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Comunicación de los animales a través del color

Ricardo Hernández. Escritor.

 

Hay muchas formas ya estudiadas de cómo los animales informan a sus congéneres, a otras especies e incluso a sus depredadores mediante el color. En este artículo se van a comentar los casos más característicos con ejemplos para su mejor comprensión. Pero antes de comenzar, lo mejor es aclarar dos conceptos que en ocasiones pueden confundirse.
El mimetismo consiste en la capacidad de un animal de hacerse pasar por otro utilizando principalmente la coloración, a veces acompañada de una anatomía similar. Es el caso de algunas culebras inofensivas que son capaces de hinchar la parte posterior de la cabeza para asemejarse a una víbora (con cabeza triangular). Un mimetismo referente al color sería el de algunas especies de mosca que adoptan la combinación de colores amarillo y negro, que en la naturaleza representa peligro (el caso más conocido es el de las avispas).
La cripsis, sin embargo, es la capacidad de un ser vivo para asemejarse al ambiente donde vive y de ese modo potenciar su supervivencia. Un caso tan simple como el de una liebre que se adecua de manera prefecta a los colores del barbecho, o el del insecto que se asemeja a la hoja de un árbol nos aportan dos ejemplos claros de este concepto.
Tres términos son importantes para entender la coloración de algunos animales, aunque a veces no solo influye el color de forma independiente ni de forma exclusiva frente a otros atributos anatómicos, sonoros u olorosos.
Aposematismo: Los animales potencialmente peligrosos necesitan advertir de alguna forma que lo son para no ser atacados sin antes, al menos, haber advertido de su toxicidad o mal sabor. Algunos animales presentan colores de advertencia universales que dan a entender a los depredadores a que se enfrentan. Estos colores, rasgos anatómicos, olores e incluso sonidos pueden estar innatamente inscritos en los animales depredadores o bien pueden ser aprendidos. En este último caso de aprendizaje nos referiríamos al mimetismo mulleriano, del cual comentaremos también sus características.
Mimetismo batesiano: Dentro del concepto general de mimetismo ya se han comentado un par de ejemplos del batesiano, puesto que este término se refiere a cuando un animal inofensivo se hace pasar por otro que es peligroso. Sin embargo el término de mimetismo, en su más amplia expresión, se refiere a los animales que se hacen pasar por otros, sea cual sea su finalidad.
Mimetismo mulleriano: Mientras que Henry Walter Bates incorporó el concepto de mimetismo batesiano, Fritz Muller hizo lo propio con el que nos ocupa. En este caso dos especies nocivas se asemejan en la coloración o el aspecto para indicar su toxicidad en el caso de que sean ingeridas o atacadas. La finalidad de esta semejanza entre especies diferentes sería la de advertir, de la forma más amplia posible, a los depredadores de que ese color es peligroso y, de esta manera, evitar ataques posteriores. Esto no se produciría hasta que el depredador hubiera probado a la nociva presa, memorizando los colores o la forma para posteriores encuentros.
Para ilustrar este último término podemos poner un caso hipotético que nos ayudará a entenderlo de manera más amplia. Todos aquellos que hayan tenido perros quizás hayan observado alguna vez como de cachorros o en primeros encontronazos, los canes no muestran ningún recato en atacar a los sapos comunes que en ocasiones se cruzan por su camino. Cuando se produce el primer contacto veremos como el perro no deja de echar babas debido a la toxicidad de estos anfibios. En la siguiente ocasión que este perro localice un sapo, no dudará en alejarse de él y rehuir su presencia a toda costa. Pues bien, si nos ponemos en el caso hipotético de que otra especie de sapo nocivo adquiriera evolutivamente una semejanza a la del sapo común, no solo esta especie se beneficiaría del aviso tóxico, sino que el sapo común también se beneficiaría del aviso que produjera la especie imitadora (como recordatorio), y lo mismo ocurriría para el perro, que se alejaría tras divisar a cualquiera de ellas, produciéndose por tanto un beneficio mutuo entre las tres especies de animales.

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