Hervás, a 24 de julio 2021.

Son muchos los animales interesados en la ingesta de insectos, a ellos debemos una equilibrada suma poblacional de estos, siendo la única forma natural en la que pueden mantenerse para que sus poblaciones no se disparen y lleguen a ser incompatibles con la vida que conocemos. Un crecimiento exponencial de los hexápodos (grupo de artrópodos con tres pares de patas que incluye a los insectos) sería desastroso al igual que la desaparición de estos.
Las aves insectívoras están especializadas en este tipo de consumo, aunque la mayoría de las especies utilizan otros tipos de recursos que ayudan a incrementar la variedad en su dieta. Aquellas más especializadas presentan un pico recto y fino además de numerosas vibrisas en forma de pelillos en la base del pico, que les ayudan a detectar mediante el sentido del tacto a los insectos objeto de su persecución. Un ejemplo típico de este tipo de especialización es el de las golondrinas, vencejos y aviones.


Los mamíferos insectívoros son abundantes pero menos conocidos, aquellos realmente especializados suelen ser pequeños, muy móviles y presentan finos hocicos y pelillos en el morro para, al igual que las aves, detectar con eficacia a los pequeños insectos. Otra característica que los define es la dentición, presentando dientes pequeños y cortantes, a veces con capacidad de serrar. Dentro de este grupo encontramos a la musaraña, al topillo, al desmán y al conocido y simpático erizo.
Peces, anfibios y reptiles son también responsables de buena parte de la ingesta de muchas especies de insectos, los cuales necesitan a sus depredadores no solo para que el resto de animales y plantas puedan sobrevivir, sino que también necesitan esta regulación para su propia supervivencia. Los ejemplos para estos tres grupos zoológicos son conocidos e incontables.
No solo los animales se alimentan de insectos, hay algunas plantas que se han adaptado a vivir en medios pobres en nitrógeno pero necesitan de este elemento para su subsistencia. Por este motivo han desarrollado estructuras que les permiten la captura de invertebrados y de esta forma la obtención de nitrógeno a través de estos organismos invertebrados. Estas estructuras son básicamente trampas cuya finalidad es atrapar al insecto y mantenerlo el tiempo suficiente para que pueda ser digerido. Algunas plantas utilizan pelos pegajosos, otras usan trampas de caída, trampas mecánicas o una combinación de alguna de estas modalidades. Algunos de los géneros de plantas insectívoras los podemos encontrar en España. Dos ejemplos concretos serían Drosera y Pinguicula.
Todo un ejército aliado de animales y plantas, sin cobrar sueldo alguno, trabaja para los agricultores, ganaderos y para toda la humanidad procurando un ambiente sano y equilibrado a la vez que se sustentan para no prevalecer o extinguirse.

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Normalmente no pensamos en esto, pero ya que habitualmente solemos observar una gran cantidad de cuestiones únicamente desde el punto de vista económico, echemos un cálculo del valor monetario que nos supondría no contar con la ayuda de este grupo de seres vivos al servicio, no sólo del ser humano, sino de todo el equilibrio natural del planeta.