Laureano León defiende en la Universidad de Extremadura un modelo turístico basado en la sostenibilidad, la innovación y la autenticidad tras superar la región los dos millones de viajeros y cuatro millones de pernoctaciones anuales
Cáceres, a 21 de septiembre de 2026.
Extremadura quiere aprovechar la baja masificación turística como una de sus principales ventajas para consolidarse entre los grandes destinos de interior. El consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Laureano León, ha defendido este lunes un modelo que priorice la calidad de la experiencia, la sostenibilidad, la innovación y la autenticidad frente al crecimiento basado únicamente en aumentar el número de visitantes.
León ha expuesto esta estrategia durante su participación en la I Semana del Turismo, organizada por la Facultad de Empresa, Finanzas y Turismo de la Universidad de Extremadura (UEx), ante estudiantes y docentes.
El consejero ha destacado el momento que atraviesa el turismo extremeño después de que la comunidad haya superado por primera vez los dos millones de viajeros y los cuatro millones de pernoctaciones anuales.
A estos registros ha sumado el posicionamiento de Extremadura en segmentos vinculados al patrimonio, la naturaleza, la gastronomía y la sostenibilidad.
La baja masificación, una ventaja para Extremadura
Uno de los ejes de la intervención de León ha sido precisamente el modelo turístico que debería desarrollar Extremadura durante los próximos años. En este sentido, considera que la ausencia de los niveles de masificación existentes en otros destinos representa actualmente una ventaja competitiva para la comunidad.
El objetivo, según ha planteado, pasa por dejar atrás una visión del éxito turístico basada exclusivamente en el número de visitantes.
La calidad de la experiencia, el gasto realizado por cada turista, la creación de empleo, el impacto sobre el territorio y la satisfacción tanto de los visitantes como de los residentes son otros factores que, a su juicio, deben incorporarse a la hora de evaluar el desarrollo turístico.
«Extremadura no debe aspirar a convertirse en otro destino turístico más; debe aspirar a convertirse en la mejor versión posible de sí misma», ha señalado Laureano León.
El responsable regional de Turismo sostiene que Extremadura puede consolidarse como uno de los principales destinos de interior de Europa apoyándose en características como la tranquilidad, la autenticidad, el patrimonio y la naturaleza, además de ofrecer experiencias alejadas de grandes concentraciones de visitantes.
Patrimonio, naturaleza, estrellas y gastronomía
Durante su intervención, León ha repasado algunos de los principales recursos turísticos extremeños, entre ellos los enclaves de la comunidad reconocidos como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
También se ha referido al crecimiento del turismo de naturaleza y ornitológico, al desarrollo del astroturismo y al avance de una oferta gastronómica ligada a los productos de calidad y al territorio.
La intención es evolucionar, según ha explicado, desde la promoción individual de estos recursos hacia la creación de experiencias turísticas completas capaces de incrementar la competitividad de Extremadura y generar un mayor retorno económico y social.
Los retos pendientes del turismo extremeño
El crecimiento del sector también presenta desafíos. Entre los señalados por León figuran la sostenibilidad y la adaptación al cambio climático, así como la necesidad de reducir la estacionalidad y conseguir que los turistas permanezcan más tiempo en Extremadura.
La transformación digital, la mejora de las infraestructuras y las comunicaciones y una mayor profesionalización del sector forman igualmente parte de los retos planteados.
El turismo rural ocupa un lugar destacado en esta estrategia por su potencial para generar actividad económica y empleo en zonas afectadas por la pérdida de población.
La Universidad de Extremadura y los profesionales del turismo
León ha reservado también parte de su intervención al papel de la Universidad de Extremadura en el futuro del sector. Ha destacado su importancia tanto en la formación de profesionales como en la generación de conocimiento aplicado y la retención del talento joven.
El consejero considera que la Universidad debe funcionar además como espacio de innovación desde el que contribuir al diseño de nuevas estrategias turísticas para la comunidad.
«Necesitamos profesionales preparados para afrontar los nuevos retos del sector, capaces de combinar tecnología, creatividad, sostenibilidad y conocimiento del territorio. La Universidad tiene un papel fundamental para que Extremadura siga creciendo desde la excelencia y la innovación», ha concluido.
