El Gobierno del Partido Popular nos dice que la luz sube debido a que está haciendo frío, hace poco viento y las lluvias son escasas, lo que provoca que las empresas eléctricas nacionales tengan de importar energía de otras zonas, esencialmente de Francia. La población en las redes sociales está constantemente argumentando que eso pasa por que los representantes públicos una vez que dejan la política pasan a ser parte de los consejos de administración de las eléctricas. ¿Será verdad?
Ahora que toda la sociedad está movilizada por este grave problema, los políticos deberían abrir un gran debate político sobre la intervención de la Administración Pública en los mercados de la electricidad y abrir nuevas líneas para apostar por la renovables.
La política actual está frenando la ampliación de las energías renovables y potenciando los interés de la grandes empresas, en decremento de los derechos de los consumidores y las clases sociales más bajas.
El economista Adam Smith decía que en un mercado no intervenido el precio de los productos se incrementaría si la demanda fuera alta, y esto es lo que está sucediendo, pero el producto es de primera necesidad, nadie puede vivir hoy día sin la energía, algo habrá que hacer.
Más allá de los efectos meteorológicos actuales es obligado que el Gobierno ponga los puntos sobre las íes y garantice unos precios dignos para el uso de la energía, entre ellos por ejemplo bajar el IVA como tienen los productos de primera necesidad.