Cáceres, a 22 de noviembre de 2025.
Su particularidad radica en que es el único juego conocido en Europa, de esta familia lúdica basada en el lanzamiento de bolas con la mano, que ha sido conservado y transmitido exclusivamente por mujeres. «Las bolas no son solo un juego: son una herencia viva que ha dado carácter y cohesión a esta comunidad” ha señalado el presidente de la Diputación que ha asistido a la presentación del documental.
El municipio de Villamiel ha acogido la presentación del documental “El juego de las bolas”, un trabajo audiovisual impulsado y financiado por la Diputación de Cáceres que pretende preservar, investigar y difundir una práctica lúdica ancestral, considerada hoy uno de los principales patrimonios culturales inmateriales de la comarca y un referente único en el panorama europeo.
El presidente de la Diputación, Miguel Ángel Morales, ha asistido a la presentación del audiovisual y ha destacado el valor excepcional del juego dentro de la cultura extremeña. “Villamiel custodia un tesoro que no se guarda en vitrinas, sino en las manos y en la convivencia de un pueblo. Las bolas no son solo un juego: son una herencia viva que ha dado carácter y cohesión a esta comunidad”.
El juego de las bolas, practicado tradicionalmente por las mujeres de Villamiel, constituye la herencia etnomotriz más singular del municipio: una actividad que ha servido durante generaciones para construir identidad, fortalecer vínculos y transmitir valores comunitarios. Su particularidad radica en que es el único juego conocido en Europa, de esta familia lúdica basada en el lanzamiento de bolas con la mano, que ha sido conservado y transmitido exclusivamente por mujeres.
Este patrimonio cumple, además, todos los criterios establecidos por la Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO (2003): se trata de un conocimiento arraigado en la memoria colectiva, transmitido entre generaciones y recreado constantemente en función del entorno y la historia local, infundiendo un fuerte sentimiento de identidad y continuidad.
El presidente señaló también el papel esencial que las mujeres villamelanas han desempeñado en la pervivencia del juego:
“Tomaron la calle cuando nadie hablaba de hacerlo. Convirtieron las pendientes del pueblo en espacios de encuentro, de destreza y de complicidad. Cada bola lanzada contiene una historia; cada aro acertado, un recuerdo. Sin ellas, este legado no existiría”.
Bolas de madera de higuera
El documental presentado constituye el primer registro audiovisual integral del juego: recoge a las jugadoras, las técnicas, los espacios de práctica, el vocabulario propio y los materiales tradicionales, como las bolas de madera de higuera. Un documento necesario ante el riesgo de pérdida que supone el paso del tiempo; con cada jugadora que desaparece se va también una parte irrepetible de esta tradición.
“Este proyecto no es solo una producción audiovisual —afirmó el presidente—, es un acto de responsabilidad y de amor hacia nuestra historia. La Diputación está aquí porque creemos en la defensa del mundo rural, en el valor de nuestras tradiciones y en la fuerza de aquello que nos recuerda quiénes somos”.
El acto concluyó con un agradecimiento expreso a todas las mujeres de Villamiel que han sostenido esta práctica durante décadas, así como al equipo profesional responsable del documental.
“Que esta obra sea un homenaje, un registro necesario y, sobre todo, un punto de partida para que el juego de las bolas continúe rodando por las calles del pueblo durante muchas generaciones más”, afirmó.
Con este impulso, Villamiel reafirma su compromiso con la conservación y la proyección de su patrimonio cultural, un legado que hoy se reconoce como un orgullo para los villamelanos y villamelanas, y como un símbolo de identidad para toda la provincia.
