
Puerto de Béjar, a 14 de diciembre de 20265
Nos ha dejado una buena persona y gran político, siempre sabía dónde tenía que estar en cada momento.
Guillermo Fernández-Vara. Olivenza (Badajoz). 6 de octubre de 1958 – 5 de octubre de 2025.
Médico forense, profesor universitario y político español del PSOE. Presidente de la Junta de Extremadura en dos ocasiones, entre 2007 y 2011 y posteriormente entre 2015 y 2023.
Licenciado en medicina y funcionario del Cuerpo Nacional de Médicos Forenses, ejerció como tal en su tierra natal, Extremadura. Asimismo, fue profesor en las universidades de Valencia y de Extremadura y presidente de la Asociación Nacional de Médicos Forenses de España.
Ingresó en la política a finales de la década de 1980 dónde entabló amistad con el entonces presidente regional Juan Carlos Rodríguez Ibarra. De la mano de éste, fue director general de salud pública y consejero de sanidad de la Junta de Extremadura.
Accedió a la presidencia de la Junta en 2007 durante una legislatura. Posteriormente volvió a alzarse con ésta en las elecciones autonómicas de 2015, gobernando la región durante otras dos legislaturas.
Tras su salida de la política autonómica, paso al Senado, en representación de la Asamblea extremeña. Allí fue vicepresidente segundo hasta el día de su fallecimiento.
Nieto de un fiscal e hijo de un magistrado del Tribunal Supremo. Estuvo afiliado un año a Alianza Popular, animado por un amigo, Antonio Hernández Mancha.
Cuando le conocí personalmente allá por el año 2008, como era un hombre muy cercano, me atreví a decirle: “usted que procede de una familia acomodada, ¿por qué está en el PSOE?, me contestó: “creo que debo estar dónde los más necesitados de mi tierra e intentar que Extremadura dejé de tener niños braceros y dejen de cuidar los animales de los más pudientes, si lo consigo me daré por satisfecho y pagado.
Don Guillermo, usted daba para mucho, entonces para hablar de usted las palabras se me quedan cortas. Nos ha dejado un vacío que será difícil de llenar, sobre todo para su familia, pero en la vida tenemos que acostumbrarnos a perder todo lo que más se quiere y tenemos que pensar que algún día todos haremos ese camino que usted ha hecho.
Termino, usted nunca hizo lo que hacen la mayoría de nuestros servidores públicos, que se insultan y discuten continuamente sin darse cuenta de que con ello están empobreciendo el país. Nunca olvidaré su sonrisa cuando me dijo que por qué siendo bejarano quería tanto Extremadura, y le contesté que tengo motivos y razones para ello.
Don Guillermo, usted ha sido grande hasta para dejar este vacío y nos deja a muchos con el alma rota.
Descanse en paz, amigo.
