- Unidas por Extremadura ha mantenido una reunión este jueves con representantes de la Plataforma Extremeña de Entidades y Voluntarios/as de Protección Animal (ProAnimalEx)
- Irene de Miguel ha lamentado que Extremadura esté “a años luz en el tema de protección animal” en comparación con otros territorios
Mérida, a 26 de marzo de 2026.
La portavoz de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel, ha reclamado este jueves, tras reunirse con representantes de la Plataforma Extremeña de Entidades y Voluntarios/as de Protección Animal (ProAnimalEx), que tanto las administraciones locales como la Junta de Extremadura apoyen la protección animal. De Miguel ha lamentado que Extremadura esté “a años luz en el tema de protección animal” en comparación con otros territorios.

“Somos una de las regiones con mayor tasa de abandono animal”, ha recordado Irene de Miguel que ha reconocido el trabajo que hacen las entidades y las personas que las conforman “de manera gratuita, voluntaria y a coste 0”. Un trabajo, ha dicho, “que deberían asumir las administraciones que se están desentendiendo de competencias propias, que es proteger a los animales del maltrato y del abandono”.
Irene de Miguel ha pedido recursos a las Diputaciones de Cáceres y Badajoz y a la Junta de Extremadura para que los ayuntamiento puedan llevar a cabo esas funciones que son “competencias propias”.
Además, De Miguel ha criticado los presupuestos que se dedican a la tauromaquia y al fomento de la caza y “para la protección animal las cantidades que hay son 0 euros, depende todo de lo que estas entidades y personas voluntarias hacen y cargan a sus espaldas”. Algo que ha considerado “injusto”, “creo que deberíamos asemejarnos más a lo que se hace en otros países, incluso en otras comunidades de nuestro país”, ha dicho.
“Para mí es una vergüenza que Extremadura esté a la cola en protección animal”, ha concluido Irene de Miguel.
ProAnimalEx
ProAnimalEx es una plataforma formada por más de 60 asociaciones y grupos de trabajo independientes en más de 45 municipios de Extremadura y con más de 80 personas voluntarias, la mayoría mujeres y con más de 600 socios y socias. Se encuentran sobre todo en el entorno rural, en municipios menores de 10.000 habitantes.
