La consejería de Sanidad y Políticas Sociales ha adquirido 225.000 vacunas contra la gripe para la campaña de vacunación de esta temporada, que comenzará el próximo lunes 24 de octubre  en todos los centros de salud y consultorios médicos de la región. Y que hoy ha sido presentada en Mérida por el consejero José María Vergeles, el gerente del SES, Ceciliano Franco, y la directora general de Salud Pública, Pilar Guijarro.

Aproximadamente 900.000 euros es el importe total de la adquisición, que como en años anteriores se ha realizado a través de un acuerdo marco entre el ministerio de Sanidad y la mayoría de las comunidades autónomas, que facilita un ahorro en el coste total de las vacunas para nuestra región.

Los centros de salud ya han recibido durante esta semana  los  dos tipos de vacuna adquiridas esta temporada, una de ellas de inmunidad aumentada para los mayores de 65 años –“Intanza 15”– y una de las denominadas “clásicas” para el resto de la población diana –“Influvac”–. Hay que recordar que las vacunas contra la gripe son vacunas inactivadas que no tienen virus vivos en su composición, y por tanto no causan gripe.

La campaña permanecerá activa hasta el 31 de diciembre, ya que las defensas producidas por la vacuna tardan unos 14 días en aparecer y de ese modo se obtienen los mayores niveles de defensas cuando la enfermedad tiene más incidencia, que habitualmente es a finales de diciembre y principios de enero. No obstante, los centros de salud dispondrán de vacunas durante todo el invierno, por si fuera necesario administrársela a personas que no la hubieran recibido en su momento.

La población diana a la que va dirigida prioritariamente la campaña de vacunación está formada por los siguientes grupos:

1.- Personas de 60 años o más.

2.- Personas menores de 60 años, incluidos los niños con más de 6 meses, con alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe por padecer alguna de las enfermedades o encontrarse en alguna de las situaciones que se relacionan a continuación:

  • Enfermedades crónicas cardiovasculares, neurológicas o pulmonares
  • Enfermedades metabólicas, incluida diabetes mellitus
  • Obesidad mórbida
  • Insuficiencia renal
  • Hemoglobinopatías y anemias
  • Asplenia (ausencia de bazo)
  • Enfermedad hepática crónica
  • Enfermedades neuromusculares graves
  • Inmunosupresión
  • Cáncer
  • Implante coclear
  • Trastornos que conllevan disfunción cognitiva, entre otros síndrome de Down y demencias
  • Mujeres embarazadas
  • Niños y adolescentes de entre 6 meses y 18 años que reciben tratamiento prolongado con ácido acetil salicílico

3.- Personas que pueden transmitir la gripe a otras con alto riesgo de complicaciones, como los trabajadores de centros sanitarios, instituciones geriátricas, cuidadores domiciliarios, o las que conviven en el hogar con usuarios que pertenecen a alguno de los grupos de alto riesgo.

4.- Personas que trabajan en servicios públicos esenciales, como fuerzas de Seguridad del Estado, personal docente,  bomberos, Protección Civil, emergencias sanitarias y centros penitenciarios o de internamiento

La temporada pasada la tasa de vacunación en mayores de 65 años subió más de un 1’5% respecto a la anterior, pasando de 57’10 % a 58’77 %, pero hay que recordar que esa tasa de cobertura es muy inferior a la recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que aconseja vacunar al menos al 75 por ciento de la población mayor de 65 años para reducir la expansión del virus.

Por eso, para esta campaña el SES se propone vacunar al menos al 65% de la población de 65 años o más, con el objetivo de disminuir la incidencia de la enfermedad en la población, reducir el número de ingresos hospitalarios y la mortalidad causada por complicaciones asociadas a la gripe.

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