
Rosa María Sánchez de la Vega.
Hervás, a 4 de julio de 2026.
La reciente visita de Gonzalo Giner al Museo Pérez Comendador de Hervás nos ha dejado la mejor de las excusas para dedicar nuestra recomendación de lectura de este mes a un autor que ha sabido construir una de las trayectorias más sólidas y personales de la narrativa española actual.
Quienes asistieron al encuentro pudieron descubrir a un escritor apasionado por las historias, por la documentación y por esos personajes que terminan acompañando al lector mucho después de haber cerrado el libro. Escucharle hablar de su obra fue comprender que detrás de cada novela hay años de investigación, curiosidad y trabajo, pero también una enorme capacidad para emocionar y para despertar el interés por mundos que, a priori, podrían parecernos lejanos.

Para muchos lectores, la puerta de entrada a su universo literario fue El sanador de caballos, una novela que con el paso de los años se ha convertido en una referencia dentro de la narrativa histórica española. La historia de Diego, un joven albéitar en la Castilla medieval, reúne aventura, conocimiento, emoción y una extraordinaria recreación de una época fascinante. No es extraño que el propio Gonzalo Giner reconociera en Hervás el enorme significado que esta obra sigue teniendo para él y la ilusión con la que afronta ahora la continuación de una historia que ha acompañado a miles de lectores durante años.
Pero la obra de Gonzalo Giner abarca territorios mucho más amplios. Cada novela propone un viaje diferente y demuestra la inquietud de un autor que nunca ha dejado de explorar nuevos caminos.
En Las ventanas del cielo nos acerca al fascinante mundo de los maestros vidrieros que llenaron de luz las grandes catedrales góticas; en La sombra de los sueños combina historia, arqueología, ciencia, arte y aventura en una trama absorbente que gira en torno a la figura de Saladino y a la búsqueda de un legado perdido; y en cada nuevo proyecto vuelve a demostrar una admirable capacidad para convertir el conocimiento en materia narrativa sin perder nunca el ritmo ni la emoción.
Especial relevancia ocupa también La bruma verde, la novela con la que obtuvo el prestigioso Premio Fernando Lara. Ambientada en el corazón del Congo, esta obra nos sumerge en una aventura apasionante que tiene como telón de fondo la riqueza y fragilidad de uno de los ecosistemas más importantes del planeta. A través de una historia vibrante y de personajes inolvidables, Gonzalo Giner invita al lector a reflexionar sobre la conservación de la naturaleza y sobre el impacto que nuestras acciones tienen en el futuro del mundo que habitamos. Es una novela valiente, comprometida y profundamente actual que demuestra la amplitud de registros de un escritor capaz de moverse con naturalidad entre géneros, épocas y escenarios muy distintos.
Entre todos sus títulos merece una mención especial El jinete del silencio, una de las novelas más emotivas y sensibles de toda su trayectoria. La historia de Yago, un niño con autismo en el siglo XVI que encuentra en los caballos una forma de comprender el mundo y relacionarse con él, constituye una lectura inolvidable.
Con una enorme delicadeza, Giner construye un relato sobre la diferencia, la identidad y la capacidad de encontrar belleza allí donde otros no saben verla. Durante su visita a Hervás habló de esta obra con un cariño especial, reconociendo que fue uno de los libros en los que más se implicó emocionalmente y uno de los que más le marcaron como escritor.
Entre las muchas historias que compartió durante su encuentro con los lectores hubo una que arrancó más de una sonrisa entre los asistentes. Recordó un encuentro con Antonio Gala en el que, al descubrir que era veterinario, este le sugirió que se dedicara a lo suyo. Gonzalo Giner evocó aquella escena con el afecto que da el paso del tiempo, como una muestra de las incertidumbres que acompañan a cualquier escritor en sus comienzos. Escuchándolo, uno comprendía que su trayectoria no ha estado marcada por las certezas, sino por la perseverancia, la curiosidad y el deseo constante de seguir aprendiendo y escribiendo.
Quizá por eso resulta tan difícil recomendar un único libro de Gonzalo Giner. Cada lector encontrará una puerta de entrada distinta a su obra. Algunos comenzarán su viaje en la Castilla medieval de El sanador de caballos; otros se emocionarán con la sensibilidad de El jinete del silencio; otros descubrirán en La bruma verde una apasionante llamada de atención sobre la conservación del planeta.
Lo que todos encontrarán es a un narrador que sabe atrapar al lector desde las primeras páginas y acompañarlo hasta el final con historias llenas de humanidad, aventura y emoción. Nuestra recomendación de lectura de este mes no se limita, por tanto, a un solo título. Es una invitación a descubrir la obra de un autor que continúa creciendo libro a libro y que ha demostrado una extraordinaria capacidad para sorprender, emocionar y despertar la curiosidad de sus lectores.
Tras escucharle en Hervás, resulta fácil comprender por qué sus novelas siguen encontrando nuevos lectores y por qué quienes se acercan a ellas suelen terminar regresando a su universo literario.

