Un apartamento turístico en Baños de Montemayor se encuentra en el centro de un conflicto después de que sus huéspedes, que habían reservado una estancia de cinco noches, se negaran a abandonar el inmueble. La propietaria, Mariló García, denuncia que alegan disponer de un contrato de alquiler de siete años que ella asegura no haber firmado.
Una reserva de cinco noches en un apartamento turístico de Baños de Montemayor ha desembocado en un conflicto por la permanencia de sus huéspedes en el inmueble. La propietaria del alojamiento, Mariló García, denuncia que las personas que contrataron la estancia se niegan a abandonarlo y alegan disponer de un contrato de arrendamiento de siete años que ella asegura no haber firmado.
La situación, según explica la afectada, le ha obligado a suspender su actividad y cancelar las reservas previstas para las próximas fechas. El desacuerdo gira en torno a un documento cuya autenticidad cuestiona la propietaria y que, de acuerdo con su testimonio, los ocupantes utilizan para justificar su permanencia en el apartamento.
Una reserva turística que terminó en conflicto
Mariló García ha relatado lo sucedido en una entrevista concedida a la Cadena SER de Plasencia. Según su versión, los huéspedes habían contratado el apartamento para pasar cinco noches, pero, cuando se acercaba el final de la estancia, comenzaron a producirse situaciones que despertaron sus sospechas.
La propietaria les recordó que debían abandonar el alojamiento el 8 de octubre, a las 13:00 horas. Sin embargo, asegura que recibió una respuesta inesperada: no tenían intención de marcharse porque, según afirmaban, contaban con un contrato de alquiler de siete años.
«Yo no he firmado ningún contrato de alquiler», sostiene García, que niega haber formalizado un arrendamiento de larga duración con estas personas.
Ante la negativa a abandonar el inmueble, su marido acudió al Ayuntamiento de Baños de Montemayor. Allí, según relata la propietaria, le comunicaron que unas personas habían presentado un documento que supuestamente acreditaba ese contrato.
Un documento que la propietaria asegura no haber firmado
El supuesto contrato se ha convertido en el principal punto de controversia.
García afirma que el documento aparece a su nombre y sospecha que pudo confeccionarse utilizando la imagen de un antiguo sello del establecimiento, que figuraba en facturas emitidas cuando la actividad estaba a nombre de su marido.
Según explica, ese sello ya no se utiliza, por lo que considera que su presencia en el documento podría estar relacionada con alguna factura anterior facilitada a los huéspedes.
La propietaria insiste en que nunca autorizó un arrendamiento de siete años y asegura que ni siquiera ha podido examinar directamente el contrato para comprobar su contenido.
La posible falsificación documental constituye, por ahora, una sospecha expresada por la afectada. No se dispone de una resolución judicial ni de una comprobación independiente que permita establecer la autenticidad del documento.
La Guardia Civil acudió al apartamento
Tras conocer la existencia del supuesto contrato, la familia solicitó la intervención de la Guardia Civil.
De acuerdo con el relato de García, los agentes acudieron al alojamiento, examinaron la documentación presentada por los ocupantes y trataron de esclarecer la situación. Sin embargo, las personas que permanecían en el inmueble mantuvieron su negativa a abandonarlo.
La propietaria expresa su preocupación por las dificultades para recuperar el uso del apartamento y por la posibilidad de que el conflicto se prolongue mientras se determina la validez del documento.
La situación jurídica del inmueble y el alcance de las actuaciones realizadas no han podido ser contrastados de forma independiente con las autoridades.
La propietaria denuncia pérdidas económicas y reservas canceladas
El conflicto tiene también consecuencias directas sobre la actividad turística que desarrollaba Mariló García.
La afectada asegura que ha tenido que cancelar las reservas del apartamento, al no poder ponerlo a disposición de nuevos clientes. Esta circunstancia, señala, le está ocasionando pérdidas económicas.
Además, sostiene que los ocupantes han intentado realizar gestiones relacionadas con los suministros del inmueble utilizando el contrato que ella cuestiona.
El caso se produce en Baños de Montemayor, una localidad del Valle del Ambroz cuya actividad turística está estrechamente vinculada al balneario, al patrimonio histórico y a los alojamientos destinados a visitantes.
Convocan una concentración de apoyo este viernes
La situación ha suscitado muestras de solidaridad hacia la propietaria y ha dado lugar a la convocatoria de una concentración vecinal para este viernes 16 de octubre, a las 19:00 horas, en Baños de Montemayor.
Durante la entrevista, Mariló García agradeció el respaldo recibido y pidió apoyo para dar visibilidad al conflicto que atraviesa.
Su principal preocupación, asegura, es recuperar la disponibilidad del apartamento y poder retomar una actividad económica que actualmente mantiene paralizada.
Mientras tanto, el desacuerdo continúa abierto y su resolución dependerá de que se esclarezca la validez del supuesto contrato y los derechos de las partes implicadas.
