Puerto de Béjar, 24 de julio de 2021.

DESDE MI VENTANA veo el monte lleno de castaños y nogales. Estoy en Puerto de Béjar, al sur de Salamanca. Naturaleza pura que tenemos la suerte de disfrutar los que pisamos y sentimos este bellísimo lugar. Y pienso, y pienso, en Cataluña y me acuerdo de las palabras dichas por el cocinero José Andrés. “España es el país más rico del mundo”. Y no le falta razón, porque el pozo que saquean los corruptos – que son muchos – no se agota…Pero no sé quién se está encargando de “escojonarlo”.
¿Por qué? No dejo de dar vueltas a mi cabeza, pensando que, tanto unos como otros, nos necesitamos y no entiendo España sin Cataluña, ni al contrario.
Desde esta opinión invito a tantos españoles y catalanes de bien a que visiten Puerto de Béjar; y, ya que son grandes emprendedores, se instalen con sus empresas o negocios en esta zona, donde serán bien recibidos y vivirán alejados de los bárbaros que saquean y roban sus negocios impunemente. Y, además, conocerán la Vía de la Plata y la Vía Verde, parajes de ensueño donde los ojos no paran de admirar tan singular belleza.
Desde 2006 los hechos son sobradamente conocidos y aquí nos encontramos. Nueve políticos catalanes pasaron por la cárcel, hay otros huidos de España, la sociedad catalana dividida y la española cada vez más radicalizada.


Ahora ¡¡¡ se abre el melón!!! y tendremos que pensar en el resto de las Comunidades, que deberían ser igual que Cataluña ¡¡¡ Oído!!!
También, lo que hace unos días dijo el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, al afirmar que el Gobierno de España tiene que reconocer al País Vasco como nación. Es decir, queremos hacer de España lo de la antigua Yugoeslavia y hacer de este nuestro querido País otros diecisiete países…¡¡¡ Manda huevos!!!
El Señor Sánchez cree que el diálogo es más necesario que nunca. No le falta razón. Con los salvajes no se puede hacer otra cosa y, si todo termina, bienvenido sea. Pero, poner en la calle a los que han cometido delitos de suma gravedad, es otra cosa muy distinta. ¿Qué pensarán los “robagallinas” que están presos por delitos de mucha menos gravedad. ¿Qué justicia tenemos?
Un auténtico embrollo. El Presidente del Gobierno lo está intentando reconstruir con los indultos y una mesa de diálogo; mientras el Partido Popular se mantiene “en sus trece”. Pues bien, la única opción legal de que el Pueblo Catalán pueda votar un referéndum sobre su independencia, es convocándolo a nivel nacional. Al menos, tal vez, sabríamos a ciencia cierta dónde nos encontramos.
El independentismo catalán no ha reconocido aún sus errores y el socialista Obiols subraya el daño sufrido. En el día de hoy, muchas familias y amigos no se hablan como consecuencia de pensar de diferente manera. ¡Qué pena! Y ¿qué pasará con los huidos: rendirán cuenta con la justicia o, por el contrario, se “irán de rositas”?
Todo el mundo opina – como debe ser – y, así, la Iglesia se manifiesta también públicamente a favor de los indultos, diciendo que hay que terminar con este problema dialogando; lo mismo dice la Patronal, con su presidente a la cabeza, Sr. Garamendi. Algo tendrán que decir estos dos grandes colectivos, Iglesia y Patronal.
El Partido Popular prima, sobre todo, sus intereses partidistas sobre el tratamiento político a las cuestiones de estado. Se descolocó en Euskadi, lo repitió en Cataluña. Rajoy, además de movilizarse contra el Estatut reformado para desgastar al ejecutivo de Zapatero cuando gobernó ,rechazó el diálogo con el nacionalismo y fracasó pensando que la crisis se resolvería sola.
Termino. No tenemos que olvidar las palabras de Aznar, criticando con dureza que la Iglesia haya apoyado los indultos concedidos por el Gobierno; y también a un sector de los Empresarios…Necesitamos, más que nunca, ¡¡¡ POLÍTICA DE ALTURA!!!; y la necesitamos cuanto antes para bien de todos. Porque ¡¡¡el melón se ha abierto !!!… y ¿ahora qué?