y firmaba sin saber lo que firmaba, firmando la confianza y amistad que tenía como si fuera un hermano. Era una amistad que nos íbamos su familia y la mía de viaje juntos, y era una amistad como la que puedo tener con cualquiera de mi familia. Es un tema que todavía no se sabe lo que decidirá el juez, salió un juicio y lo condenaron, pero él ha recurrido, pero todavía no sabe si lo meterán en la cárcel o no, pero yo a partir de este momento ya lo he olvidado, no me importa.

— Después de tantos años que ha llevado en las ondas, ¿cómo es su vida después de colgar el micrófono?
— Un buen día me llaman dos amigos, uno de ellos es un pianista fantástico y otro un tenor fantástico, me dicen que están buscando un compañero que forme el trio con nosotros y que demos la vuelta a España recordando a los grandes poetas, y me proponen ir con ellos. Ellos me explican que consiste en los fines de semana ir a todos los pueblos que acepten nuestra invitación para recordar a los poetas, y es lo que estamos haciendo, un sábado sí y otro también hacemos escapadas, condición sine qua non que mi mujer me acompañe, y con estos tres amigos estamos recorriendo España, recordando y visitando todos los escenarios y teatros, recordando a los poetas. Independientemente de este saludo que me hacen estos amigos, me llaman los compañeros de televisión española del programa de Javier Cárdenas, me piden recordar a los poetas, y es lo que estoy haciendo ahora.

–¿Eso puede venir por qué le gustaba la gramática?
— No lo sé, yo no he sido un gran estudiante, pero en el bachiller yo tenía un amor por la literatura y la gramática, era la única asignatura que me daba un diez todos los años. Yo no sé si fue allí, o si un querido amigo que recordaba a los grandes líderes del verso, no sé si fue aquello, pero cuando me llaman esos dos amigos, yo digo que bonita vejez tengo, no pensaba que a los ochenta años….

–¿Cómo ve ahora los momentos de la radio en España?
— No tiene nada que ver, entonces había dos, y ahora en cada ciudad hay prácticamente entre cinco, siete y ocho emisoras. La radio hoy la escuchan veintitantos millones de personas según los estudios de audiencia, y la radio es fundamental, antes era muy seria o la hacíamos muy seria, pero ahora los compañeros y compañeras hacen una radio fantástica, muy entretenida, todo tipo de radio, ahora es un gozo, probablemente ahora los oyentes estén disfrutando en España de la mejor radio del mundo.

–¿Cómo ve el futuro de la radio y el periodismo?
–La verdad, en este momento el periodismo goza de una buena salud en España, tiene una competencia tremenda, no puede dormirse, en este momento tiene que inventarse cada día la mejor prensa y coger los mejores coleas del mundo para llenar sus páginas. Estamos en este momento viviendo un momento de maravilla, y los oyentes y ciudadanos pueden tener la confianza plena que hoy la prensa que se hace en España no tiene que envidiar a la inglesa o la americana.

–¿Qué diría a los nuevos periodistas que salen de la escuela?
— Que se lo tomen en serio, y al periodista que no solo indague en lo que luego escribe en sus columnas, sino que se documenten lo que dicen otros colegas de otras prensas internacionales. Yo esperaba que cualquiera de mis tres hijos pudiera cederles los papeles de protagonistas y continuaran ellos dando los buenos días a España. Afortunadamente no ha sido así, uno es el director de Harley Davidson en Barcelona, otro continua con el mundo de la radio haciendo cosas en el mundo de la radio los domingos, pero tiene un restaurante que le va muy bien, y el otro es, pienso yo, uno de los mejores abogados que tenemos aquí en Cataluña. Me hubiera gustado para mis que hubieran continuado el oficio del padre, pero ellos son los que deciden, y los nuevos muchachos y muchachas que salen de la facultad de ciencias de la información que sean honrados con la profesión, que los oyentes o seguidores se lo van a agradecer.

— Sobre el tema de Cataluña y el independentismo aquí, ¿cómo lo vive usted?
— No te voy a responder. Mira yo tengo un grupo de amigos aquí que nos autodenominamos los viajeros, todos son de mi misma edad, y cuando hemos comentado este asunto, hemos terminado enfadados, nos reunimos una vez al mes y hemos decidido no hablar del tema. Cuando surge, yo tengo un sentimiento y una opinión sobre lo que está pasando en esta tierra, pero si yo cuento lo que mi corazón dicta, automáticamente me granjeare la amistad de unos y la enemistad de otros, y a estas alturas de mi vida, no quiero tener ni un solo enemigo. Sé que lo estamos pasando muy mal la sociedad catalana, la sociedad que queremos a esta tierra, no hay derecho que la mitad piensen de una manera y la otra mitad de manera distinta, espero que se imponga el sentido común.

