La Diputación de Salamanca concede a título póstumo la Medalla de Oro de la Provincia a Francisco de Vitoria
El presidente provincial hace balance de su etapa al frente de la institución antes de dejar paso a David Mingo
Salamanca, a 22 de septiembre de 2026.
La Diputación de Salamanca ha celebrado este lunes, coincidiendo con la festividad de San Mateo, el Día de la Provincia, un acto institucional que ha reunido en el patio del Palacio de La Salina a alcaldes, concejales y representantes de distintas instituciones salmantinas.
La celebración ha estado marcada por la despedida de Javier Iglesias, al tratarse de su último Día de la Provincia como presidente de la Diputación. Iglesias ha centrado buena parte de su intervención en reivindicar la labor de alcaldes, concejales y representantes municipales como «primeros servidores públicos» y elementos fundamentales para la cohesión territorial.
«Los alcaldes sois el primer servidor público, el primer altavoz del que dispone el ciudadano para sentirse escuchado y representado», ha señalado. Iglesias ha hecho además un llamamiento a «apreciar y respetar» la figura de los alcaldes por su papel como «elemento vertebrador de nuestro país».
El presidente de la Diputación ha defendido que «la cohesión de España se asienta en unos pocos pilares» y ha situado entre ellos al poder local. «Los alcaldes y concejales son las células que permiten mantener vivo a un organismo político complejo como es nuestro gran país, España», ha afirmado.
Medalla de Oro para Francisco de Vitoria
Otro de los momentos destacados de la jornada ha sido la entrega, a título póstumo, de la Medalla de Oro de la Provincia a Francisco de Vitoria, fraile dominico, catedrático y una de las principales figuras de la Escuela de Salamanca, considerado uno de los precursores del Derecho Internacional moderno.
Durante su intervención, Iglesias ha recordado que Vitoria reflexionó sobre cuestiones como la guerra, la colonización, la pobreza, la justicia, los derechos de los pueblos y la dignidad humana, y ha relacionado algunos de los principios de su pensamiento con la vocación de servicio de los representantes municipales.
La distinción ha sido recogida por el rector de la Universidad de Salamanca, Juan Manuel Corchado, en representación de la institución académica en la que Francisco de Vitoria desarrolló su magisterio. En la ceremonia también ha participado el prior de los Dominicos de Salamanca, fray Manuel Ángel Martínez, en representación de la orden religiosa a la que perteneció el teólogo.
Corchado ha recordado que la Escuela de Salamanca «abrió un camino decisivo para el desarrollo del derecho internacional moderno, para la evolución del pensamiento económico y para la defensa de la dignidad humana».
«Gracias a la Diputación y a toda la provincia por honrar a Francisco de Vitoria y por confiar a su Universidad el honor de recoger esta medalla. Hace cinco siglos, desde una cátedra de la Universidad de Salamanca, Vitoria ayudó a cambiar la manera de mirar al ser humano. Que de nuestras aulas sigan saliendo quienes hagan al mundo más digno de ser vivido», ha manifestado el rector.
Balance de su etapa en la Diputación
Javier Iglesias ha aprovechado también su discurso para hacer balance de sus años al frente de la institución provincial y ha puesto especial énfasis en las políticas dirigidas a los municipios más pequeños.
«Nunca antes habíamos destinado tanto dinero a mejorar la vida de los habitantes de la provincia», ha asegurado al referirse a los planes provinciales, que, según ha indicado, han aumentado progresivamente tanto su dotación económica como su alcance.
También ha destacado la apuesta de la Diputación por el talento, la innovación, el medio rural y el sector primario, así como la colaboración con las universidades salmantinas y los centros de investigación e innovación, a los que ha definido como «aliados imprescindibles» para afrontar los retos de futuro.
La parte más personal de su intervención ha llegado al abordar su próxima salida de la Presidencia de la Diputación.
«Hoy será mi último Día de la Provincia como presidente de la Diputación de Salamanca», ha señalado antes de dedicar parte de su discurso a hablar «desde la emoción y desde la gratitud».
Iglesias ha asegurado que, pese a los momentos complicados vividos durante estos años, en el balance de su etapa «ha ganado por goleada» la satisfacción de haber servido a los habitantes de la provincia «con hechos, con políticas y, cuando ha sido necesario, con arrojo y valentía».
Asimismo, ha definido la Diputación Provincial como una «herramienta formidable» para generar oportunidades, proteger a las personas más vulnerables, prestar servicios, mejorar las infraestructuras públicas y desarrollar iniciativas que aporten valor y bienestar a los ciudadanos.
El relevo de David Mingo
El presidente ha agradecido el trabajo de los empleados públicos de la Diputación, de los miembros de la Corporación provincial y de las instituciones, empresas y medios de comunicación que colaboran habitualmente con la Administración provincial.
También ha reconocido la labor de sus compañeros de Gobierno y de quienes le han acompañado durante estos años, además de agradecer la colaboración mantenida con la oposición.
Iglesias ha tenido igualmente palabras para quien será su sucesor al frente de la Diputación, David Mingo, a quien ha deseado «toda la fuerza y la templanza» necesarias para asumir su nueva responsabilidad.
En el tramo final de su discurso, el presidente ha reivindicado una forma de entender la política centrada en el servicio público y en la atención a los ciudadanos.
«No sé si lo he conseguido. Pero sí sé que esa ha sido siempre mi intención: hacer una política al servicio de los ciudadanos. Una política de escucha, que dé respuestas y que ponga en primer lugar a las personas», ha afirmado.
Iglesias ha resumido esa idea con una frase: «No es el político, sino las políticas. No es el quién, sino el qué y el cómo».
La actuación artística de Cristina Len ha puesto el broche final a la celebración del Día de la Provincia en el Palacio de La Salina.
