
Blanca Martín Delgado. Presidenta de la Asamblea de Extremadura
Plasencia, a 27 de octubre de 2024
El mayor drama de las personas que han sufrido y sufren marginación y persecución social, es la invisibilización de los actos que sufren. Los feminicidios, la homofobia, el racismo, el antisemitismo y demás taras que exponen cada día las “sociedades avanzadas”, sufren un golpe en su misma cara cuando logramos hacerlas visibles.
Ya sea con políticas concretas o con una legislación eficaz y asumida por la ciudadanía, ya sea con pequeños gestos o con grandes actos, una vez que se señala con el dedo al odio, el mismo odio parece retorcerse en sí mismo y escupir al primer plano de la actualidad a aquellos que aún deciden que el odio es una estrategia política.
En fin, sin ánimo de profundizar en maniqueísmos estériles, cuando desde la institución que presido, la Asamblea de Extremadura, decidimos visibilizar el sufrimiento de colectivos minoritarios, lo hacemos con la convicción que su experiencia vital es imprescindible para construir una sociedad mejor, más plural y más abierta.
Por ello, acogimos el VIII Pleno escolar contra el Bullying por LGTBifobia, donde por primera vez un parlamento en un debate como ese, el Pleno fue presidido por una mujer trans. Volvimos una vez más a marcar la historia para el resto de parlamentos de nuestro país.
Y no se trata de establecer récords ni de ser los primeros en algo; se trata de la necesidad imperiosa que tenemos de que la gente conozca de primera mano la experiencias de personas que han conseguido vivir como son y no como esperamos que sean.
Escuchar a Carla Lagoa, niña trans, quien ha explicado que “desde pequeña sabía que era una niña algo diferente a la mayoría, pero una niña, al fin y al cabo, que quería lo mismo que mis amigas, ser feliz”. Y escucharla pedir a los Grupos Parlamentarios presentes que “no permitan que nadie deje de ser feliz”, es conmovedor y a su vez satisfactorio.
Conmovedor porque el testimonio es descarnado y real. Y satisfactorio, porque a pesar de las críticas casposas, contribuimos a exponer un mundo que hemos ignorado y que, por fin, es parte de nuestras vidas.