PEPE BLANCO: ¿Qué le pasa a nuestra tierra Castilla y León que siendo tan extensa y teniendo tanta riqueza, que perdemos cada año 25.000 jóvenes?
— No sé, a lo mejor que nos hemos empachado de sabiduría, conocimiento y de felicidad, y ese empacho al final le sienta mal al cuerpo, pero yo creo que Castilla y León sigue siendo una tierra inolvidable y una tierra muy respetada por el resto de comunidades. Éramos más ricos en mi tierra el Bierzo cuando teníamos las minas abiertas de carbón, ahora lo estamos pasando un poquito mal. De la misma forma ha pasado en otras poblaciones como Béjar con las fábricas. Yo recuerdo a mi padre que era jefe de estación de Ponferrada, cuando me decía que despachaba cerca de seis o siete trenes de carbón a toda España y a Francia e incluso, y cuando se cerraron esas minas de carbón, tú ves a pueblos como Villablino con las casas cerradas, las calles inundadas de soledad, y aquello da pena. Afortunadamente tenemos otras fuentes en mi tierra, tenemos setenta bodegas del mejor vino del mundo, el vino del Bierzo.

— Me gustaría que nos diera una pequeña pincelada sobre nuestros ex-presidentes del gobierno y del presidente actual para nuestros lectores.
— Con Adolfo Suárez tenía un buen ritmo, tuve ocasión de jugar con él al golf, y una vez jugando con él en Marbella me dijo que no se habían portado demasiado bien conmigo, porque el director de radio y televisión fue el que me ordenó que me apartara de protagonistas porque un día los compañeros míos de la vanguardia que había traído yo para comentar un video, se habían metido con Adolfo. Fueron ellos los que se metieron, pero efectivamente lo hicieron en mi programa y me dijo Adolfo que creía que no fueron demasiado justos conmigo porque me suprimieron, aunque luego me devolvieron el programa. Luego yo hice buena amistad porque en los programas hacia unos clubs con todos los mejores jugadores de golf y coincidí con él en dos o tres ocasiones. Se hacía querer, y fue una pena, porque aquella enfermedad maldita nos lo llevó, pero hoy un Adolfo Suárez en el gobierno nos daría una tranquilidad y justicia para todos.
De Felipe González, me mandó una carta cuando estaba a punto de ser presidente, que todavía tengo guardada, y que me daba las gracias porque a través de protagonistas estabas contando a los oyentes lo que les interesa saber del futuro de este país. Él nos invitó en tres ocasiones a todos los componentes del jardín de los bonsáis a la bodeguita, y fuimos los grandes humoristas de aquel momento, y fuimos a tomar un vino y una cuchipanda de su bodeguilla de su despacho de la Moncloa. Fueron tres legislaturas maravillosas, y yo creo que todo el mundo guarda un recuerdo estupendo de Felipe, hay un respeto y un cariño hacia él. Con José María a raíz de aquel encontronazo que tuve con el cuándo le dije porque de la misma forma que aceptaba a venir conmigo a una entrevista, porque no le concede una entrevista a mi querido compañero Iñaki, y aquello fue un silencio muy comentado, y yo queridos oyentes no se preocupen que el presidente está pensando la respuesta, no es que se haya cortado la comunicación. A partir de ese momento, a pesar de que un día me invitó, no corrió una amistad.
De Zapatero yo estaba haciendo el programa, e hice un comentario cuando él era el amo y señor de los socialistas leoneses, diciendo que hasta que este gobierno no este gobernado por Zapatero que venga de León y que venga a poner cordialidad y sabiduría, hasta que esto no ocurra no nos va a crecer el pelo, y este comentario lo escucho tomando un café en León, me lo recuerda muchas veces, y desde entonces tengo una amistad. En este momento yo creo que no volverían a nombrarle para presidente del gobierno, pero yo en principio aposte por él, pero luego tiene que ser muy difícil gobernar y convencer a todos los ciudadanos. Rajoy yo le tengo un cariño porque a los veinte años estuvo trabajando en la tierra donde nació mi madre. Yo le tengo mucha amistad, lo que pasa es que tiene que torear una situación terrible en España, con la situación de los partidos políticos que hay en España y con la división de opiniones, tiene un toro para llevarlo al ruedo, pero para torearlo lo tiene muy difícil, el toro bravo que ha nacido aquí en Cataluña, a ver quién torea ese bicho desde Madrid.

*** Entrevista realizada el pasado jueves 12 de abril, en la saca del periodista Luis del Olmo.