
Marciano Martín Castellano. Director y editor
Hervás, a 31 de diciembre de 2023
El Sultán Al Jaber, presidente de la pasada Cumbre del Clima (COP28), levantó en su inauguración muchas discrepancias con ciento de países representados en los plenarios de esta cita internacional al darse a conocer que sostiene que todavía no había evidencia científica para reducir progresivamente los combustibles fósiles y no sobrepasar los 1,5 grados centígrados de temperatura en el planeta, establecidos en los Acuerdo de París.
Después pasó a cuestionar las palabras del portugués António Guterres, secretario general de Naciones Unidas que indicó en la inauguración que “No podemos apagar un incendio con una manguera de combustibles fósiles”. A las pocas horas el Sultán Al Jaber tuvo que matizar o rectificar sus palabras antes las duras críticas de muchos de los estadistas internacionales. Al Jaber puntualizo que sus palabras se habían mal interpretado que “creo en la ciencia y la respeto mucho”. Como siempre, los que tienen dinero y defienden ideas conservadoras anteponen el dinero ante los problemas comunes de la sociedad mundial.
Pero poco se ha conseguido en estos largos días de debates e interpretaciones de los expertos. El cambio climático es un reto enorme para este planeta, que requiere la acción de todos los niveles socioeconómicos y políticos. Los acuerdos proponen ir reduciendo paulatinamente los combustibles contaminantes, pero con mucho control sobre la venta de estos productos. Tampoco los países productores aportan dinero para investigar otros combustibles o descubrir nuevas fuentes con los fósiles. Todos podemos hacer pequeñas cosas que al final son grandes retos y pueden ayudar a ir reduciendo el consumo de energías.
Durante los últimos 650.000 años el clima de nuestro planeta ha tenido siete ciclos importantes de temperatura, al parecer según los expertos a pequeños movimientos de la órbita de la Tierra, al recibir más energía del sol, pero nada tiene que ver con lo que ahora está pasando.
Los movimientos del cambio climático están claramente demostrados que todos se deben a nuestra forma de vida y de producción. Desde 1880 las temperaturas en el planeta han empezado a subir considerablemente, pero sobre todo desde los años 90 del siglo pasado, donde las preocupaciones está siendo más que preocupantes.
Tenemos que empezar a tener consciencia de los que está pasando y aportar cada uno nuestro granito de arena, que grano a grano se puede hacer una gran montaña. Esperemos que las mínimas resoluciones de la COP28 se ajusten a la realidad y mejores el clima.