La plataforma ciudadana consigue el compromiso del alcalde para debatir una moción contra el proyecto de Norbiogás y reclama a la Junta de Extremadura una moratoria mientras se elabora un plan regional que regule estas instalaciones.
La oposición a la macroplanta de biometano proyectada en Plasencia llegará al pleno municipal de noviembre. La plataforma ciudadana contraria a esta instalación ha conseguido el compromiso del alcalde, David Dóniga, para que la corporación debata una moción de rechazo al proyecto que la empresa Norbiogás pretende desarrollar en el término municipal.
El acuerdo se alcanzó durante una reunión celebrada en el Ayuntamiento, en la que también participó el primer teniente de alcalde, José Antonio Hernández. Los representantes del colectivo trasladaron al Gobierno local su rechazo a la instalación y reclamaron una mayor implicación institucional para impedir que salga adelante.
La plataforma sostiene que la oposición ciudadana ha quedado reflejada en las más de 2.500 firmas presentadas junto a las alegaciones al proyecto. Durante el encuentro entregó documentación adicional, incluidas las alegaciones colectivas y las del MSU-Norte, e insistió en que su objetivo es conseguir el archivo definitivo del expediente.
«No permitiremos que unos cuantos cazasubvenciones nos roben el futuro», manifestó el responsable de Comunicación de la plataforma, Francisco Martín, quien defendió que los intereses generales deben prevalecer sobre los particulares.
Declaraciones de Francisco Martín Simón.
Una moción para fijar la posición del Ayuntamiento
Uno de los principales asuntos abordados fue la necesidad de que los grupos municipales se pronuncien expresamente sobre la macroplanta. La plataforma considera insuficientes los informes desfavorables emitidos por los técnicos de Urbanismo y pretende que el rechazo al proyecto se traduzca también en un acuerdo político.

Con este objetivo, Félix García, responsable del área jurídica y técnica del colectivo, presentó una propuesta de moción y facilitó documentación sobre las medidas adoptadas por otros ayuntamientos ante proyectos similares.
Según la plataforma, el alcalde aceptó que la iniciativa se debata en la sesión plenaria de noviembre. El texto definitivo será remitido a los cuatro grupos municipales, a los que el colectivo ofrecerá la posibilidad de mantener reuniones para explicar sus argumentos.
La organización también planteó la colocación de una pancarta contra la macroplanta en el balcón del Ayuntamiento, una propuesta que el alcalde se comprometió a estudiar.
Una moratoria hasta que exista un plan regional
Más allá del proyecto de Plasencia, la plataforma quiere trasladar el debate al conjunto de Extremadura. Para ello, reclama a la Junta la elaboración de un Plan de Biometano que ordene la implantación de estas instalaciones y establezca criterios sobre su ubicación, dimensiones y relación con los residuos disponibles.
El colectivo asegura que no se opone a la producción de biogás, siempre que se realice mediante instalaciones de menor tamaño, próximas a los lugares donde se generan los residuos. Su rechazo se centra en las macroplantas que, a su juicio, se proyectan sin una planificación territorial suficiente.
La propuesta incluye una moratoria para nuevas instalaciones mientras se elabora ese plan, en cuya redacción considera necesario contar con ayuntamientos, profesionales, plataformas ciudadanas, grupos de acción local y representantes del sector turístico.

Según explicó Francisco Martín, el alcalde no descartó la iniciativa y aceptó estudiarla.
La plataforma también ha solicitado una reunión con la consejera Mercedes Morán para trasladarle estas reivindicaciones. En la carta remitida a la Junta denuncia que han transcurrido aproximadamente tres meses desde la presentación de las primeras alegaciones, en julio, sin que, según afirma, haya recibido respuesta.
Preocupación por el impacto sobre el turismo y la calidad de vida
Durante el encuentro con los responsables municipales, la plataforma expuso sus principales preocupaciones sobre las posibles consecuencias de la instalación.
Raquel Puertas, integrante del colectivo, hizo referencia a los efectos que considera que podría ocasionar sobre el medio ambiente, la salud, las viviendas y la actividad económica. Prestó especial atención a los olores y a las posibles repercusiones sobre la imagen turística de Plasencia.
Por su parte, Ana Isabel García repasó las movilizaciones organizadas hasta el momento, entre ellas dos asambleas ciudadanas, una charla informativa y cuatro mesas de divulgación, además de una nueva concentración convocada en la Plaza Mayor.
La plataforma insiste en que mantendrá las movilizaciones y las actuaciones administrativas para impedir la construcción de la instalación.
Frente común de cuatro plataformas del norte de Extremadura
El movimiento de oposición a las macroplantas también comienza a coordinarse a escala comarcal. Representantes de las plataformas de Plasencia, Oliva, Carcaboso y Ambroz-Trasierra han celebrado una primera reunión conjunta para intercambiar información sobre los proyectos previstos en sus territorios y estudiar posibles actuaciones comunes.
El encuentro, desarrollado en el Hostal Real de Plasencia, concluyó con el acuerdo de establecer una línea de colaboración bajo el lema «Plasencia y el norte no son un vertedero».
Los participantes expresaron su preocupación por el número de proyectos de biogás planteados en el oeste peninsular y defendieron la necesidad de compatibilizar el desarrollo industrial con la protección del entorno, el turismo y la actividad económica de los municipios.
Las cuatro plataformas volverán a reunirse dentro de tres semanas para concretar un plan de acción conjunto.
Mientras tanto, el debate sobre la macroplanta de Plasencia tendrá su próxima cita institucional en el pleno de noviembre, donde los grupos municipales deberán pronunciarse sobre la moción promovida por el colectivo ciudadano.